Divina Misericordia

domingo, 5 de noviembre de 2017

Contigo somos una gran familia

El Día de la Iglesia Diocesana, que celebraremos el próximo Domingo, día 12 de noviembre, es una Jornada muy apropiada para conocer nuestra Iglesia diocesana, para sentirla como propia, para amarla como a nuestra madre en la fe y como nuestra propia familia. Sentirla como nuestra propia familia suscitará nuestro compromiso efectivo en su vida y en su misión evangelizadora y en su sostenimiento económico.

Recordemos que nuestra Iglesia diocesana de Segorbe-Castellón no es un territorio, ni un conjunto de servicios pastorales o administrativos, ni lo que a veces de modo distante llamamos ‘el Obispado’. No: nuestra Iglesia diocesana es una gran comunidad, es la gran familia de los creyentes, es la familia de los hijos de Dios en Segorbe-Castellón.

 La formamos todos los cristianos católicos que vivimos en el territorio diocesano, que abarca más de los dos tercios de la provincia de Castellón. Está presidida en nombre de Jesús, el Buen Pastor, por el Obispo como sucesor de los Apóstoles; el Obispo es el principio y fundamento de su unidad y el vínculo de comunión con la Iglesia universal. Nuestra Iglesia anuncia, celebra y realiza el Evangelio de Jesús, la Salvación de Dios, para todos. Está integrada por las comunidades parroquiales y otras comunidades eclesiales, que son como células de un cuerpo: la Iglesia diocesana; todas ellas serán células vivas y evangelizadoras, si están unidas en la comunión y en la misión de la Iglesia diocesana; sólo así serán comunidades eclesiales donde se anuncie, celebre y viva la comunión de Dios en la comunión fraterna.

A todos los diocesanos nos urge conocer nuestra Diócesis. No se puede amar, lo que no se conoce. Hay muchos católicos que desconocen o conocen insuficientemente su Diócesis. No sólo son desconocidas su historia, su fisonomía externa, su organización, sus múltiples tareas y sus actividades evangelizadoras, formativas, litúrgicas y caritativas. También se desconoce su realidad teológica más profunda: es decir, que la Iglesia diocesana es el lugar de la presencia en nuestra tierra de la salvación de Dios para el mundo.

 Además, la Iglesia diocesana es sentida por muchos diocesanos como algo distante; no tienen conciencia de que forman parte de esa Iglesia; ni tampoco la sienten como su propia familia, la familia de los hijos de Dios en Segorbe-Castellón. Hay también signos de falta de amor hacia la Iglesia, en general, y hacia la Iglesia diocesana en particular. Esta desafección se muestra en el alejamiento de la vida de la Iglesia, en la indiferencia ante su vida y misión o en el silencio cómplice ante ataques injustificados. Sin duda, que, como comunidad humana, nuestra Iglesia tiene defectos y pecados; son los de cada uno de quienes la formamos. Son como arrugas que afean el rostro de nuestra Iglesia, como ocurre también con nuestra madre, pero no por eso dejamos de amarla.

A los todos los católicos nos urge descubrir nuestra identidad cristiana y nuestra pertenencia a nuestra Iglesia diocesana, y vivirlas con alegría y fidelidad, en privado y en público, de palabra o por obra. Nuestra Iglesia espera de todos sus hijos que nos comprometamos de verdad en su vida, en su misión y en sus actividades.

Conocer, amar, sentir y vivir nuestra Iglesia diocesana como algo propio no será posible si no existe, antes de nada, una intensa vivencia personal de la propia fe y vocación en una parroquia o en una comunidad concreta, unidas siempre a la Iglesia diocesana. Porque la vivencia personal de la fe ha de estar centrada en Cristo, pero, a la vez, entroncada, alimentada, celebrada y vivida en el seno de la comunidad de los creyentes, en la Iglesia católica y apostólica, participando y colaborando en su vida de comunión, en su misión y en su mantenimiento económico.

Nuestra Iglesia diocesana necesita de medios económicos para cumplir su misión, para ayudar también a las parroquias más pobres. Sin la aportación generosa de todos, nuestra Iglesia no puede atender tantas peticiones que la llegan para seguir ayudando a personas y comunidades, para poder seguir haciendo el bien. Seamos generosos en la colecta de este día. Mil gracias a todos de antemano. 

Casimiro López Llorente

sábado, 18 de marzo de 2017

El obispo de Segorbe-Castellón, presidente de Asuntos Jurídicos de la Conferencia Episcopal

En el tercer día de Asamblea, se ha elegido al obispo de la diócesis de Segorbe-Castellón, Monseñor Casimiro López Llorente, como presidente de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, así como los tres miembros del Consejo de Economía y los presidentes de las tres Subcomisiones Episcopales. Según los estatutos, no hay límite de permanencia para estos cargos.

En la CEE ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis desde 2005 hasta 2008, que fue nombrado Presidente de dicha Comisión. Además, ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar desde 2001 y hasta 2005. Don Casimiro López Llorente formaba parte de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos desde 2002.

cope.es 
foto: elinformalsegorbino

domingo, 12 de marzo de 2017

Falange Española de las JONS pide respeto a los símbolos religiosos


FEJONS única organización castellonense que defiende la Cruz de Ribalta

FEJONS tras hacerse eco de las intenciones de la Asociación por la Memoria Histórica de derribar, cambiar o trasladar la Cruz situada en el Parque Ribalta de Castellón, bajo el epígrafe "a las víctimas de la violencia", quiere transmitir su oposición a tales cambios o movimientos del monumento cristiano, que no tiene más simbología que el utilizado por los cristianos, es decir, representar la muerte y pasión de Cristo en memoria de todos los caídos por la violencia de ambos lados, nacional y republicano, que supuso la fraticida guerra civil española.

FEJONS entiende que la Cruz de este parque no representa simbología franquista alguna y mucho menos se puede considerar “exaltación, personal o colectiva de la sublevación militar, de la guerra civil y de la represión de la dictadura”, pues se entiende desde la organización falangista, que con el fin de restablecer la reconciliación y concordia, ya se acordó desde la magistratura municipal adaptarla a la memoria de “todas las víctimas de la violencia”, congregando bajo ella a todos los que entregaron sus vidas en el espacio del conflicto armado.

FEJONS entiende que en la actualidad la Cruz a día de hoy está absolutamente despolitizada, sin mantener utilización ideológica alguna, ni símbolo alguno del franquismo en cumplimiento de la actual Ley de Memoria Histórica, por consiguiente la petición de esta asociación sólo tiene una lectura “la despiadada retirada de los símbolos de la religión católica del entorno municipal castellonense”, atentando contra la libertad religiosa.

Falange Española de las JONS apuesta finalmente por establecer puentes de unión entre todos los españoles y sobre todo, tiende la mano a la convivencia en paz, superando la vieja dicotomía de las dos Españas.

 Así pues FEJONS Castellón insta a la Asociación Amigos del Ribalta a que se oponga a la retirada de la citada Cruz y por otro lado reesuelva en beneficio del sentido común respetando a todos nuestros antepasados y así disponga nuestro ayuntamiento en honor a todos los castellonenses.

Prensa y Comunicación FEJONS Castellon

domingo, 13 de noviembre de 2016

Monseñor Reig: el Obispo de los Mártires

Acercarse a monseñor Juan Antonio Reig Pla, obispo de Alcalá de Henares (Madrid), es acercarse a la seguridad, a la serenidad, a la claridad teológica, a un amigo. Cuando uno lo hace, le conoce y le reconoce, y le llama por su nombre, mirándole a los ojos. Es un placer. Al escribir en este blog, en agosto de 2014, sobre el Obispo mártir de Segorbe -el siervo de Dios Miquel Serra Sucarrats-, ya dije que monseñor Reig es el Obispo de los Mártires.


“A monseñor Juan Antonio Reig Pla se le puede llamar con todo derecho el Obispo de los mártires, ya que en las diferentes diócesis por las que ha pasado (Segorbe-Castellón, Cartagena y Alcalá de Henares) ha reabierto las causas de nuestros mártires”.


Lo hizo en la diócesis de Segorbe-Castellón en 1998, abriendo una causa para el obispo Miquel Serra y 213 compañeros, del clero diocesano, religiosos y fieles laicos.


Estando al frente de la diócesis de Cartagena, inició, en enero de 2007, el proceso de canonización de sacerdotes, seminaristas, hermanos legos de la Luz y seglares que dieron la vida por la fe durante el periodo de persecución religiosa.

Y mañana, 12 de noviembre, a las 17:30 h., en la Catedral-Magistral de Alcalá de Henares, el Obispo Complutense, después de arduos trabajos, presidirá la Sesión de Apertura de la Investigación Diocesana de la Causa de Canonización de los Siervos de Dios Eduardo Ardiaca Castell y 43 compañeros.

De los 44 siervos incluidos en la Causa, 14 pertenecían al clero diocesano, 8 eran Agustinos, 5 eran Maristas, una Franciscana Clarisa y 16 eran seglares; quien encabeza la relación, el Rvdo. D. Eduardo Ardiaca Castell, era canónigo de la Magistral de Alcalá de Henares.

La noticia se ha centrado en el popular dramaturgo Pedro Muñoz Seca (sobre estas líneas, el primero a la izquierda, por arriba), incluido por don Juan Antonio en el proceso:

 “El 28 de noviembre de 1936 las lomas de Paracuellos del Jarama vieron cómo moría fusilado la persona que a más generaciones de españoles ha hecho reír: el dramaturgo Pedro Muñoz Seca. El autor de La venganza de don Mendo, casado y padre de nueve hijos, fue encerrado en la cárcel de San Antón, en Madrid, al poco de estallar la guerra. Durante cuatro meses infundió entre sus compañeros de prisión el buen humor y el buen ánimo que desprenden sus obras. Sin embargo, a finales de noviembre, tras entrevistarse con el director de la prisión salió exclamando: «¡Nos matan, nos matan! Búsqueme un sacerdote». Se ve que lo consiguió, y tras confesarse, pocas horas antes de morir, escribiría una carta apresurada a su mujer: «Cuando recibas esta carta estaré fuera de Madrid. Voy resignado y contento. Dios sobre todo. Voy muy tranquilo sabiendo que tú siempre serás el ángel bueno de todos. El mío lo has sido siempre, y si Dios tiene dispuesto que no volvamos a vernos mi último pensamiento será siempre para ti […]. PD: Como comprenderás, voy muy bien preparado y limpio de culpas»

El padre Fernando Rojo, OSA, postulador de esta Causa de beatificación, desvela que ya está muy adelantado el trabajo para abrir dos nuevas causas en Alcalá: otros 95 mártires que se sumarían a los 44 cuya Causa se acaba de abrir, con una proporción equivalente de sacerdotes diocesanos, religiosos y religiosas y laicos.

 ¿Quién ha dicho que este episodio (el de las canonizaciones) se ha dado por terminado?

Y, por último, cómo no va a recibir el calificativo de El Obispo de los Mártires, si ha sido el único en hacer la verdadera lectura del camposanto de Paracuellos.

 Este es el anuncio para pasado mañana:

El domingo 13 de noviembre a las 12:00 horas, el Obispo de Alcalá de Henares, presidirá la Santa Misa en el Cementerio de los Mártires de Paracuellos de Jarama, en el LXXX Aniversario del Martirio de los ya 134 Beatos, Testigos de la Fe, cuyas reliquias allí reposan. Concelebrarán superiores y representantes de las órdenes a las que pertenecen los religiosos y sacerdotes cuyos restos mortales descansan en este Camposanto.

En el resumen del año pasado que la web de Obispado de Alcalá ofrecía, se podía leer: “Tras la Santa Misa se procedió a la exposición mayor del Santísimo Sacramento. Monseñor Reig, portando en sus manos la custodia con el Cuerpo de Cristo, y acompañado por los sacerdotes, religiosos y religiosas, seminaristas y el pueblo fiel, recorrió las siete grandes fosas donde yacen los beatos mártires y demás víctimas. […] Al llegar a cada fosa, sonaban, en primer lugar, unos breves acordes del «toque de silencio», tras lo cual el Obispo leía una oración por los difuntos; dicho esto, y mientras se entonaba por todos los asistentes el canto «Christus vincit, Christus regnat, Christus ímperat», don Juan Antonio procedía a bendecir a los presentes con el Santísimo Sacramento, “anunciando a los que allí duermen” «que Cristo ha resucitado y que en Él está depositada toda nuestra esperanza de salvación».



 Es un momento impresionante.

 Yo no podré asistir a ninguno de los dos actos, pero os animo a que lo hagáis. Muchas gracias, don Juan Antonio, también por esto: por profesar públicamente su amor por las vidas de los mártires, por proclamar que ciertamente «los mártires brillarán como las estrellas por toda la eternidad».

Fuente:religionenlibertad.com

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Impulsión del COF de Segorbe-Castellón

El COF Diocesano de Segorbe-Castellón se ofrece como un servicio gratuito de misericordia para la familia

 La nueva directora del Centro de Orientación Familiar Domus Familiae, Inmaculada Martínez, reunió ayer a los colaboradores para impulsar este servicio diocesano como un espacio de la misericordia sanadora de Dios con la familia.

 Se responde así a la vocación propia del COF en correspondencia con el Sínodo de la Familia y el Año Jubilar de la Misericordia, que comienzan en octubre y diciembre, respectivamente. El también nuevo delegado de Familia, D. Vicente Esteller, participó en el encuentro y alabó la labor que se realiza.

 El COF ofrece de manera gratuita –es una de sus señas como entidad- atención a matrimonios y familias en dificultad. Un equipo de secretarios y orientadores voluntarios reciben las personas y los acompañan en un recorrido de “acogida, consuelo y restauración”, según explicaba Martínez.

 En esta tarea, se cuenta con el apoyo de profesionales en los campos de la psicología, la pedagogía y el derecho. Y también con ayudas espirituales, como la oración de los conventos de clausura, a los que se les confía semanalmente las intervenciones, o la asistencia de un capellán.

 “Nuestra especificidad es no es solo solucionar un problema, sino también el acercamiento de las almas a Jesucristo, ya que Dios es el auténtico sanador de las heridas y dificultades de la persona”, asegura la directora. El COF Domus Familiae se fundó en 1999 y es un centro de referencia más allá de los límites diocesanos (hace un año, por ejemplo, se presentó al presbiterio de Tortosa).

Fuente: revista ecclesia.com

jueves, 17 de septiembre de 2015

Llegan las primeras ayudas para acoger en la Diócesis de Segorbe-Castellón a refugiados y cristianos perseguidos

Cope INFORMA:
La Diócesis continúa insistiendo en la urgente necesidad de pisos para acoger a los refugiados así como de donativos y otros recursos materiales y voluntarios con inglés, francés y/o árabe.

Esta mañana se ha vuelto a reunir la Comisión Diocesana de Ayuda a los Refugiados y Cristianos Perseguidos para continuar desarrollando y estableciendo protocolos e iniciativas para acoger a los refugiados.

 Hace tan solo 9 días que la Comisión se reunió por primera vez para trabajar y coordinar la llamada urgente que realizaba el Obispo, Mons. Casimiro López, a toda la sociedad y ya se han puesto a disposición las primeras 8 viviendas y otras 4 están en proceso. Caritas ha comenzado a recibir los primeros donativos para la causa y además, se ha acordado la creación de un Banco de Tiempo: un listado con el perfil y la disponibilidad de todos los voluntarios para poder ayudar en las distintas áreas. Hasta el momento son ya 45 voluntarios los que se han sumado.

 Por otro lado, se ha previsto que en octubre comiencen unas jornadas de formación para los voluntarios que realicen acompañamiento a refugiados. Tres jóvenes sirios residentes en Castellón impartirán clases de lengua y cultura árabes. Estas sesiones servirán tanto para aprender nociones básicas del idioma, como de su cultura. Y de este modo poder ayudarles de manera efectiva a insertarse en la sociedad. Asimismo, la Comisión también ha acordado la celebración de una charla sobre "Criterios de hospitalidad para refugiados". 

 El Obispo, en su preocupación por esta crisis migratoria y humanitaria que azota Europa, insiste en que "este fenómeno no nos puede dejar indiferentes" e insta a toda la sociedad para que, con generosidad, pongan a disposición de los refugiados y cristianos perseguidos viviendas en las que puedan ser acogidos así cómo donativos a las cuentas que Caritas Diocesana ha habilitado para la causa: Bankia ES69 2038 9939 95 6000431115 y CajaMar ES93 3058 7300 80 2720015030. Y, quien quiera poner a disposición de esta emergencia alguna vivienda, debe hacerlo llamando a Caritas al 964 25 55 21            

 La Comisión Diocesana de Ayuda a los Refugiados y Cristianos Perseguidos está formada por Caritas Diocesana, Secretariado de Migraciones, Manos Unidas, Confer, Hijas de la Caridad, Angélicas y las Hermanas de la Consolación.

Carta pastoral de Mons. Reig Pla sobre la verdadera misericordia y el secularismo anticristiano

El obispo de Alcalá de Henares, Mons. Juan Antonio Reig Pla, ha publicado una carta pastoral titulada: «Porque es eterna su misericordia (Sal 135). XXV años de la restauración de la Diócesis Complutense y el Jubileo de la Misericordia». Don Juan Antonio analiza el avance del secularismo anticristiano («está conduciendo a España a perder el alma católica») y explica en qué consiste la verdadera misericordia, que nunca puede ser excusa para justificar situaciones de pecado.

La carta consta de diez capítulos en los que se abordan los siguientes temas, de los que destacamos algunos párrafos:

1) Los XXV años de la restauración, por el Papa San Juan Pablo II, de la Diócesis Complutense. 

 En su momento también se hizo posible una extensión del Pontificio Instituto Juan Pablo II para ofrecer un máster en ciencias del matrimonio y de la familia con el que proveer los medios necesarios para afrontar los retos de una pastoral de la familia y de la vida. Gracias a Dios, el trabajo realizado hasta ahora ha contribuido a desarrollar los servicios diocesanos para las familias: el Centro de Orientación Familiar, la Escuela de Padres y de Familias y los cursos de laicos encargados de la preparación al matrimonio.

 2) El Jubileo de la Misericordia convocado por el Papa Francisco  

 Con el corazón limpio se nos invita también a celebrar la Acción de Gracias con la Eucaristía, peregrinando a la catedral y a los santuarios más significativos. Se nos pide de manera especial cuidar el Sacramento de la Penitencia continuando la experiencia de las 24 horas para el Señor y ofreciendo itinerarios que conduzcan a recuperar el sacramento del perdón. Para ello el Santo Padre nos pide que preparemos sacerdotes misioneros de la misericordia que, durante el tiempo de Cuaresma sean capaces de expresar los sentimientos del Buen Pastor en su misión de predicar y confesar.

 3) Una mirada al contexto cultural y social analizando la secularización y sus consecuencias, las raíces de la secularización, el secularismo, el laicismo y el relativismo moral, el nihilismo, la pérdida del alma y la postura de la Iglesia respecto a todo ello  

 El fenómeno más fuerte que ha sufrido España en el postconcilio, y en estos últimos veinticinco años, es la secularización...

 Con el tema de la secularización no podemos ser ingenuos. Las raíces de la secularización vienen desde Lutero y desde la Ilustración...

 Lo que resulta evidente es que a la secularización le ha seguido el secularismo que ya no es simplemente afirmar la irrelevancia de Dios, sino construir al hombre y a la sociedad en contra de Dios. 

 En España, desde la transición política, el secularismo se ha manifestado como laicismo y relativismo moral. Con ello ya no se trata de expulsar a Dios del Estado; sino expulsarlo de la sociedad, del modo de entenderse el hombre, de la ética y de la vida social. Con este fin se han configurado las nuevas leyes que proclaman nuevos derechos humanos como el aborto, la eutanasia, la anticoncepción, la reproducción asistida; el divorcio exprés, la entronización de la ideología de género en el ámbito educativo y en la sanidad, la demolición de matrimonios con la equiparación al mismo de las uniones de hecho y de las uniones de las personas del mismo sexo; los atentados contra los signos religiosos en los espacios públicos; la pretensión de expulsar de la escuela la enseñanza de la religión, el rechazo de la presencia religiosa en los actos públicos, etc.

 Al expulsar a Dios del Estado y de la sociedad se ha destruido toda posibilidad de fundamento que no dependa del consenso y de la opinión. La dictadura del relativismo conduce a la ausencia de toda verdad afirmada como fundamento del hombre y de la sociedad, como espacio para la afirmación de lo específicamente humano que no depende del consenso ni de la opinión.... 

resulta claro que hemos sufrido un fuerte proceso de ingeniería social que, en connivencia con el Nuevo Orden Mundial, dirigido por oligarquías económicas, han tomado a España como un laboratorio donde experimentar la disolución de la antropología cristiana y, en definitiva, de la civilización cristiana con referencias claras contra la Iglesia católica.

 Los partidos políticos y la misma organización del Estado han actuado en España como estructuras de pecado ( Juan Pablo II, Sollicitudo rei socialis, 36) que han contribuido, con los medios de comunicación, a expulsar a Dios del Estado, de la sociedad y del corazón humano.

 Perder el vínculo de la religión, arrancar a Dios del corazón humano y de la sociedad es lo que está conduciendo a España a perder el alma católica que ha inspirado su historia. ... 

la secularización avanzaba también en el interior de la Iglesia dando síntomas verdaderamente preocupantes: secularización de sacerdotes, crisis de vocaciones religiosas y sacerdotales, pérdida del carácter sacramental y mistérico de la liturgia, crisis de la identidad tanto sacerdotal como laical, pérdida de relevancia de los católicos en el ámbito sindical y en la política.

 La primera impresión es que la secularización ha ido ganando terreno a la fe cristiana y que todo intento por frenarla era tachado de integrismo.

 Lo que es bien cierto es que lo católico en España resulta irrelevante para construir la sociedad, para inspirar las leyes que nos gobiernan y para ofrecer los criterios necesarios para salvaguardar lo específicamente humano que alcanza su esplendor en Cristo, el verdadero hombre. Ni la política, ni la economía, ni la cultura hegemónica transmitida masivamente por los medios de comunicación, ni los programas educativos gozan de una clara inspiración cristiana. Es más, a menudo se presenta a la Iglesia Católica y a su enseñanza como algo que pertenece al pasado y que hay que abolir.

 Ante esta situación, es normal que los católicos sientan una cierta orfandad.... 

hay que comenzar clarificando que una cosa es que el Estado se declare aconfesional y otra que la tarea de la política y la misión del Estado se desvinculen de la verdad y lo sometan todo a la opinión y al consenso de las mayorías, 

 El haber abandonado el concepto de ley natural, en vez de profundizar en ella como nos pedía Benedicto XVI, nos ha dejado sin un punto de referencia para plantear las cuestiones en el foro público.

 4) Orientaciones pastorales para una respuesta adecuada  

 Donde está el obispo, allí está la Iglesia que nos vincula a la Iglesia católica presidida por el sucesor de Pedro. Esta es la verdadera realidad que nos hace ciudadanos del cielo que es nuestra verdadera patria.

 No pretendemos el poder, pero, por gracia de Dios, llevamos como en vasijas de barro un tesoro que trasciende todas las riquezas y poderes de este mundo. (2 Cor 4, 7). Estamos llamados a ser, en medio del desierto de este mundo, oasis donde se entra en el descanso de Dios y somos enriquecidos con todos los sacramentos que nos regalan el cielo en la tierra.

 Como Israel peregrinamos por el desierto y somos acosados por nuestros enemigos que nos persiguen. De repente, por pura gracia de Dios, se presenta ante nosotros un oasis en el que podemos reposar, ser ungidos y hospedados por Aquel que nos guía y prepara una mesa frente aquellos que nos odian. 

 Las parroquias, centradas en las familias que hacen de la Iglesia además de una comunidad espiritual una comunidad de hijos (en la carne), han de poner toda su atención en formar una comunidad que engendra nuevos cristianos con verdaderos procesos catecumenales para la iniciación cristiana.

 Sin comunidades cristianas no se generan familias cristianas. Sin familias cristianas no se transmite la fe. Sin la transmisión de la fe el desierto avanza y los oasis desaparecen. En estos momentos difíciles por los que atravesamos los católicos en España no podemos esperar que las cosas se arreglen por los cambios políticos. En la política no está nuestra salvación. No la despreciamos y somos conscientes de que necesitamos laicos bien formados en la vida pública y en la política. En estos momentos no podemos generar grandes cambios sociales, pero sí podemos sembrar el territorio de oasis que vayan ganando al desierto y dispongan la sociedad para otros cambios sociales que generen políticas más justas y adecuadas.... 

hemos de constatar sin embargo que, al ser el hombre naturalmente religioso, cuando se prescinde de la religión verdadera inmediatamente aparecen otras formas de vivir, incluso una religión antirreligiosa. Y así podemos constatar cómo, con una mala versión de la democracia, ésta se ha convertido en un sustituto de la ética y de la religión que se impone con sus ritos y con sus sacrificios.

 Ser católicos en este momento, y siempre, es presentar un modo alternativo de vivir que está centrado en Cristo y en la tradición de la Iglesia católica.... El modo práctico de llevarlo a cabo es tener en cuenta una serie de criterios para ordenar la vida personal, familiar, comunitaria y social.

 5) Los servicios diocesanos para la formación pastoral y evangelizadora  

 La obsesión por frenar la población y por aumentar el consumo está promoviendo nuevos tipos de personas que fácilmente se instalan en la cultura de la muerte.

 No se trata de pintar un panorama sombrío, que fácilmente se rechaza por exagerado. Tampoco tenemos que caer en miradas ingenuas sobre la realidad.

 6) Transmitir la fe en todos los ámbitos  

 Sin darse cuenta los pueblos se están quedando sin alma. Este fenómeno explica el fracaso de la catequesis en estos últimos años, la ausencia de los jóvenes y la falta de vocaciones a la vida consagrada y al sacerdocio.

Este año de la misericordia, además de profundizar en los salmos y parábolas de la misericordia como nos indican las directrices del Jubileo, habría que profundizar en el Sacramento de la penitencia y en el perdón. 

 7) El cuidado de los seminarios y la promoción de las vocaciones 

 Donde más se han sentido las consecuencias de la secularización ha sido en la falta de vocaciones a la vida consagrada y al sacerdocio. ... las vocaciones deben ser suscitadas, oradas y cuidadas. Esta tarea pertenece a las familias y a toda la comunidad cristiana.

 8) La misericordia y sus falsificaciones 

 Lo primero que os sugiero es leer la bula del Papa Francisco El rostro de la Misericordia.

 El peligro en una sociedad emotivista como la nuestra es quedarnos en el nivel de la compasión, entendida sentimental o emotivamente, y olvidar remediar auténticamente la miseria con todos los medios posibles, incluida la gracia de Dios que todo lo puede.

 ... se confunde la benevolencia, que es querer directamente el bien, con la tolerancia que es simplemente la ausencia de intervención ante el mal. Intervenir con benevolencia no significa “juzgar al prójimo”. Ya nos lo advirtió el Señor. “No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados. Perdonad y seréis perdonados” (Lc 6, 37). El no juzgar, el no condenar o perdonar no significa el dejar de reconocer el mal e intentar socorrerlo. Una cosa es, por tanto, no juzgar al pecador y otra aborrecer el pecado e intentar socorrer el mal. De lo que se trata con la misericordia es de vencer el mal con el bien, como nos recuerda San Pablo (Rm 12, 21).

 Lo propio de la misericordia es curar el mal, por eso se necesita una relación con el prójimo desde la verdad. Es necesario reconocer las heridas, nombrarlas en su verdad y tratar de curarlas.

Querer compatibilizar la misericordia con la resistencia en el pecado, o con la tolerancia del pecado, es hacer de la misericordia la puerta que se abre para que entre por ella el relativismo en la Iglesia. La misericordia no crea leyes contrarias a la justicia sino que regenera lo que la justicia, por sí sola, no está en condiciones de lograr.

 El modo para no perderse en estos vericuetos es observar y meditar las acciones de Cristo, icono de la misericordia, con los enfermos, con los pobres y los pecadores. Al mismo tiempo que les anuncia la verdad, que es Él mismo, les remedia los males, los cura y les perdona los pecados advirtiéndoles que no pequen más.

 9) El Sacramento del Perdón 

 Si en algo han insistido los últimos sucesores de Pedro ha sido en la necesidad de recuperar el Sacramento de la penitencia y la práctica de confesar los pecados. ¿Cuál es el problema de este sacramento? ¿Por qué las personas han dejado de ir a confesar? ¿Por qué los mismos sacerdotes han mostrado menos disponibilidad para la confesión? La razón hay que buscarla en la crisis de fe, en la decadencia del espíritu y la pérdida de la conciencia de pecado que ha provocado la secularización y sus consecuencias.

 Encender la lámpara de la fe es la única posibilidad de empezar a descubrir las heridas del pecado, reconocer las enfermedades del espíritu. La peor enfermedad del espíritu es el pecado que, aunque no seamos conscientes de él nos destruye igualmente y puede provocar la muerte espiritual.

 Lo que ha ocurrido con la secularización y sus consecuencias es muy curioso. No es que seamos más pecadores o menos que las anteriores generaciones. No. Somos igualmente pecadores. El problema es que hemos caído en la peor de las enfermedades que es no reconocer los síntomas de la enfermedad.

 Lo que ocurre en nuestra generación es peor. No sólo –por falta de luz, por falta de fe– hemos dejado de ver las sombras de nuestra vida o reconocer las heridas del pecado, sino que hemos sufrido la peor de las mutaciones. Hemos aprendido a llamar bien al mal y mal al bien. Esta es la crisis espiritual más seria: llamar a la enfermedad salud y dejar que la enfermedad nos lleve a la muerte del espíritu.

 Salir de esta enfermedad epocal, de esta crisis profunda del espíritu, requiere una operación traumática. Se trata nada menos que de un trasplante de corazón y mente. En griego esta operación se llama metanoia, en español la traducimos por conversión.

 El trabajo que nos espera, pues, en este Jubileo de la misericordia es apasionante.

 10) Conclusión. 

 El camino es Jesucristo, la luz la fe. El objetivo pastoral del curso: la conversión pastoral y la evangelización para gestar nuevos cristianos y nuevas comunidades cristianas. La única manera de frenar las crecidas del desierto de este mundo es ir creando, con la gracia de Dios, nuevos oasis cada vez más amplios y mejor dotados. Como en tiempos de San Benito es necesario no anteponer nada a Cristo.

La carta pastoral puede ser descargada en www.obispadoalcala.org.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Ayuda a refugiados y cristianos perseguidos, por Casimiro López Llorente, obispo de Segorbe-Castellón

Casimiro López Llorente
Carta a todo el pueblo de Dios de Segorbe-Castellón  

 Queridos diocesanos:

 Todos los días, los medios de comunicación nos ponen delante de historias muy dolorosas y de imágenes impactantes de miles de personas y familias que tienen que huir de sus hogares y países por razón de la guerra así como de cristianos que son perseguidos y asesinados por razón de su fe. La violencia que se ha desatado en el Oriente Medio está provocando el mayor movimiento migratorio después de la II Guerra Mundial.

 Este fenómeno no nos puede dejar indiferentes; esta situación nos interpela como católicos y como Iglesia Diocesana, y hace resonar en nuestras conciencias la voz del Señor Jesús que nos impulsa con su gracia a vivir la caridad con todos: “Os aseguro que cuando lo hicisteis con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis” (Mt 25, 40). 

 Por ello he decidido crear una Comisión Diocesana de Ayuda a los Refugiados y Cristianos Perseguidos. En esta comisión participarán Responsables de nuestra Diócesis de Segorbe-Castellón, de Caritas Diocesana, del Secretariado diocesano de Migraciones y de las congregaciones religiosas presentes en nuestra Diócesis. Esta Comisión estudiará la situación entre nosotros, acogerá las peticiones y trabajará en colaboración con las instituciones públicas responsables en esta materia o comprometidas con esta causa.

 Además para responder a la necesidad de acogida de estos hermanos nuestros desplazados, nuestra Diócesis de Segorbe-Castellón y Caritas Diocesana van a poner a disposición pisos donde puedan ser acogidas estas personas así como los medios y recursos necesarios para su nueva vida en nuestro país. 

 Hago un llamamiento a todos los sacerdotes de la Diócesis, especialmente a los párrocos, a las parroquias, a todos los católicos y a las personas de buena voluntad para que, con generosidad, pongan también a disposición de esta urgente causa las viviendas de su propiedad en las que puedan ser acogidas estas familias así como para que ofrezcan donativos y otros recursos que serán necesarios para este fin. Os ruego que comuniquéis al Delegado Episcopal o al Director de Cáritas Diocesana las viviendas ofrecidas y los recursos y que enviéis a Cáritas diocesana los donativos con este fin. 

 Aprovecho también para urgir a los Estados de la Unión Europea a que se impliquen con hechos en la pronta solución de los graves problemas que está provocando esta “tercera guerra mundial por partes”, como la llama ya el Papa Francisco.

Con mi afecto y bendición,

Casimiro López Llorente 
Obispo de Segorbe-Castellón

domingo, 19 de julio de 2015

sábado, 18 de julio de 2015

El prelado Casimiro López será destinado a otra diócesis

Tal como ha sabido Religión Confidencial, el arzobispo de Burgos, Francisco Gil Hellín, firmó hace unos días su renuncia, por motivos de edad, a seguir al frente de la diócesis de Burgos, y su sustituto será Casimiro López Llorente, actual obispo de la diócesis de Segorbe Castellón.

Como obispo de la diócesis de Segorbe-Castellón le sucederá Vicente Juan Segura, en la actualidad obispo de Ibiza desde 

 Se desconoce quién será el nuevo obispo de Ibiza, pero como señalan a este digital fuentes próximas al proceso “con casi toda probabilidad será un sacerdote valenciano promovido al episcopado, como ha venido siendo tradicional para Ibiza”. “El anuncio oficial puede ser inminente”, según afirman a este periódico. 

Casimiro López Llorente (El Burgo de Osma, Soria, 1950) ha sido obispo de Zamora y, desde 2006, obispo de Segorbe-Castellón. Es licenciado en Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca y en Derecho Canónico en la Universidad de Munich. En todos estos años ha sido considerado una apuesta del cardenal Rouco Varela.  

Por su parte, el nuevo obispo de la diócesis de Segorbe-Castellón, el valenciano Vicente Juan Segura (Tabernes de Valldigna, Valencia, 1955) estuvo avalado por el difunto arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, y tiene una amplia formación y experiencia diplomática.

 Vicente Juan trabajó durante varios años en la Secretaría de Estado de la Santa Sede. Es Doctor en Derecho Canónico y en Derecho Civil (Roma y Valencia, respectivamente). Realizó estudios diplomáticos en la Academia Pontificia Eclesiástica y formó parte del servicio diplomático de la Santa Sede.
 El dimisionario arzobispo de Burgos, Francisco Gil Hellín (La Ñora, Murcia, 1940) destacó en Roma como profesor del Instituto Juan Pablo II - su valedor principal para el episcopado fue el presidente del Instituto, el cardenal Alfonso López Trujillo - y de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz.

Fuente: religionconfidencial.com

El Papa Francisco, otra víctima de la Leyenda Negra, por Eduardo García Serrano

El Papa Francisco, jesuita argentino, olvida, o ignora, en su homilía sobre la independencia americana que fue España la que liberó con el Evangelio a los nativos hispanoamericanos. Gracias a España hoy la Iglesia tiene un papa argentino.

 El Papa Francisco, en la misa celebrada en el Parque del Bicentenario de Quito, en su visita oficial a Ecuador, ha evidenciado en sus palabras que en su concepción de España y de la Conquista y Evangelización de América, él también es una víctima de la Leyenda Negra y que su visión de los sucesivos procesos históricos de independencia de las diferentes naciones hispanoamericanas está contaminada por la propaganda masónica, pues fueron precisamente los criollos masones los que lideraron aquellos procesos independentistas, contrarios a la voluntad de las poblaciones índigenas, a las que el Papa ta amorosamente defiende, que identificaban, con razón, en su permanencia en la Mater Hispania la garantía de sus libertades frente a las élites y la oligarquía criolla, que el Papa Francisco denuncia. Multisecular paradoja de la que finalmente surge la doctrina herética de la Teología de la Liberación, que ensalza el indigenismo como lo que nunca fue: el motor de la independencia hispanoamericana, poniendole a Cristo el rostro del Che Guevara y vistiendo a los sacerdotes de coronel tapioca.

 El Papa Francisco, apelando en su homilia a “ese susurro de Jesús en la Última Cena” ensalza “el Bicentenario de aquel grito de independencia de Hispanoamérica. Ese fue un grito nacido de la conciencia de falta de libertades, de estar siendo exprimidos, saqueados, sometidos a conveniencias circunstanciales de los poderosos de turno”. En esa frase de Su Santidad reside todo el galimatías histórico cultural de un papa argentino que parece ignorar que lo es, además de por la inapelable decisión del Espíritu Santo, gracias a que España evangelizó el continente en el que el vino al mundo, en la misma medida que su antecesor en la Silla de Pedro, Benedicto XVI, llegó al papado gracias a que España se desangró en los Paises Bajos y en Alemania para que el catolicismo no fuera expulsado del norte de Europa por la Reforma protestante. Si alguna deuda tiene la Iglesia Católica con España es precisamente la de la universalidad territorial y espiruitual de la única religión verdadera.

 Los Reyes Católicos crearon ese corpus legal que son las Leyes de Indias en las que se reconoce la filiación divina de los habitantes de los territorios descubiertos más allá del Atlántico, se conmina a los españoles a tratarlos como hermanos en la Fe, a pagarles un salario justo por su trabajo y se advierte de las duras penas que aguardan a aquellos españoles que maltraten o den muerte a los nativos. La diferencia entre la conquista española y la anglosajona es que, cuando los españoles llegaban a un nuevo territorio, lo primero que construían era una iglesia, una escuela y una universidad para los nativos. Cuando eran los anglosajones los primeros en llegar a un nuevo territorio, sus primeras edificaciones eran un Banco y una lonja de esclavos. En el siglo XIX, Santidad, los masones de las lonjas de esclavos y los bancos expulsaron de Hispanoamérica, en contra de la voluntad de los nativos, a quien defendió con el Evangelio en la mano y en sus actos a los indígenas que veían a España como a la madre protectora de sus libertades y de su dignidad. Santidad, “de ese grito nacido de la conciencia de falta de libertad de los oprimidos, saqueados y exprimidos” al que apela en su homilía surgió precisamente la liberación que España y el Evangelio les llevaron para romper las cadenas que esclavizaban a los nativos americanos a los atroces ritos y dioses paganos a los que eran sacrificados. Del mismo modo, Santidad, en el que Cristo expulsó a latigazos a los mercaderes del Templo, Hernán Cortés trepó a la cúspide de las pirámides aztecas para evitar que les arrancasen en vivo el corazón a las víctimas propiciatorias que ofrecían a sus dioses oscuros y sanguinarios. Lo hizo con la espada, sí, tal y como Cristo lo hizo con el látigo. Y donde antes solo había horrorn y barbarie, Hernán Cortés puso a la Virgen de Guadalupe. Con todo respeto, Santidad, España no saqueó a los nativos americanos, los hizo libres con la Luz del Evangelio y dignificó sus vidas alfabetizándoles y haciéndoles hermanos y compatriotas de una misma nación,pues España jamás tuvo colonias, sino provincias del ultramar de tal manera que un indio andino, amazónico o de la Pampa, era tan español como un nativo de Soria. La esclavitud para todos ellos vino después, precisamente con los procesos de independencia liderados por los masones. Al ensalzarlos, Santidad, menosprecia la Verdad y la libertad que España y la Iglesia Católica, de la que usted es la cabeza visible, llevaron al Nuevo Mundo.

Fuente: infovaticana.com

miércoles, 24 de junio de 2015

López Llorente cumple nueve años como obispo de Segorbe-Castellón


Este martes se han cumplido nueve años de la toma de posesión de Mons. Casimiro López Llorente como el cuarto obispo de Segorbe-Castellón. Entonces fue un viernes cuando entró a mediodía en el territorio diocesano por Barracas, para asumir la sede en la Catedral de Segorbe por la tarde. Su nombramiento se dio a conocer el 25 de abril. Tres días después ya intervino en el Espejo diocesano donde explicó que su método de trabajo es enviar los proyectos “a las parroquias, movimientos, a todos los que integran la Iglesia Diocesana, de modo que sean un fruto maduro del trabajo de todos”. Casi una década después, los dos planes diocesanos en los que ha guiado a la Diócesis muestran que es así.


 Ante su nuevo destino, mons. López Llorente declaró que lo primero que sintió fue sorpresa porque solo llevaba cinco años en Zamora. Precisamente antes de dejar su diócesis castellana quiso terminar una visita pastoral. Igualmente, en Segorbe-Castellón ha hecho del encuentro con los párrocos y los fieles una de sus tareas principales.

 En la actualidad ya ha visitado más de la mitad de los arciprestazgos. Otra característica de estos años ha sido la atención al presbiterio, consiguiendo mantener una constante en las ordenaciones e impulsando la recuperación del Seminario Menor, así como creando una vicaría para el clero. 


 Tras la toma de posesión en Segorbe, D. Casimiro quiso visitar los patronos de la Diócesis: La Virgen de la Cueva Santa, a la que consagró su persona y ministerio, y San Pascual Baylón. El domingo 25 tuvo lugar la acogida en Castellón, con la visita a la Basílica de la Mare de Déu del Lledó y la eucaristía de acción de gracias en la Concatedral.


 Llegó con fama de trabajador, y el 10 de julio ya anunciaba los primeros nombramientos “en orden a proveer con prontitud al gobierno pastoral de la Diócesis”. En su homilía de toma de posesión declaraba el secreto para ser un buen pastor: “No podré ser buen responsable sin cultivar una relación de amor y amistad con Cristo Jesús, para alimentar mi fe y mi caridad personal; solo así podré ser sus manos y sus labios, ser pastor vuestro según su Corazón”.

 Fuente: laplanaaldia.com

sábado, 28 de marzo de 2015

Hoy se cumplen 500 años del nacimiento de Santa Teresa de Jesus, doctora de la Iglesia

(InfoCatólica) Santa Teresa de Jesús nace en Ávila el 28 de Marzo de 1515, en la casa señorial de Don Alonso Sánchez de Cepeda y Doña Beatriz Dávila de Ahumada. Eran 10 los hermanos de Teresa y 2 los hermanastros, pues su padre tuvo dos hijos en un matrimonio anterior. Es bautizada el 4 de Abril del mismo año.

Desde muy pequeña manifestó interés por las vidas de los santos y las gestas de caballería. A los 6 años llegó a iniciar una fuga con su hermano Rodrigo para convertirse en mártir en tierra de moros, pero fue frustrada por su tío que los descubre aún a vista de las murallas. Juegan entonces a ser ermitaños haciéndose una cabaña en el huerto de la casa.

Reina entonces en España un espíritu de aventura y conquista: parten guerreros a Flandes, conquistadores a América, y la literatura vive de este espíritu. En manos de Teresa caen algunos de estos libros y entonces ella sueña con ser una de las damas que se acicalan y perfuman para sus galanes ilustres. El coqueteo le gusta, pues encuentra además la complicidad de sus primas y la corteja un primo suyo.

Su madre muere en 1528 contando ella 13 años, y pide entonces a la Virgen que la adopte hija suya. Sin embargo sigue siendo «… enemiguísima de ser monja» (Vida 2,8), y al ver su padre con malos ojos su relación con su primo, decide internarla en 1531 en el colegio de Gracia, regido por agustinas, donde ella echará de menos a su primo pero se encontrará muy a gusto.

A medida que se hace mayor, la vocación religiosa va naciendo en su alma, aunque en lucha con el atractivo del mundo.

Su hermano Rodrigo parte a América, su hermana María al matrimonio y una amiga suya ingresa en La Encarnación. Con ella mantendrá largas conversaciones que la llevan a tener certeza de su vocación, ingresando en el convento, con la oposición de su padre, en 1535.

Dos años después, en 1537, sufre una dura enfermedad, que provoca que su padre la saque de la Encarnación para darle cuidados médicos, pero no mejora y llega a estar 4 días inconsciente, todo el mundo la da por muerta. Finalmente se recupera y puede volver a La Encarnación dos años despues en 1539, aunque tullida por las secuelas, tardará en valerse por sí misma alrededor de 3 años.

 Muere su padre en 1544.

La vida conventual era entonces muy relajada con cerca de 200 monjas en el monasterio y gran libertad para salir y recibir visitantes. Teresa tenía un vago descontento con este régimen tan abierto, pero estaba muy cómoda en su amplia celda con bonitas vistas, y con la vida social que le permitían las salidas y las visitas en el locutorio.

En la Cuaresma del año 1554, contando ella 39 años y 19 como religiosa llora ante un Cristo llagado pidiéndole fuerzas para no ofenderle. Desde este momento su oración mental se llena de visiones y estados sobrenaturales, aunque alternados siempre con periodos de sequedad.

Aunque recibe muchas visiones y experiencias místicas elevadas, es una visión muy viva y terrible del infierno la que le produce el anhelo de querer vivir su entrega religiosa con todo su rigor y perfección, llevándola a la reforma del Carmelo y la primera fundación.

Esta primera fundación será una aventura burocrática y humana con muchos altibajos: su confesor aprueba un día y reprueba otro, el Provincial apoya con entusiasmo, para luego retirarse, y el Obispo que nunca había dudado de Santa Teresa, llegado el momento titubea. En un momento parece que todo fracasa y Teresa, siempre obediente, se retira a su celda sin nada poder hacer, aunque Doña Guiomar de Ulloa y el Padre Ibáñez logran de Roma la autorización.

Por obediencia parte entonces a Toledo varios meses, para consolar a la viuda Luisa de la Cerda. Esta distancia favorecerá los progresos del monasterio de San José de Ávila, que progresan a escondidas, a pesar de los rumores. Regresará para encontrarse con el breve del Papa.

Fundado el 24 de Agosto de 1562, encuentra hostilidad, se alzan algunas voces pidiendo el derribo del nuevo convento, toda la ciudad está alborotada, y Teresa debe abandonarlo dejando a las cuatro novicias solas, para volver a su celda de La Encarnación. Sólo se podrá incorporar un año después de su fundación, dejando la celda amplia y las comodidades de La Encarnación por las estrecheces de San José de Ávila, pequeño y austero hasta el extremo.

Por mucho tiempo parece que la fundación de la nueva orden tendría sólo este monasterio, hasta que Teresa vuelve a llorar al saber que las necesidades de misiones en América son importantes. Escucha entonces en oración: “…Espera un poco hija, y verás grandes cosas.”, y poco después le llegan instrucciones y autorización para fundar más conventos.

Comienza aquí una intensa actividad de Santa Teresa que sólo termina con su muerte, en la que compaginará el gobierno de su orden, con las fundaciones de nuevos conventos y la redacción de sus libros, sin perder nunca el buen ánimo ni la esperanza, en la confianza de que no era su voluntad lo que estaba cumpliendo y que le llegarían los apoyos que necesitara, como así fue en todo momento.

Fundó en total 17 conventos: Ávila (1562), Medina del Campo (1567), Malagón (1568), Valladolid (1568), Toledo (1569), Pastrana (1569), Salamanca (1570), Alba de Tormes (1571), Segovia (1574), Beas de Segura (1575), Sevilla (1575), Caravaca de la Cruz (1576), Villanueva de la Jara (1580), Palencia (1580), Soria (1581), Granada (1582) y Burgos (1582), en el año de su muerte.

La fundación de Granada la hizo Ana de Jesús, aunque en vida de la Santa, por lo que no siempre aparece en las enumeraciones.

A estos conventos hay que sumar el primero del Carmelo masculino que funda con San Juan de la Cruz en Duruelo (1567). Santa Teresa conoció a San Juan de la Cruz en Medina del Campo contando ella 52 años y él 24, y le convenció para unirse a la reforma, olvidando sus planes de retirarse a la cartuja de El Paular.

Regresando de la fundación de Burgos, hace parada en Medina del Campo, pero es requerida en Alba de Tormes por la Duquesa de Alba. Está enferma y agotada. Muere en brazos de Ana de San Bartolomé la noche del 4 de Octubre al 15 de Octubre de 1582 (y esto por coincidir con el cambio del calendario Juliano al Gregoriano).

Muere sin haber publicado ninguna de sus obras, sin haber logrado fundar en Madrid (a pesar de su ilusión), sin haber separado la orden de descalzos de la de calzados y con dudas sobre si sus monasterios se podrían mantener con el espíritu que ella infundió. Teresa escribió muy poco por iniciativa suya, muchas cartas, alguna poesía y anotaciones. Pero sus obras maestras son fruto de la obediencia a sus superiores, que veían el interés de que escribiera sus experiencias y enseñanzas. Y así comienza todos sus escritos mayores aceptando su encargo con obediencia, pero con notable esfuerzo por su parte.

Escribir le supone un esfuerzo importante, lo hace, en ocasiones, ocupando la otra mano con la rueca, tal y como ella explica: «casi hurtando el tiempo y con pena porque me estorbo de hilar y por estar en casa pobre y con hartas ocupaciones» (Vida 10,7) La Inquisición vigiló muy de cerca sus escritos por el temor de aquella época a que se incitara a seguir el cisma y la herejía protestante y para evitar que alejaran en algún punto de la recta doctrina. Algunos de sus textos están autocensurados y se sabe que su manuscrito “Meditaciones Sobre El Cantar de los Cantares” lo quemó ella misma por orden de su confesor.

Fue beatificada por Pablo V en 1614, canonizada por Gregorio XV en 1622, y nombrada doctora de la Iglesia Universal por Pablo VI en 1970. La primera mujer de las actuales doctoras de la Iglesia. Las otras son Santa Catalina de Siena, Santa Teresita del Niño Jesús y Santa Hildegarda de Bingen. 

Fuente: infocatolica.com

lunes, 9 de febrero de 2015

Pobres razones (Miguel Ángel Loma en El Mundo)

Bajo los dominios educativos de la Junta de Andalucía se pretende recortar aún más el tiempo dedicado a la asignatura de religión católica reduciéndola a tres cuartos de hora a la semana.


Desde sectores eclesiásticos se reacciona intentando concienciar al católico medio y al medio católico de los perjuicios que este nuevo recorte implicaría, y al final de algunas Misas se anima desde los púlpitos a firmar a la salida unos escritos denunciando la medida. Pero el argumento central que se utiliza para animar a la firma es que con ello se enviarán al paro a muchos profesores de religión. Es decir: lo importante no es tanto que no se disponga ya apenas de minutos para impartir con un mínimo de decoro una asignatura fundamental en estos tiempos confusos, para que los críos conozcan a qué cultura pertenecen y qué valores amenazan los nuevos bárbaros, sino el posible paro de unos profesores.

Por otro lado, la secretaria general de Podemos en Sevilla, crecida por la suficiencia que le otorgan los sondeos electorales, se atreve a cuestionar el futuro de la Semana Santa hispalense. Y de nuevo se reacciona desde los medios eclesiásticos pero uniéndose al coro de quienes defienden la fiesta no por su trascendencia y significado religioso, sino por los importantísimos ingresos económicos que genera su celebración.

Tanto en uno como en otro caso, la Iglesia se empobrece cuando centra sus argumentos en meras razones crematísticas. 

Fdo: Miguel Ángel Loma

domingo, 11 de enero de 2015

La diócesis Segorbe-Castellón lanza "LaHoja" para intercomunicar con los cristianos

La Hoja es una de las publicaciones más características y consolidadas de Segorbe-Castellón, que ahora se renueva y vuelve a nacer después de 50 años. Este cambio abre la puerta a una renovación mucho más amplia de la comunicación de la Iglesia, que quiere estar a la altura de su mensaje y hacerse más cercana a todos.

La Diócesis tiene una profunda aspiración de cercanía, para escuchar las esperanzas y las angustias del hombre de hoy, manteniendo un diálogo vivo con el mundo al que se desea llevar el mensaje de Cristo. “No basta con transmitir nuestra fe, es preciso encontrar a los hombres y mujeres para conseguir entablar una relación auténtica, testimoniando nuestra pertenencia a Cristo y los valores que derivan de ella. El papa Francisco subraya con frecuencia esta necesidad, recordando que hemos de ponernos en camino con todos, al paso del peregrino: ni delante ni detrás, sino a su lado”, como se mostró en la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales del año pasado: “Comunicar al servicio de una auténtica cultura del encuentro”.

Por eso, esta nueva revista está dirigida tanto a personas que participan de las parroquias, como a aquellas que se puedan encontrar ocasionalmente con ella. Pretende convertirse en el documento semanal donde mostrar que Dios se hace realmente presente en la Diócesis de Segorbe-Castellón. Que la Iglesia está viva y se hace vida en las parroquias y en las distintas realidades.

El reportaje, que será el tema central de la publicación, transmitirá esperanza y experiencias, asuntos de los que no se habla en otros medios pero que vale la pena dar a conocer y también temas actuales en los que la Iglesia puede iluminar y dar criterio.

La adaptación del nombre de esta nueva publicación da continuidad a “La Hoja Parroquial”, ya familiar y muy conocida por todos, que ahora pierde su apellido. Esta nueva publicación nace con grandes aspiraciones. Ahora 'La Hoja' es una revista más abierta y universal, cercana, fresca y moderna.

De los cambios que la Delegación de Medios está llevando a cabo, uno de los más significativos es la creación de una nueva página web en la que se está trabajando. Se trata de una nueva web fresca e intuitiva, que caminará en la misma dirección que esta revista. Este nuevo portal ofrecerá información de ultima hora, noticias, reportajes, entrevistas y videos. Además, los usuarios también podrán consultar horarios de misas, documentación de interés para la petición de algunos sacramentos, servicios que la Diócesis pone a disposición de los usuarios para ayuda espiritual y personal.

“La Iglesia es una de las mejores marcas de la Historia, lleva existiendo 21 siglos, tiene un líder claro y es Universal”, ya lo dijo el reconocido publicista David Ogilvy. Existen empresas que tienen que inventarse un producto que vender, una idea. Sin embargo la Iglesia Católica lo tiene, existe de verdad y a nadie deja indiferente.

La Iglesia nunca ha dejado de sorprender. Impulsó la propagación de libros con los manuscritos; tomó la delantera en publicidad con los primeros carteles, y las hojas y panfletos repartidos por las casas; en 1931 Pío XI encargó a Marconi que pusiera en marcha Radio Vaticana y el 12 de diciembre de 2012 el Papa Benedicto XVI inauguró la cuenta de Twitter @pontifex, que dos años después suma 17 millones de seguidores en 8 cuentas en diversos idiomas.

 El papa Francisco ha habituado a una comunicación inmediata, apasionada, sencilla, completamente abierta al encuentro con el mundo, con todas las culturas diversas, porque está fundada sobre la autenticidad. La comunicación de la Iglesia ha ido cambiando con los tiempos, sin embargo ha mantenido intacto su esencia, el mensaje de Jesucristo. Siguiendo las lineas del Santo Padre, ahora la Diócesis da un paso en su manera de llegar a todas las personas de todos los pueblos de Segorbe-Castellón.

El impacto de la comunicación social es enorme. Por medio de ella la gente entra en contacto con otras personas y con acontecimientos, se forma sus opiniones y valores. No sólo se transmiten y reciben información e ideas a través de estos instrumentos, sino que a menudo las personas experimentan la vida misma. 

sábado, 10 de enero de 2015

Yo no soy Charlie Hebdo, por Juan Manuel de Prada

Juan Manuel de Prada
Durante los últimos días, hemos escuchado calificar a los periodistas vilmente asesinados del pasquín Charlie Hebdo de “mártires de la libertad de expresión”. También hemos asistido a un movimiento de solidaridad póstuma con los asesinados, mediante proclamas inasumibles del estilo: “Yo soy Charlie Hebdo”. Y, llegados a la culminación del dislate, hemos escuchado defender un sedicente “derecho a la blasfemia”, incluso en medios católicos. Sirva este artículo para dar voz a quienes no se identifican con este cúmulo de paparruchas hijas de la debilidad mental.

Allá por septiembre de 2006, Benedicto XVI pronunció un grandioso discurso en Ratisbona que provocó la cólera de los mahometanos fanáticos y la censura alevosa y cobarde de la mayoría de mandatarios y medios de comunicación occidentales. Aquel espectáculo de vileza infinita era fácilmente explicable: pues en su discurso, Benedicto XVI, además de condenar las formas de fe patológica que tratan de imponerse con la violencia, condenaba también el laicismo, esa expresión demente de la razón que pretende confinar la fe en lo subjetivo, convirtiendo el ámbito público en un zoco donde la fe puede ser ultrajada y escarnecida hasta el paroxismo, como expresión de la sacrosanta libertad de expresión. Esa razón demente es la que ha empujado a la civilización occidental a la decadencia y promovido los antivalores más pestilentes, desde el multiculturalismo a la pansexualidad, pasando por supuesto por la aberración sacrílega; esa razón demente es la que vindica el pasquín Charlie Hebdo, que además de publicar sátiras provocadoras y gratuitamente ofensivas contra los musulmanes ha publicado en reiteradas ocasiones caricaturas aberrantes que blasfeman contra Dios, empezando por una portada que mostraba a las tres personas de la Santísima Trinidad sodomizándose entre sí. Escribía Will Durant que una civilización no es conquistada desde fuera hasta que no se ha destruido a sí misma desde dentro; y la basura sacrílega o gratuitamente ofensiva que publicaba el pasquín Charlie Hebdo, como los antivalores pestilentes que defiende, son la mejor expresión de esa deriva autodestructiva.

Debemos condenar este vil asesinato; debemos rezar por la salvación del alma de esos periodistas que en vida contribuyeron a envilecer el alma de sus compatriotas; debemos exigir que las alimañas que los asesinaron sean castigadas como merecen; debemos exigir que la patología religiosa que inspira a esas alimañas sea erradicada de Europa. Pero, a la vez, debemos recordar que las religiones fundan las civilizaciones, que a su vez mueren cuando apostatan de la religión que las fundó; y también que el laicismo es un delirio de la razón que sólo logrará que el islamismo erija su culto impío sobre los escombros de la civilización cristiana. Ocurrió en el norte de África en el siglo VII; y ocurrirá en Europa en el siglo XXI, a poco que sigamos defendiendo las aberraciones de las que alardea el pasquín Charlie Hebdo. Ninguna persona que conserve una brizna de sentido común, así como un mínimo temor de Dios, puede mostrarse solidaria con tales aberraciones, que nos han conducido al abismo.

Y no olvidemos que el gobierno francés –como tantos otros gobiernos occidentales–, que amparaba la publicación de tales aberraciones, es el mismo que ha financiado en diversos países (y en especial en Libia) a los islamistas que han masacrado a miles de cristianos, mucho menos llorados que los periodistas del pasquín Charlie Hebdo. Puede parecer ilógico, pero es irreprochablemente lógico: es la lógica del mal en la que Occidente se ha instalado, mientras espera la llegada de los bárbaros.

Publicado originalmente en ABC

sábado, 27 de diciembre de 2014

Mons. Reig Pla: «España ya no es más que una colonia al servicio del Nuevo Orden Mundial»

Por un plato de lentejas. La peor de las corrupciones

El plato de lentejas: ahora un puesto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, pero también el acceso a otras cuotas de poder y a la financiación.

Hace unos días la Iglesia celebraba la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María, Patrona de España. El próximo domingo, en plena Navidad, viviremos la fiesta de la Sagrada Familia y también recordaremos a los Santos Inocentes. Con ocasión de todo ello, han ido viniendo a mi memoria las hermosas palabras que el Papa San Juan XXIII dirigió a nuestra Patria en 1960, y que luego transcribiré. Aquel mensaje del Papa «bueno» me ha hecho pensar en la enorme multitud de españoles, y de otros hijos de naciones hermanas que, el día 22 del pasado mes de noviembre, alzaron su voz para pedir el fin de la gran matanza de inocentes no-nacidos que se está produciendo, desde hace décadas, en España y en el mundo. Con respeto a todas las personas y por amor a ellas, creo necesario, no solo describir la realidad, sino también analizar las causas de lo que acontece; solo así será posible proponer soluciones reales, más allá de poner parches para controlar los síntomas del pensamiento débil, que es como una enfermedad, y que rebaja el nivel ético general, de modo que en nombre de un falso concepto de tolerancia se termina persiguiendo a los que defienden la verdad sobre el hombre y sus consecuencias éticas (Cf. Papa Francisco, 20-6-2014).

La historia que narra la Biblia Cuenta el libro del Génesis (Cf. 25, 19-34) que Esaú vendió su primogenitura, por un plato de lentejas, a su hermano gemelo Jacob. La primogenitura implicaba ciertos derechos, y sobre todo la transmisión por parte del padre de una especial bendición y de las promesas (Cf. Gn 28, 13ss). Analógicamente, esta historia se ha repetido infinidad de veces a lo largo de los siglos, tanto en lo que se refiere a personas, como a instituciones y naciones.

Un hecho reciente

Recientemente el Presidente del Gobierno de Esp«Llamar a las cosas por su nombre. Un verdadero reto para los católicos». Pero ¿cuáles son los verdaderos motivos de esta retirada?
aña y del Partido Popular anunció la retirada de la reforma de la ley del aborto que pretendía «limitar» cuantitativamente la sangría horrenda de los «los niños asesinados antes de nacer» (Papa Francisco, 25-11-2014), ciertamente un crimen abominable (Cf. Concilio Vaticano II, Gaudium et spes, 51), un continuo holocausto de vidas humanas inocentes(San Juan Pablo II, 29-12-1997). Sobre todo ello ya me pronuncié en una nota el pasado 24 de septiembre:

El plato de lentejas: ahora un puesto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, pero también el acceso a otras cuotas de poder y a la financiación

Para entender bien la decisión del Presidente del Gobierno no es suficiente recurrir a análisis electoralistas. Con todo respeto a su persona, hay que decir que una decisión tan grave responde a otras exigencias como nos muestra el documento «Prioridades de España en Naciones Unidas. 69º Periodo de Sesiones de la Asamblea Plenaria»; documento que se puede encontrar en la página web del Ministerio de Asuntos Exteriores. Dichas «prioridades» forman parte de lo que el Gobierno de España estaba dispuesto a hacer (ya lo venía haciendo en perfecta continuidad con las legislaturas que le precedieron) para conseguir un puesto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El puesto ha sido conseguido, ahora ya sabemos por qué han hecho lo que han venido haciendo y qué van a seguir haciendo con toda diligencia, tanto a nivel nacional como autonómico.

Entre otras prioridades dignas de mención, quiero destacar dos de las indicadas en dicho documento:

a) «Continuaremos impulsando el pleno disfrute y ejercicio de derechos por parte de niñas y mujeres en condiciones de igualdad y no discriminación por razón de género, incluidos los derechos de salud sexual y reproductiva (…)».

b) «Continuaremos promoviendo el pleno disfrute y ejercicio de derechos por parte de personas gays, lesbianas, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBTI) y la eliminación de todas las formas de discriminación (…)».

 Desenmascarando eufemismos

Poniendo siempre por delante el amor, el respeto y el aprecio a todas las personas, sea cual sea su condición, es necesario desenmascarar las ideologías que engañan manipulando el lenguaje.

a) Naturalmente, condenamos, con toda firmeza, cualquier tipo de violencia contra niñas y mujeres y toda discriminación injusta, pero ¿qué significa en realidad «pleno disfrute y ejercicio de derechos por parte de niñas y mujeres» y en particular «los derechos de salud sexual y reproductiva»? La respuesta es: promoción de la anticoncepción desde niñas; esterilización; aborto libre, químico y quirúrgico, (en España ya son millones los niños abortados); manipulación de embriones y reproducción asistida (verdadero «pecado contra el Creador», Papa Francisco, 15-11-2014); promoción de la masturbación, con programas ya desde 0 a 4 años; esterilización, con autorización judicial, de personas con discapacidad psíquica; sustraer a los padres de las menores la patria potestad en todo lo que se refiere a la sexualidad de sus hijas; educación sexual obligatoria (teoría y práctica) de menores, por parte del Estado y según la perspectiva de la ideología de género, incluso contra la voluntad expresa de los padres; disminuir la edad legal de consentimiento para tener relaciones sexuales (en España la edad legal de consentimiento está ya en los 13 años); apertura a la sexualidad «intergeneracional»; etc. Buena parte de todo esto puede encontrarse en los «Estándares de Educación Sexual para Europa» preparados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el asesoramiento de International Planned Parenthood Federation –IPPF‒ (Federación Internacional de Planificación Familiar) y de World Association for Sexual Health ‒WAS‒ (Asociación Mundial para la Salud Sexual), así como en publicaciones vinculadas a los lobbys implicados.

A todas estas imposiciones del imperialismo transnacional del dinero – bajo apariencia de organismos internacionales (públicos y privados) ‒ hay que añadir ahora, al menos, dos más: 1) El Gobierno de España ha anunciado que va a reconocer el derecho de inscripción en el Registro Civil de los hijos de españoles nacidos mediante gestación subrogada (vientres de alquiler) en el extranjero. Esto no es más que dar amparo legal a la «trata» de mujeres extranjeras empobrecidas, con las que se comercia como si fueran «ganado», incluso «estabulándolas», durante el embarazo, en «granjas» al efecto. Seamos claros, esta abominable práctica no es más que una nueva forma de esclavitud. 2) Parece que el Gobierno de España quiere cambiar la ley para exigir el consentimiento paterno a las menores que deseen abortar. Que el Estado respete la patria potestad de los padres respecto de sus hijos siempre es un bien; dicho lo cual, con consentimiento paterno o sin él, el aborto es siempre un crimen abominable, que además destroza a la madre y a todos los que participan. Ahora bien, el imperio no cede jamás: siguiendo los criterios de los «Estándares de Educación Sexual para Europa», «expertas» de Naciones Unidas «contra la discriminación de la mujer» se han desplazado a España durante diez días para «recomendar expresamente» al Gobierno español que las menores de 16 y 17 años puedan seguir abortando sin consentimiento de los padres: más presiones, no van a permitir ni un minúsculo paso atrás. España, como buena parte del mundo, ya no es más que una colonia, al servicio del Nuevo Orden Mundial, donde se esclaviza a jóvenes y mujeres, mientras permanecemos aflojados y drogados con mucho «circo» y cada vez menos pan.

b) También aquí, condenamos, con toda contundencia, cualquier tipo de violencia contra las personas y toda discriminación injusta; con toda la Iglesia queremos continuar prestando ayuda a todos, con verdaderas entrañas de misericordia, sin juzgar a las personas (Cf. Papa Francisco, 28-7-2013). Pero ¿qué significa en realidad «pleno disfrute y ejercicio de derechos por parte de personas gays, lesbianas, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBTI) y la eliminación de todas las formas de discriminación»? 

La respuesta es: promoción universal de la llamada «ideología de género» y de las teorías queer, así como de su particular interpretación del concepto de «empoderamiento LGBTIQ»; derechos sexuales de los menores, así llamados, LGBTIQ, tal y como se definen por la IPPF y por la WAS; derecho desde los 0 años a «explorar» la identidad sexual; derecho a partir de los 4 años a recibir información sobre las «relaciones del mismo sexo»; derechos de los menores a su propia «orientación de género» (LGBTIQ); en el caso de los menores de edad con «deseo de cambiar de sexo» (DCS), «derecho» a que se les administren, cuanto antes, hormonas del sexo contrario y, en su caso, derecho ‒ incluso siendo menores de edad ‒ a la cirugía de reasignación aparente de sexo; matrimonio entre personas del mismo sexo; derecho de las parejas del mismo sexo a adoptar niños; «despatologización – vía legislativa ‒ de la así llamada transexualidad», con promoción de nuevas leyes llamadas de «no discriminación» y de «reconocimiento de derechos a las personas con deseo de cambiar de sexo»; derecho a la «no discriminación e igualdad de trato» que implica situar fuera de la ley a quienes, como la Iglesia, afirmen que la particular inclinación de la persona con atracción sexual hacia el mismo sexo, «debe ser considerada como objetivamente desordenada» (Congregación para la Doctrina de la Fe, Carta sobre la atención pastoral a las personas homosexuales, n. 3) o que «los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2357); impedir, y penalizar legalmente, que profesionales de la psiquiatría o la psicología puedan ayudar a personas con atracción sexual hacia el mismo sexo (AMS) o con deseo de cambiar de sexo (DCS), que libremente lo soliciten; sustraer a los padres de los menores la patria potestad en todo lo que se refiere a la sexualidad de sus hijos con AMS o DCS; educación sexual obligatoria (teoría y práctica) a menores, según los criterios LGBTIQ, incluso contra la voluntad expresa de los padres; disminuir la edad legal de consentimiento para tener relaciones «sexuales» entre personas del mismo sexo (en España, también aquí, la edad legal de consentimiento está ya en los 13 años); imponer, por ley, a las empresas e instituciones, la contratación de un porcentaje de trabajadores llamados LGBTIQ; inversión de la carga de la prueba cuando se producen denuncias por presuntas discriminaciones a personas llamadas LGBTIQ; promoción de la sexualidad «intergeneracional» LGBTIQ; etc. Buena parte de todo esto también puede encontrarse en los «Estándares de Educación Sexual para Europa», ya citados, y en publicaciones vinculadas al lobby implicado. En todo caso, hay que advertir que una vez ganada la batalla del mal llamado matrimonio civil entre personas del mismo sexo y la posibilidad de adopción, la gran ofensiva en estos momentos ‒ como puede comprobarse en los medios de comunicación ‒ es entorno al deseo de cambiar de sexo (DCS) ‒ la mal llamada «disforia de género»/«transexualidad» ‒, particularmente en la infancia; lo que sigue es la penalización de los padres, de las confesiones religiosas y de cuantos se opongan a la agenda prevista para promover estos llamados «derechos sexuales LGBTIQ».

Describir lo que esconden las palabras a través, como hemos dicho, de la manipulación del lenguaje no es ninguna condena a las personas, sino exponer con claridad lo que atenta contra la antropología cristiana a la que el Papa San Juan Pablo II llamaba «antropología adecuada». En definitiva, lo que se pretende con estas disposiciones es una mutación antropológica, o lo que es lo mismo, la construcción, cuyas raíces están en la ideología de género y sus derivadas, de un nuevo ser humano inspirado en el transhumanismo y el posthumanismo.

La «primogenitura» vendida

Con el documento «Prioridades de España en Naciones Unidas. 69º Periodo de Sesiones de la Asamblea Plenaria» que estamos comentando, se confirma, una vez más, lo que todos sabíamos: nos hemos convertido en siervos de las instituciones internacionales para la promoción de la llamada «gobernanza global» (Nuevo Orden Mundial) al servicio del imperialismo transnacional del dinero, que ha presionado fuerte para que España no sea ejemplo para Iberoamérica y para Europa de lo que ellos consideran un «retroceso» inadmisible en materia abortista y en los llamados derechos LGBTIQ.

Estamos vendiendo, por un «plato de lentejas», el proyecto de Dios sobre sus hijos: a) el amor y respeto a toda vida humana; b) la belleza de la igual dignidad, pero también de la diferencia entre el varón y la mujer; y c) la hermosura de la familia de fundación matrimonial entre un solo hombre y una sola mujer. Esto no solo está aconteciendo en España, se trata de un humillante vasallaje global ante el poder del dinero, y por ello recientemente (25-11-2014) el Papa Francisco advertía: «Mantener viva la realidad de las democracias es un reto de este momento histórico, evitando que su fuerza real – fuerza política expresiva de los pueblos – sea desplazada ante las presiones de intereses multinacionales no universales, que las hacen más débiles y las trasforman en sistemas uniformadores de poder financiero al servicio de imperios desconocidos. Este es un reto que hoy la historia nos ofrece».

«La muerte de Dios en el corazón y en la vida de los hombres es la muerte del hombre» (San Juan Pablo II, 11-5-1980): la peor de las corrupciones

Si matar a un inocente no-nacido se reconoce por la «leyes» como un derecho, toda corrupción o iniquidad es posible, tanto en el ámbito público como en el privado. Pero atención, para poder matar a un hermano antes hay que matar a Dios (al Padre), o venderlo: ambas cosas hemos hecho. ¡Tanto podríamos decir sobre esto! Que a nadie le extrañe, pues, la situación en la que se encuentra postrada España y buena parte del mundo. Ni los actuales partidos mayoritarios, ni los nuevos de corte marxista que, parece que emergen con gran ímpetu, respetan integralmente la dignidad de la vida humana, del matrimonio y de la familia. La verdadera respuesta a esta situación pasa por la regeneración moral de nuestro pueblo fruto de una nueva evangelización: proponer con amor y verdad a Cristo, pues «el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado» (Concilio Vaticano II, Gaudium et spes, 22). Es urgente promover la gestación de auténticos cristianos y de familias católicas (la Iniciación Cristiana de Adultos según el modelo del Catecumenado Bautismal) capaces de impulsar una cultura respetuosa con la vida, el matrimonio y la familia. También es necesario impulsar una auténtica educación afectivo-sexual de los niños, adolescentes y jóvenes como vocación al amor y al don de sí. En la «Teología del cuerpo» del Papa San Juan Pablo II encontramos las claves para aprender a amar y desarrollar una auténtica ecología humana. Como repetía el Papa Benedicto XVI, la permanencia de la civilización cristiana pasa por la promoción de «minorías creativas» capaces de regenerar la sociedad. El instrumento es la Doctrina Social de la Iglesia que debe inspirar la presencia de católicos en las distintas instituciones sociales y en el ámbito de la política. Como decía el beato Pablo VI, la política es una forma alta de caridad; de ahí la pertinencia de recordar el antiguo adagio: Corruptio optimi, pessima (la corrupción de los mejores es la peor); y es que «la miseria más peligrosa, causa de todas las demás: (es) la lejanía de Dios, la presunción de poder prescindir de Él» (Papa Francisco, 20-12-2014).

Nadie debe dudar que estamos ante una situación de emergencia política. Esta situación está reclamando del laicado católico que sepa organizarse para ofrecer una lúcida respuesta en el campo cultural, en los medios de comunicación y en la política. No hacerlo en estos momentos supone un verdadero pecado de omisión.

Hay esperanza

No solo las personas, también las naciones son llamadas por Dios al cumplimiento de una misión, misión a la que se puede responder o no. España también ha tenido y tiene su misión, ¡no renunciemos a ella y a la bendición de Dios, nuestro Padre, por un plato de lentejas! Atendamos a las hermosas palabras con las que nos exhortaba el querido Papa San Juan XXIII y, con la gracia de Dios, hagámoslas efectivas: «Nos alegramos de que la España que llevó la fe a tantas naciones quiera hoy seguir trabajando para que el Evangelio ilumine los derroteros que marcan el rumbo actual de la vida, y para que el solar hispánico, que se ufana justamente de ser cuna de civilización cristiana y faro de expansión misionera, continúe y aun supere tales glorias, siendo fiel a las exigencias de la hora presente en la difusión y realización del mensaje social del cristianismo, sin cuyos principios y doctrina fácilmente se resquebraja el edificio de la convivencia humana. Que tengan levantada siempre su mirada Nuestros Hijos amadísimos de España hacia las altas metas, con el espíritu grande que los caracteriza, seguros de que la obediencia a la Ley de Dios atraerá la protección de la Providencia, que en el tejido de todo quehacer histórico guía a los individuos y a los pueblos, dóciles a la voz del Rey de cielos y tierra, in viam prosperitatis et pacis [en el camino de la prosperidad y la paz]» (San Juan XXIII, Mensaje dirigido al Cardenal Gaetano Cicognani, 5-6-1960).

Solo el nacimiento de Jesús, que estamos celebrando, le devuelve a cada persona su dignidad intransferible y la respalda con su alianza de amor para que no se pierda ninguno, especialmente los más pequeños, empobrecidos y sufrientes. En cambio, todas las ideologías ponen las personas al servicio de sus ambiciones, siempre vinculadas al poder y al dinero; lo hacen, según los casos, en nombre del «pueblo», del «proletariado», de la llamada «sociedad del bienestar», o del llamado «interés general». Han olvidado miserablemente que el fin de la sociedad es el «bien común», que pasa necesariamente por la atención y cuidado de cada persona, y por el desarrollo y educación de la misma, para hacerla capaz de su verdadero destino, de nuestro verdadero destino: Dios revelado como Amor.

Una gran batalla

En todo caso, hay que insistir en que quienes rinden culto a moloc y a mammona – la cultura de la muerte y la idolatría del dinero ‒ siempre van de la mano y sirven al Amo de este mundo.

Por eso, nuestra batalla, como nos recuerda el Apóstol Pablo, «no es contra la sangre y la carne, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso…» (Ef 6, 12). De ahí que es necesario, como nos exhortaba el mismo Apóstol, revestirnos con las armas de Dios: «estad, pues alerta, ceñidos vuestros lomos con la verdad, revestidos con la coraza de la justicia y calzados los pies, prontos para el evangelio de la paz, embrazando en todo momento el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los encendidos dardos del Maligno» (Ef 6, 14-16). Los católicos en este momento estamos ante una verdadera encrucijada y es necesario preguntarnos a quienes estamos dispuestos a servir: o a los dioses, y sus mensajeros, de esta nueva religión secular, o al verdadero Dios. Como en tiempos de Josué nuestra respuesta no puede ser otra: «Yo y mi casa serviremos al Señor» (Jos 24, 15).

 + Juan Antonio Reig Pla, 
obispo de Alcalá de Henares Alcalá de Henares, 
26 de diciembre de 2014 San Esteban, protomártir