Divina Misericordia

Mostrando entradas con la etiqueta año sacerdotal diocesis segorbe castellon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta año sacerdotal diocesis segorbe castellon. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de junio de 2009

Segorbe–Castellón-Seiscientos peregrinos participarán peregrinación de la Hospitalidad a Lourdes

Mañana viernes por la tarde, saldrán los autocares de la 52 Peregrinación Diocesana organizada por la Hospitalidad de Lourdes que este año, pese a la crisis, no ha notado una disminución significativa: seiscientos peregrinos, de los que un centenar son enfermos. El tema dado por el Santuario de los Pirineos se presenta como una continuidad del jubileo del 2008, de modo que tras celebrar el 150 aniversario de las apariciones ahora la pastoral de Lourdes propone centrarse en la figura de la vidente: Santa Bernardette Soubirous.

Tras la noche de viaje, los peregrinos diocesanos llegarán a Lourdes el sábado 27 de junio por la mañana, para incorporarse enseguida en los actos religiosos propuestos por el Santuario. El domingo y el lunes, presididos por el obispo diocesano, D. Casimiro López Llorente, participará en la misa de la Gruta, el vía crucis, la procesión eucarística y la tradicional procesión de las antorchas. El obispo, D. Casimiro López Llorente, exhortó a los peregrinos a vivir estos días
“con auténtica fe y devoción, para que nuestra vida se transforme y regenere en Cristo del mismo modo que le sucedió a Bernardette”.

Fuente: Revista Ecclesia

El obispo de Segorbe-Castellón escribe sobre la “búsqueda de la felicidad”


Todos buscamos la felicidad; y no siempre la encontramos porque la buscamos en fuentes que no la dan. Hace poco me encontré con un joven que tenía el rostro triste. Le pregunté si era feliz; él me respondió que no lo era. Toda la semana y, de modo especial, el fin de semana había buscado ser feliz; nada ni nadie había colmado su deseo de felicidad. Le propuse que meditara en aquello que dice Jesucristo al ‘joven rico’ (que tampoco era feliz): “Si quieres ser feliz, deja todo lo que tienes, ven y sígueme”. Para Cristo sólo hay un deseo y es el de que seamos felices. San Agustín buscaba ser feliz y un día encontró la fuente de esta felicidad y dice: “¿Cómo es, Señor, que yo te busco? Porque al buscarte, Dios mío, busco la vida feliz, haz que te busque para que viva mi alma, porque mi cuerpo vive de mi alma y mi alma vive de ti” (Conf. 10,2029).

Sólo Dios puede saciar aquello que buscamos. Es una afirmación que no tiene cobertura informativa, ni prueba de ciencia matemática tal y como se mueven hoy ciertos parámetros ideológicos, pero tiene cobertura existencial puesto que la realidad va más allá de las simples afirmaciones vacías de significado y llenas de mucho engaño.

Con voz alta lo digo, lo creo y lo intento vivir con todas mis fuerzas: La felicidad auténtica viene de Dios y no del montaje efímero de nuestros ídolos aunque sean los más nobles que puedan darse en la naturaleza y en nuestra vida. Dios es lo único que no muere; lo demás fenece, y pronto. Ciertamente todos nosotros queremos vivir felices y en el género humano no hay nadie que no dé su asentimiento a esta proposición incluso antes de que sea plenamente enunciada.

Dios nos llama a su propia bienaventuranza que es la dicha sin fin. El Catecismo de la Iglesia católica (nº 1723) afirma que si queremos vivir felices hemos optar por actos y actitudes morales decisivas. Nos invita a purificar nuestro corazón de malvados instintos y a buscar a Dios y su amor por encima de todo. Nos enseña que la verdadera dicha no reside ni en la riqueza o el bienestar, ni en la gloria humana o el poder, ni en ninguna obra humana, por útil que sea, como las ciencias, las técnicas y las artes, ni en ninguna criatura, sino sólo en Dios, fuente de todo bien y de todo amor.

Decía el Cardenal Newman que el dinero es el ídolo de nuestro tiempo. A él rinde homenaje instintivo la multitud, la masa de los hombres. Estos miden la dicha según la fortuna, y, según la fortuna también, miden la honorabilidad, el poder y la fama. Todo esto se debe a la convicción de que con la riqueza se puede todo. La riqueza por tanto es uno de los ídolos de nuestros días, como son el poder y la notoriedad. La notoriedad, el hecho de ser reconocido y de hacer ruido en el mundo, lo que podría llamarse una fama de prensa, ha llegado a ser considerada como un bien en sí mismo, un bien soberano, un objeto de verdadera veneración. Es tan inconsistente este modo de proceder que al final de la jornada uno se topa consigo mismo y esto le lleva o a una fantasmagórica experiencia que sólo produce tristeza y malestar o a una razón de vivir que le pone en la clave de lo único que vale y es total plenitud.

No lo olvidemos: La felicidad sólo es posible si se basa en Dios que es su fuente.
Con mi afecto y bendición,


+ Casimiro López Llorente
Obispo de Segorbe-Castellón

Fuente: Agenciasic

Manos Unidas reúne en Castellón 536.824 euros para sus proyectos


La Organización No Gubernamental para el Desarrollo (ONGD) Manos Unidas dio ayer a conocer los datos del ejercicio referente a 2008. Así, en un comunicado informaron que a lo largo del pasado año lograron reunir hasta 536.824,66 euros gracias a las cuotas de afiliados filiados (64.464 euros), particulares (55.410), colegios (12.261), parroquias (90.347), instituciones religiosas (8.040 euros), entidades culturales (13.300), empresas (19.258). anónimos (14.437), herencias y legados (10.000), a actividades (97.000) y subvenciones oficiales (146.484 euros).

De este más de medio millón de euros reunido en la diócesis de Segorbe-Castellón, Manos Unidas ha destinado a proyectos financiados (cinco en América, cuatro en África y otros cuatro en Asia), la mayor parte, un total de 456.267 euros. Casi 14.000 euros los ha destinado a campañas de sensibilización.

Por último, la ONGD ha tenido unos gastos de 41.300 euros y un superávit de 25.489.

Fuente: Las Provincias de Castellón

Jérica se vuelca en el Sagrado Corazón

El municipio se volcará este fin de semana en las fiestas en honor al Sagrado Corazón de Jesús. Así, el domingo se celebrará una solemne misa en honor al santo la iglesia arciprestal de Santa Agueda, a las 11.30 horas. Uno de los momentos más esperados es la procesión, a las 19.30. Tras esta, se sortearán imágenes de la deidad. RD

Fuente: El Periódico Mediterráneo

martes, 23 de junio de 2009

Prohibida la bandera de España en el Cerro de los Ángeles

Me sorprendió ver por Televisión a los asistentes al acto tan quietecitos, ni un tremolar de banderas, ni una gota de entusiasmo visible. Ahora sabemos que todo estaba preparado. Porque banderas había y entusiasmo también. Pero los organizadores, no querían que se repitiera el valiente testimonio de españolidad que vimos en San Pedro de Roma con ocasión de la última beatificación de mártires españoles... En el Cerro de los Ángeles las banderas de España con el Sagrado Corazón de Jesús estaban prohibidas. Nos lo han testimoniado quienes estuvieron allí:

...Hoy, 21 de junio de 2009, he asistido a la “Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús” en el Cerro de los Ángeles y no menos de media docena de responsables/auxiliares de la organización del acto han pretendido que las banderas que portaba mi grupo de familiares y amigos desaparecieran. Eran banderas sin ningún tipo de escudo o con un Sagrado Corazón a modo de él, dicho sea para los suspicaces. En algún otro punto del espacio interno de la verja que rodea al monumento, otras banderas similares, incluso las situadas a tres metros de las cabezas de los fieles asistentes (estaban sujetas en el extremo de telescópicas cañas de pescar) han sido mansamente arriadas, mientras que sombrillas, paraguas, banderas blancas de asociaciones religiosas y pequeñas pancartas alusivas a la familia cristiana impedían la vista a parte del público.

Los argumentos de que no era verdad la excusa de “no dejar ver”, pues no se exigía el “arriar” paraguas, sombrillas y demás objetos elevados, no hacían mella en los encargados de transmitir la consigna, instigados, sin duda, por alguien que les exigía la desaparición del símbolo de esa España que se volvía a consagrar, con muchísima menos Fe, nula asistencia de la Monarquía y de Autoridades, y algo menos de la cuarta parte de los obispos con sede episcopal, eméritos y demás. Eso sí, a alguno pude leer en sus ojos que le calaba el argumento de que mentir es pecado, y que era mentira lo de la visibilidad, pues no reclamaban que se cerraran las sombrillas.

Además, si tanto les preocupaba la visibilidad a los organizadores, podían, e incluso deberían, haber utilizado la explanada elevada que hay al pié del monumento, donde, por cierto, pululaban con poca atención y respeto, miembros diversos de esas “asistencias” (protección civil, cruz roja, voluntarios, etc) y público enchufado que siempre dan la nota en cualquier acto (incluso religioso). Pero es que, además, alguno de aquellos lobotomizados y obedientes encargados del “orden”, al hacerle ver que era un acto eminentemente referido a España donde no podía sobrar su bandera, dijo, sin duda repitiendo la teórica repetidamente escuchada, que “el venía allí para la consagración del Mundo al Sagrado Corazón”, quedándose tan fresco...

PD: Tomamos buena nota de lo ocurrido: Luis J Simón Domingo

viernes, 19 de junio de 2009

La Diócesis Segorbe-Castellón se une al año sacerdotal de la Iglesia Universal

El santo Padre, Benedicto XVI, ha convocado un Año Sacerdotal con motivo de la celebración del 150º Aniversario de la muerte del santo Cura de Ars, Juan María Vianney, “verdadero ejemplo de pastor al servicio del rebaño de Cristo”. El año sacerdotal se extenderá desde el 19 de junio de 2009, Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús y Jornada de Oración por la Santificación de los sacerdotes, hasta el 19 de Junio de 2010. El mismo Santo Padre lo abría con una celebración solemne de Vísperas en la Basílica de San Pedro el mismo día 19; hasta San Pedo eran trasladas las reliquias del santo Cura de Ars para esta ocasión.

Nuestra Diócesis se une de todo corazón a este año sacerdotal de la Iglesia Universal. La apertura en nuestra Diócesis ha tenido lugar en las parroquias y en el resto de las comunidades eclesiales el día de la Fiesta del Sagrado Corazón con preces y oraciones especiales por esta intención de la Iglesia universal, que es también la de nuestra Iglesia diocesana.

¿Por qué y para qué un año sacerdotal?, se preguntarán muchos. El mismo Papa ha indicado claramente que la finalidad de este año sacerdotal es favorecer la “tensión de los sacerdotes hacia la perfección espiritual de la cual depende, sobre todo, la eficacia de su ministerio”, aunque, como es sabido, la eficacia salvífica de los sacramentos no depende de la santidad de los ministros.

A lo largo de este año tendremos diversos actos con este fin. Pero lo fundamental es que todos oremos de modo especial por nuestros sacerdotes y por su santificación; la oración personal y comunitaria por ellos así por el don de nuevas vocaciones al ministerio sacerdotal no puede faltar. Además hemos de vivir este año como un momento de gracia de Dios que nos ayude a valorar la belleza y la importancia del sacerdocio y de cada sacerdote para la Iglesia y para la sociedad, a reconocer con gratitud el trabajo pastoral y la entrega de nuestros sacerdotes y a mostrarles nuestra cercanía y nuestro amor.

Nuestros sacerdotes son importantes y necesarios no sólo por lo que hacen sino, sobre todo, por lo que son: pastores y servidores de la Iglesia y de la sociedad en nombre de Jesucristo, el Buen Pastor. La inmensa mayoría de los sacerdotes son personas muy dignas, dedicadas en cuerpo y alma al ministerio, hombres de oración y de caridad pastoral, personas con un amor auténtico a Jesucristo, a la Iglesia y a su pueblo, y solidarios con los pobres y con los que sufren. Es bueno que durante este año profundicemos todos en el conocimiento de nuestros sacerdotes y de la identidad sacerdotal, así como en el sentido de su vocación y misión.

A los sacerdotes, este año nos ofrece la inigualable oportunidad de una renovación interior para vivir con alegría y con esperanza la propia identidad y ministerio en estos tiempos recios, para caminar con determinación hacia la santidad, para fortalecer los lazos de la fraternidad en el propio presbiterio y para acrecentar la relación humana y ministerial entre el Obispo y los sacerdotes, que surge del sacramento del Orden.

¡Que la Virgen de la Cueva Santa, nuestra Patrona, nos enseñe a todos a acoger con gratitud y grandeza de corazón este año de gracia que ahora se abre ante nosotros!

Con mi afecto y bendición,+ Casimiro López Llorente
Obispo de Segorbe-Castellón



Fotos: Archivo Segobricenses Semper Fidelis "Mater Dei"