Divina Misericordia

domingo, 16 de noviembre de 2014

Monseñor Reig en Paracuellos: «Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor»

El Obispo de Alcalá de Henares, Mons. Juan Antonio Reig Pla, ha presidido, en el Cementerio de los Mártires de Paracuellos, la Santa Misa con ocasión de la Clausura del Año de la Esperanza y el LXXVIII Aniversario del Martirio de 134 Beatos de Paracuellos de Jarama. La celebración ha tenido lugar el domingo 16 de noviembre a las 12 horas. 

Concelebraron superiores y representantes
de las órdenes a las que pertenecen los religiosos y sacerdotes cuyos restos mortales descansan en este Camposanto. La iglesia del Camposanto quedó totalmente desbordada, por lo que gran número de fieles debieron seguir la celebración desde el exterior. Al final de la Santa Misa Mons. Reig impartió la Bendición Apostólica con indulgencia plenaria.

Tras la Santa Misa se procedió a la exposición mayor del Santísimo Sacramento. Monseñor Reig Pla portando en sus manos la custodia con el Cuerpo de Cristo, y custodiado por los sacerdotes asistentes y el pueblo fiel, recorrió las fosas donde yacen lo beatos mártires y demás víctimas. Al llegar a cada fosa, sonaban, en primer lugar, unos breves acordes del «toque de silencio», tras lo cual Mons. Reig Pla exclamaba: «No temáis, hermanos, Cristo murió por vosotros y en su resurrección fuisteis salvados» (Cf. Ritual de exequias); dicho esto, y mientras se entonaba por todos los asistentes el canto «Christus vincit, Christus regnat, Christus ímperat», el Obispo procedía a bendecir la fosa y a los presentes con el Santísimo Sacramento.

 Homilía de Mons. Juan Antonio Reig Pla

Celebramos el día de la Iglesia Diocesana y nos hemos convocado en esta «Catedral de los Mártires» de Paracuellos. Es este un lugar sagrado y bendito que fue regado con la sangre de los testigos de la fe, nuestros hermanos, y que hoy brillan como lumbreras que iluminan los caminos de España y de nuestra diócesis de Alcalá de Henares.

Hoy, como entonces, la Iglesia está profetizada en esta mujer fuerte y hacendosa que canta el libro de los Proverbios. Como esta mujer, la Iglesia que camina en España está llamada a abrir sus manos a todos los necesitados y extender sus brazos a todos los empobrecidos de la tierra (Cf. Prov 30, 20). En ella confía el corazón de Cristo, su esposo, para que, con los torrentes de su gracia, pueda curar todas las heridas causadas por los pecados propios y ajenos, aliviar los corazones afligidos y confortar a todos los cansados y agobiados (Cf. Mt 11, 28).

Como a la mujer fuerte y hacendosa, a nuestra Diócesis Complutense no le faltan las riquezas de Cristo su esposo (Cf. Prov. 31, 11) quien nos ha embellecido con toda clase de dones. Entre estos dones hoy queremos destacar, con suma gratitud, a los 134 Beatos y a cuantos entregaron sus vidas y están sepultados en este cementerio que con tanto amor custodia la Hermandad de Nuestra Señora de los Mártires de Paracuellos. 

En concreto, según consta en los archivos, son miles las víctimas inocentes, centenares de ellas menores de edad, cuyos restos descansan en este Camposanto. De entre dichas víctimas hay sacerdotes y seminaristas de, al menos, ocho arzobispados y diócesis: Archidiócesis de Madrid, Arzobispado Castrense, Archidiócesis de Toledo y las Diócesis de Getafe, Ciudad Rodrigo, Jaén, Lugo y naturalmente Alcalá de Henares. 

Aquí también reposan los restos mortales de centenares de religiosos pertenecientes, al menos, a 20 órdenes religiosas: Agustinos, Capuchinos, Carmelitas, Carmelitas Descalzos, Claretianos, Dominicos, Escolapios, Franciscanos, Hermanos de las Escuelas Cristianas, Hospitalarios de San Juan de Dios, Jerónimos, Jesuitas, Marianistas, Maristas, Misioneros Oblatos, Paules, Pasionistas, Redentoristas, Sagrados Corazones de Jesús y María y Salesianos.

De entre estos religiosos ya han sido beatificados por el papa San Juan Pablo II, el papa Benedicto XVI y ahora el papa Francisco, 134 mártires: 63 religiosos Agustinos, 22 Hospitalarios de San Juan de Dios, 13 Dominicos, 6 Salesianos, 15 Misioneros Oblatos, 3 Hermanos Maristas, 1 sacerdote de la Orden de San Jerónimo, 1 Capuchino, 1 religioso de la Orden del Carmen y 9 Hermanos de las Escuelas Cristianas (La Salle). 

De entre los miles de seglares católicos, cuyos restos mortales descansan en este mismo lugar, muchos pertenecían a asociaciones y movimientos apostólicos como Acción Católica, la Adoración Nocturna Española o las Congregaciones Vicencianas.

Si el don más preciado que podemos recibir es el don de la fe, estos hermanos nuestros, con su testimonio, nos allanan el camino para abandonarnos en Dios y crecer en nuestra esperanza del cielo. Ninguno de ellos, a pesar de sus sufrimientos, renegó de su fe y murieron proclamando el reinado de Cristo y su amor a España. Con ellos, hoy queremos renovar nuestra adhesión a Cristo y, como ellos, queremos depositar en Él toda nuestra esperanza, sabiendo que no quedaremos defraudados (Cf. Rm 5, 5). Para expresar el triunfo de la resurrección, verdadera justicia de Dios, al finalizar la Santa Misa, bendeciremos con el Santísimo las fosas donde fueron sepultados. Será un modo de mostrar el verdadero rostro de Dios que ellos buscaron durante su vida y en su muerte.

A nuestros hermanos, testigos de la fe, no les sorprendió la muerte como un ladrón. Ellos, en efecto, «no amaron tanto su vida que temieran la muerte» (Ap, 12, 11). Al contrario, como «hijos de la luz e hijos del día» (1 Tes 5, 5) esperaban al esposo para consumar su amor con el sacrificio de su vida. Por eso, hoy damos gracia a Dios por su fortaleza y les suplicamos que nos ayuden a estar vigilantes y clarividentes para continuar sembrando la fe en nuestro pueblo. Como nos advierte el Apóstol, no podemos entregarnos al sueño como los demás (Cf. 1 Tes 5, 6). Los católicos en este momento complejo y difícil para España, debemos estar dispuestos a dar razón de nuestra esperanza (Cf. 1 Pe 3, 15) y ofrecer a todos la luz del Evangelio. Llevados de la mano del Santo Padre, el Papa Francisco, y de los pastores que nos guían hemos de revindicar las raíces cristianas que han hecho posible crecer este árbol frondoso y lleno de frutos que ha sido España. De manos de la Iglesia Católica se ha construido la identidad de nuestro pueblo que ha sido generoso sembrando la fe por todas partes con una pléyade de confesores y mártires.

Cuando estamos finalizando el Año litúrgico y al concluir en nuestra Diócesis el Año de la Esperanza, escuchemos una vez más la voz del salmista que nos dice «dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos» (Sal 127). Como herederos de los testigos de la fe que reposan en este Camposanto queremos reafirmar el Señorío de Cristo y nuestra voluntad de contribuir, con la gracia de Dios, a promover una España digna y justa, una Nación cuyo Dios sea el Señor (Cf. Sal 33), un lugar donde se respete la vida, florezca el amor entre los esposos, abunden las familias con hijos, como renuevos de olivo alrededor de tu mesa (Cf. Sal 127, 3), donde reine la paz y la justicia, y se acoja con amor, misericordia y verdad, a los empobrecidos, a los que sufren y a todos los heridos, donde se acojan a los concebidos no nacidos y desaparezcan todas las leyes inicuas que socavan el Estado de derecho.

Ayer mismo, el Santo Padre el Papa Francisco enseñaba: «¿Por qué la Iglesia se opone al aborto? (…) porque allí hay una vida humana, y no es lícito eliminar una vida humana para resolver un problema»; y continuó: «Lo mismo vale para la eutanasia», advirtiendo que «todos sabemos que con tantos ancianos en esta cultura del descarte se hace esta eutanasia escondida». Y añadió: «Estamos viviendo un tiempo en el que se experimenta mal con la vida, se hacen hijos en cambio de acogerlos como un don (…). Tengan cuidado que esto es un pecado contra el Creador, contra Dios creador que ha creado las cosas así» (Discurso a los participantes en el Congreso conmemorativo de la Asociación de Médicos Católicos Italianos con motivo del 70 aniversario de su fundación, 15-11-2014). Acogiendo las palabras del Santo Padre, quiero recordar que ninguna ley puede permitir quitar la vida a un solo inocente, sea no-nacido, anciano, enfermo, con alguna discapacidad, etc. No se trata de matar a pocos inocentes sino de no matar a ninguno. Si vivimos en sociedad es para ayudarnos y protegernos, no para destruirnos.

Con la asistencia de la Virgen María, Reina de los mártires, recibamos con gratitud los talentos que nos regala el Señor. Con la asistencia divina procuremos hacerlos crecer para que Dios sea glorificado y nuestros hermanos más pobres encuentren en la Iglesia la casa donde poder vivir. Como nos recordaba Benedicto XVI el «humanismo que excluye a Dios es un humanismo inhumano» (Caritas in veritate, 78). España necesita católicos «con los brazos levantados hacia Dios en oración» (Ibid. 79) para que, a ejemplo de los mártires, estemos dispuestos a vivir el Evangelio con radicalidad, conscientes de que el amor lleno de verdad es la única respuesta para el progreso de nuestro pueblo. La «conciencia del amor indestructible de Dios» (Ibid. 78) ha de sostenernos en el duro y apasionante empeño por la justicia, la paz y la unidad de nuestro pueblo. Revestidos de la gracia de Cristo e instruidos con la Doctrina Social de la Iglesia intentaremos multiplicar nuestros talentos con la firme esperanza de escuchar un día las palabras consoladoras de Dios nuestro Padre: «muy bien, eres un empleado fiel y cumplidor (…), pasa a disfrutar del banquete de tu Señor» (Mt 25, 23). Que por intercesión de la Virgen María y de nuestros beatos mártires el Señor nos lo conceda. Amén.

Fuente: infocatolica.com

domingo, 2 de noviembre de 2014

La revista Misión premia a Mons. Reig por su valiente defensa de la familia y la vida

La revista Misión entregará el próximo lunes uno de los galardones de los IV Premios Misión a la Familia al obispo de Alcalá de Henares, monseñor Juan Antonio Reig Pla, por su valiente y firme defensa» de la familia» y de la vida del no nacido, a pesar de los ataques y críticas recibidas por parte de algunas autoridades públicas». La ceremonia tendrá lugar a las 19.30 horas en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid. 

En un comunicado, la publicación ha reconocido la labor del prelado al frente de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida, de la que ha sido presidente desde 1999 hasta 2014, y ha destacado su impulso a la creación de diferentes proyectos pro-vida para acoger y ayudar a las madres embarazadas con problemas.

Asimismo, en la categoría de Familia, ha otorgado el galardón a la familia Martínez Arregui, por entregar su vida a mejorar la de los niños sin familia y, en particular, de los que tienen necesidades especiales». Esta familia, formada por Alejandro, Blanca, sus dos hijos adoptados y una niña en acogida, crearon la Fundación Acrescere, con la que dan formación, ayuda y soporte a otras familias para que acojan a alguno de los más de 15.000 menores que en España están esperando un hogar.

Mientras, el premio a la Institución ha recaído en la Asociación Persona y Familia, dedicada a la promoción, investigación y formación académica sobre el matrimonio y la familia. La asociación organiza en España las actividades y estudios del Pontificio Instituto Juan Pablo II, institución creada por el deseo del Pontífice que le da nombre. Cerca de mil familias y 300 sacerdotes, religiosos y solteros han cursado el Master en Pastoral Familiar.

Por otro lado, el Premio Comunicación ha sido para la empresa familiar Valiván, por su producción 'La Casita sobre la Roca', una serie de televisión emitida en el canal EWTN que, a través de dibujos animados, títeres, canciones y personajes, pretende comunicar la alegría del Evangelio a los niños.

Finalmente, la revista ha premiado a Línea Directa Aseguradora, en la categoría de empresa, por la promoción de la conciliación de la vida familiar, laboral y social entre sus empleados y por su empeño en la promoción de medidas de conciliación tales como el teletrabajo, la reducción de la jornada laboral a la carta, los horarios flexibles y el fraccionamiento del disfrute del permiso de lactancia», entre otras. El objetivo de los Premios Misión es reivindicar que la familia sea el motor de políticas empresariales, económicas, sociales y culturales», y reconocer el testimonio de tantas personas que con su vida y su trabajo demuestran que las familias fuertes permiten a la sociedad superar cualquier crisis».

Esta publicación para las familias católicas de España cuenta actualmente con más de 125.000 suscriptores que la reciben gratuitamente en su casa.

Fuente: Infocatolica

sábado, 1 de noviembre de 2014

Más de 800 personas cursan estudios superiores de teología en los últimos 15 años en Segorbe-Castellón

El Centro de Estudios Superiores de Teología de la diócesis de Segorbe-Castellón ofrece las titulaciones universitarias de Teología y Ciencias Religiosas a laicos, seminaristas y religiosas. Más de 800 personas han pasado por sus aulas en los 15 años que lleva abierto.

Los estudios de Ciencias Religiosas “están pensados fundamentalmente para laicos”, afirma don Juan Carlos Vizoso, director del Instituto de Ciencias Religiosas. El sacerdote asegura que “en el mundo en el que estamos es necesario presentar la persona de Jesucristo de una forma bella y atrayente y para eso hay que conocerlo primero”.

 En la actualidad, el Instituto de Ciencias Religiosas cuenta con dos sedes: una en Castellón, en la Concatedral de Santa María y la otra en Bechí. El Grado en Teología se imparte en los dos seminarios de la diócesis: el Mater Dei y el Redemptoris Mater.

Ayer jueves 30 de octubre, por la tarde, se inauguró el curso académico del Centro de Estudio Superiores de Teología, que proporciona estas dos titulaciones universitarias. El obispo de la diócesis, Mon. Casimiro López Llorente, presidió una misa, a continuación se presentó la Memoria del curso pasado.

Un carmelita del Desierto de las Palmas ofreció una ponencia sobre “Santa Teresa, santa para el siglo XXI” y se hizo entrega de los diplomas a los alumnos que finalizaron los estudios el curso pasado.

En el acto inaugural estuvieron presentes más de 70 alumnos y profesores.

(Diócesis de Segorbe-Castellón)

viernes, 24 de octubre de 2014

Las Doncellas Segorbinas celebran el sábado el aniversario de su refundación

El sábado que viene, 25 de octubre, las Doncellas Segorbinas de la Virgen de la Cueva Santa conmemorarán el 75 aniversario de su refundación. Ya en septiembre, con motivo de la fiesta de la Patrona de Segorbe, hubo una primera celebración en la que la actual Junta invitó a participar de manera particular en la procesión a cien de las primeras integrantes desde 1940. Entre las más mayores, con más de 90 años, siguen vivas Encarna Carrión y Purificación Carot, que no pudo asistir por motivos de salud. Esta semana se celebrará una eucaristía en la Iglesia del Seminario a las 12h, seguida de un tiempo de oración y un ágape fraterno.

Las Doncellas Segorbinas es una asociación vinculada a la advocación de la Virgen de la Cueva Santa que cuenta con más de 800 asociadas. Además de cuidar de la imagen de la patrona de la ciudad en Seminario, organizan la fiesta y diversas actividades lúdico culturales para niños y jóvenes, como un concurso de poesía y otro de dibujo. La actual Junta, integrada únicamente por chicas solteras, está formada por Begoña Borrás, presidenta, Victoria Giménez, secretaria, Estefanía Sales, tesorera, y MªTeresa Giménez, Elisa y María Serra, Wendy Muñoz, Irene Ferrer y Carmen Sánchez, vocales.

Fuente:obsegorbecastellon.com

Más de 250 profesores de Religión reciben la Missio de manos del obispo de Segorbe-Castellón

Castellón/ESPAÑA.- Más de 250 profesores de religión de la Diócesis de Segorbe-Castellón recibieron ayer por la tarde, 21 de octubre, la “Missio Canónica” de manos del Obispo Mons. Casimiro López Llorente, para poder impartir religión y moral católica en colegios públicos y concertados. La entrega tuvo lugar en el marco de una Eucaristía en la Basílica de la Virgen del Lledó

Mons. Casimiro López Llorente aseguro que “ante una sociedad que hace aguas, los jóvenes están pidiendo valores, los valores del Evangelio”

El obispo insistió a los profesores en que “lo realmente importante” es su testimonio de vida: “no podemos dar a conocer a Dios a nuestros alumnos, dijo, si primero no lo conocemos y, más aún, si no lo vivimos”. Y en este sentido, les recomendó “estar integrados en las parroquias”. López Llorente resaltó la importancia que tiene para un profesor de Religión la formación permanente e integral, el cuidar la vida espiritual, el participar en la comunidad eclesial donde estén, así como aprovechar la formación que ofrecen sus centros educativos y la Delegación de Enseñanza.

 Mons Casimiro López pidió a todos los profesores que vivan “con dedicación y entrega la misión que tienen en sus manos” y que sean “discípulos misioneros para contribuir en la formación de ese “hombre nuevo” que está creciendo”.

Además de la DECA, como condición indispensable para ejercer la docencia de la Religión y Moral católica en Primaria y la Licenciatura en Ciencias Religiosas para Secundaria, el profesor recibe la Misión Canónica, es decir, el envío oficial del Obispo de la Diócesis para que realice la tarea que la Iglesia le encomienda en el Centro educativo, por la cual le reconoce y acredita la idoneidad eclesial católica.

(Diócesis de Segorbe-Castellón)

martes, 21 de octubre de 2014

Misa de Acción de Gracias por la beatificación de Álvaro del Portillo

El obispo diocesano, Mons. Casimiro López presidió la Misa en Acción de Gracias por la beatificación, el pasado día 27 de septiembre, de Álvaro del Portillo, obispo y sucesor de San Josemaría Escrivá al frente del Opus Dei. Más de un centenar de personas participaron en la celebración.

Mons. Casimiro López Llorente destacó su humildad y fidelidad a la Iglesia. Y dijo que, como todos los santos, es un modelo de cómo imitar a Jesucristo.

Del Portillo fue un sacerdote madrileño que se distinguió por su manera de encarnar el espíritu del Opus Dei, que es santificarse en las tareas ordinarias. Del Portillo vivió con gran pasión y en grado heroico su vocación y amor a la Iglesia y a la Obra.

Fuente: obsegorbecastellon.es

domingo, 19 de octubre de 2014

El obispo de Segorbe-Castellón recuerda el compromiso solidario de los misioneros y misioneras

El obispo de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente, dedica su carta semanal a la Jornada del Domund que se celebra este domingo.

Octubre es el mes misionero por excelencia. Este domingo, 19 de octubre, celebramos con toda la Iglesia católica la Jornada Mundial de las misiones, el día del Domund.

 Cada año, este día constituye una ocasión privilegiada para que todos los integrantes del Pueblo de Dios tomemos conciencia de la permanente validez del mandato misionero de Jesús de hacer “discípulos a todos los pueblos” (Mt 28, 19), porque aún son muchos los que no conocen a Jesucristo. El mandato y el compromiso misionero, también en la misión ad gentes, valen para todos, porque la misión atañe a todos los cristianos: a nuestra Iglesia diocesana, a las parroquias, y a las comunidades, movimientos y asociaciones eclesiales. Todos los miembros de la Iglesia estamos llamados a participar en la misión que el Señor nos ha confíado, ya que la Iglesia es misionera por naturaleza: la Iglesia ha nacido “en salida”, nos dice el Papa Francisco.

El encuentro con Jesucristo llena el corazón de alegría e impulsa a todo cristiano a confesar y testimoniar su fe en Cristo para que la alegría de la salvación llegue a todos. Quien se ha encontrado personalmente con Jesucristo no puede retenerlo para sí; el amor personal de Dios que experimenta y la alegría que brota del encuentro sanador y salvador con Cristo, le impulsa a anunciarlo con alegría a los demás por la palabra y por el testimonio de vida. Es lo que experimentaron aquellos setenta y dos discípulos a quienes Jesús envío de dos en dos a anunciar, a proclamar que el Reino de Dios había llegado, y a preparar a los hombres al encuentro con Jesús. Después de cumplir con esta misión de anuncio, los discípulos volvieron llenos de alegría: la alegría es un tema dominante de esta primera e inolvidable experiencia misionera.

Esta misma alegría es la que testimonian una y otra vez nuestros misioneros que entregan su vida, aún a riesgo de perder la salud y su vida, como ocurre en los países que sufren la epidemia del ébola. Ellos prefieren siempre quedarse en la misión y no abandonar a los suyos para compartir con ellos su experiencia del amor de Dios. Por ello, esta Jornada debe servir para renovar y potenciar nuestro recuerdo agradecido, nuestra oración sincera y nuestro compromiso solidario con tantos misioneros y misioneras, que, siguiendo la llamada del Señor, lo han dejado todo y entregan su vida para que la Buena Nueva resuene en todos los continentes. Ofrezcamos nuestra oración y tengamos gestos concretos de solidaridad para ayudar a las Iglesias jóvenes en los territorios de misión. Son muchas y, en algunos casos extremas, las carencias y necesidades materiales de los misioneros en el cumplimiento de su tarea evangelizadora y de promoción del desarrollo integral de las personas, en especial de los más pobres.

No podemos dudar que la colecta de esta Jornada va destinada totalmente a las misiones y así a los más desfavorecidos de la tierra. Incluso en tiempos de crisis económica, su situación de olvido, de descarte, de pobreza, de injusticia y de marginación nos sigue interpelando y nos llama a un mayor esfuerzo en nuestra colaboración generosa en la colecta de este día. No busquemos justificaciones fáciles para inhibirnos.

Redoblemos, pues, nuestro compromiso con la misión y las misiones. El Señor nos llama a compartir nuestros bienes para que alegría del Evangelio llegue a todos, a los más pobres y desfavorecidos de la tierra.

Con mi afecto y bendición, 
Casimiro López Llorente 
Obispo de Segorbe-Castellón

jueves, 16 de octubre de 2014

Demandan en España a Mons. Reig Pla por denunciar "holocausto" del aborto

D. Juan Antonio Reig Plá
El lobby anti-vida en España presentó hoy una demanda contra el Obispo de Alcalá de Henares, Mons. Juan Antonio Reig Pla, por haber criticado en una carta pastoral el retiro del proyecto para la reforma de la ley del aborto, en la que comparó al autodenominado “Tren de la libertad”, una institución que reúne a diversos grupos abortistas, con los trenes que llevaban a los judíos a los campos de concentración nazi en Auschwitz.

El “Tren de la Libertad” exige al Obispo que "se retracte públicamente" y que pague "una indemnización simbólica" que se destinará a la "planificación familiar". La demanda también se ha presentado contra el sitio web Infovaticana, por haber publicado el texto de Mons. Reig Pla.

"Creemos que comparar esta movilización cívica y social en defensa del acceso a un derecho básico de las mujeres con los campos de concentración que los nazis instalaron en Polonia para el exterminio de más de un millón de personas constituye un delito de injurias graves", afirman los demandantes.

Por su parte, el secretario general del PSOE de Alcalá de Henares, Javier Rodríguez Palacios, espera que en el municipio local se llegue al "máximo consenso" para "que todos los grupos parlamentarios apoyen la destitución del Obispo y la pidamos a la Conferencia Episcopal y, por consiguiente, al Papa Francisco".

En la carta pastoral, el Obispo de Alcalá de Henares lamentaba que, “desde la lógica del horror el secretario general del PSOE ensalzó en la Estación de Atocha de Madrid el mal llamado ‘tren de la libertad’ en el que algunas mujeres reclamaban ‘el derecho a decidir matar inocentes’; este tren, como los trenes de Auschwitz que conducían a un campo de muerte, debería llamarse, no el ‘tren de la libertad’ sino, el ‘tren de la muerte’, del ‘holocausto’ más infame: la muerte directa y deliberada de niños inocentes no-nacidos".

El Prelado denunciaba el "holocausto silencioso" del aborto y señalaba además que "no se puede justificar, apelando a la libertad, lo que de sí es una acción criminal que mata a un inocente, corrompe a la mujer, a quienes practican el aborto, a quienes inducen al mismo y a quienes, pudiendo con medios legítimos, no hacen nada para evitarlo". Comunicado del Obispado de Alcalá de Henares

Tras conocer la demanda presentada contra Mons. Reig Pla, el Obispado de Alcalá de Henares dio a conocer un comunicado en el que afirma que “como profetizó Cristo, se constata que la historia de persecución a la Iglesia Católica se repite desde hace 2000 años”.

El texto indica luego que “como ya se ha explicado en otras ocasiones, este respeto por las personas e instituciones obliga a recordar la inviolabilidad del derecho humano fundamental a la libertad religiosa. Ninguna institución humana está legitimada para juzgar y, menos aún, impedir que se enseñen los contenidos de la doctrina católica”.

Además, precisan, “cuando tal juicio e intento de conculcar la libertad religiosa procede formalmente de una institución política, se produce una triste e intolerable violación de los derechos de la Iglesia”.

La diócesis de Alcalá de Henares, prosigue el texto, “confiesa todos y cada uno de los artículos de la fe y la moral católicas, también en lo que se refiere al crimen abominable del aborto (Cf. Concilio Vaticano II, Gaudium et spes, 51), ciertamente un continuo holocausto de vidas humanas inocentes (San Juan Pablo II, 29-12-1997). Dicha doctrina puede consultarse en el Catecismo de la Iglesia Católica y en otros documentos de la Iglesia.

 “Nuestro padre y pastor, el Obispo de Alcalá de Henares, Mons. Juan Antonio Reig Pla, siempre ha enseñado, con claridad, caridad y verdad, la doctrina católica; y así seguirá haciéndolo, con la gracia de Dios. Además, Mons. Reig da gracias a Dios por el enorme privilegio de verse perseguido por causa de la justicia, ahora en defensa de los niños no-nacidos”.

El comunicado concluye exhortando a la oración por la libertad religiosa en España, por el Obispo y por quienes “sostienen las ‘estructuras de pecado’ que promueven el inexistente derecho a matar inocentes ?el lobby abortista y sus apoyos políticos y mediáticos”.

Fuente: aciprensa.com

lunes, 13 de octubre de 2014

El obispo de Segorbe-Castellón insta a los presos a que "recuperen su dignidad"

foto:merced-albocacer
El obispo de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente, dedica su carta dominical de esta semana a la próxima celebración, el día 24, de la festividad de la Virgen de la Merced, patrona de las instituciones penitenciarias.

Queridos diocesanos:

Este próximo miércoles, 24 de septiembre, celebraremos la memoria litúrgica de Ntra. Sra. de la Merced, patrona de las instituciones penitenciarias. Comienzo saludando cordialmente a todos los hermanos y hermanas que están privados de libertad, a los funcionarios de los
Centros Penitenciarios de Castellón y a los capellanes y voluntarios del la Pastoral Penitenciaria. A todos os deseo una celebración gozosa de la fiesta de la Virgen de la Merced.

El servicio pastoral de nuestra Diócesis en los dos centros penitenciarios de Castellón tiene su origen en la bienaventuranza de Jesús: “venid, benditos de mi Padre… porque estuve en la cárcel y me visitasteis” (Mt 25, 34.36). Jesús se identifica en este pasaje evangélico con los encarcelados: "cuando lo hicisteis con uno de estos mis pequeños hermanos, conmigo lo hicisteis". Ya la Iglesia primitiva muestra su preocupación por los encarcelados compartiendo su sufrimiento (Hbr 13,3).

Los capellanes y voluntarios seglares que trabajan en la pastoral penitenciaria, en comunión y en nombre de nuestra Iglesia particular, tratan de vivir las palabras de Jesús. Al mismo tiempo trabajan por crear en los centros penitenciarios una autentica comunidad de creyentes. En ellos fomentan la creación de catecumenados de adultos y ofrecen a los internos la oportunidad de tener un encuentro fuerte con Jesucristo, por medio de la recepción de los sacramentos de la iniciación cristiana. Convencidos de que Jesucristo es el mejor tesoro que posee la Iglesia y de que su seguimiento es fuente de gozo, paz, alegría y esperanza, los capellanes y voluntarios tratan de compartir con los internos su mayor riqueza, conscientes de que éste es el mejor servicio que pueden prestarles. En su trabajo en la cárcel no olvidan la promoción humana de los internos, la meta de la reinserción y la relación con sus familias, para lo cual es importante la conexión con las parroquias de origen y la colaboración con Caritas Diocesana.

Capellanes y voluntarios tienen por delante una importante tarea: siendo heraldos de la misericordia y del perdón infinitos de Dios, han de ayudar a los internos a recuperar su dignidad personal y la esperanza así como a redescubrir el sentido de la existencia, de manera que, con la gracia de Dios, puedan transformar su propia vida, reconciliarse con su entorno e iniciar una vida honesta y recta en el seno de la sociedad.

 En las vísperas de la fiesta de Ntra. Sra. de la Merced agradezco a capellanes y voluntarios su excelente servicio e invito a todos los fieles de la Diócesis y a las parroquias a colaborar en la pastoral penitenciaria: en primer lugar con la oración que sostiene las actividades que se realizan, y también implicándose personalmente en las visitas, en las ayudas económicas y en el trabajo pastoral en la prisión y fuera de ella.

 Concluyo dirigiéndome a los internos de los Centros Penitenciarios de Castellón: Queridos amigos: Dios os ama. Esta es la primera seguridad con que podéis contar y el manantial de la verdadera alegría. Fuera de la prisión hay muchas personas que tienen todo lo que se puede desear y no son felices. Por el contrario, se puede carecer de libertad y de dinero, y vivir con paz y alegría, si en nuestro corazón está el Señor. Este es el secreto de la auténtica alegría: que os dejéis amar por Dios y que Él ocupe el primer puesto en vuestra vida. Contad con mi afecto y con mi oración por vosotros y por vuestras familias.

Con mi afecto y bendición, 
Casimiro López Llorente 
Obispo de Segorbe-Castellón

sábado, 11 de octubre de 2014

El obispo de Segorbe Castellón recuerda el papel renovador de Santa Teresa de Jesús

El obispo de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente, dedica su carta dominical de esta semana al inicio, el próximo 15 de octubre, del Año Jubilar Teresiano.

Teresa de Jesús, maestra de renovación de la Iglesia

Queridos diocesanos:

 Con motivo del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, toda la Iglesia católica en España celebramos un Año Jubilar Teresiano, desde el próximo miércoles 15 de octubre hasta el mismo día de 2015. El Papa Francisco ha concedido gracias jubilares para todas las diócesis de España durante este Año Jubilar.

Teresa de Cepeda y Ahumada, Teresa de Jesús, nace en Ávila el 28 de de 1515 y muere en Alba de Tormes el 15 de octubre de 1582. Teresa fue una mujer adelantada a su tiempo, cristiana cabal y admirable, mística y andariega, reformadora y, sobre todo, santa. Le tocó vivir tiempos recios en la Iglesia y en el mundo, en especial la irrupción de la reforma luterana; y -como ella decía- "en tiempos recios, son necesarios amigos de Dios". Medio milenio desde su nacimien­to, Teresa de Jesús no ha pasado de moda; su ejem­plo sigue siendo válido y necesario para los creyentes de hoy y de todos los tiempos como fuente inagotable de virtud y de verdadera renovación y reforma.

La historia nos enseña que sólo los santos son ca­paces de superar las crisis. Teresa de Jesús, sacando fuerzas de flaquezas, unida esponsalmente a Jesu­cristo, reformará la orden carmelitana, fundará nuevos conventos, describirá como nadie las etapas y los estadios del alma y de su camino de perfec­ción, alcanzará la séptima morada del castillo interior y será para siempre maestra de vida y de oración. La clave de la vida y de la obra fundadora y reformadora de Teresa fue su amor apasionado por Jesucris­to, hasta tal punto que El le otorgó gracias y vi­siones extraordinarias.

Teresa de Ávila, una de las místicas más reconocidas, es una excelente maestra de oración. Orar es estar con Jesús, hablar con Jesús, tratar de amistad con El, que sabemos nos ama, aun estando muchas veces a solas. Ella nos enseña el camino de la ora­ción perseverante, el camino de la humildad, que es andar en la verdad, el camino de la cruz y el camino de la alegría. Precisamente por ello nos muestra el camino de la renovación personal, comunitaria y pastoral que nos pide hoy nuestra Iglesia para ser discípulos enamorados y misioneros ardorosos de Jesucristo. Las nuevas expresiones y los nuevos métodos que pedía San Juan Pablo II sólo pueden ser el resultado de un nuevo ardor. Ese fuego es el que nace en el corazón por el encuen­tro personal, renovado en la oración diaria, con el Señor Jesús, a quien Tere­sa reconoce como el Amigo verdadero y el Esposo fiel.

Como enseña el Papa Fran­cisco en Lumen fidei (n. 47), amar signi­fica mirar la realidad con los ojos del amado. Al contemplar a los demás como Cristo los ve, Teresa de Jesús se con­mueve por quienes, no participando de la alegría de la fe, se sumergen en la tristeza eterna. Ella se determina a pasar cualquier trabajo por ofrecer a sus her­manos el gozo de la salvación. Su contacto asiduo con el Resucitado lleva a la santa no solo a cambiar su vida, sino también a transformar las estructuras eclesiales para responder adecuada­mente a la modernidad. Esa es precisamente la tarea que los cristianos estamos llamados a afrontar en esta hora: una conversión que sólo es auténtica si es fecunda, si nos pone en estado de misión. La felicidad irradia, es contagiosa, y permite a cuantos nos ro­dean vislumbrar la belleza de Aquel cuya luz disipa toda tiniebla.

Que este Año Jubilar Teresiano nos ayude a todos a la renovación desde Cristo para salir con nuevo ardor a la misión.

Con mi afecto y bendición,
Casimiro López
Obispo de Segorbe-Castellón

viernes, 10 de octubre de 2014

LA VIRGEN MARÍA, REINA DE LA HISPANIDAD

Por Ángel David Martín Rubio para elmunicipio.es

Es bien conocida la página de Vázquez de Mella en la que, al evocar una serie de episodios de nuestro pasado más glorioso, acaba afirmando que «No hay acto nacional de trascendental importancia en que no aparezca la imagen de María».

A esta conclusión se llega porque el culto y el amor a la Virgen María se encuentran enlazados con toda la historia de España y brilla como una honrosa distinción en el espíritu de sus hijos. Entre esos hechos, no podían faltar el descubrimiento, conquista y evangelización de la América hispana. León XIII, en su carta apostólica “Quarto abeunte saeculo”, del 16 de julio de 1892, con ocasión del IV Centenario del Descubrimiento de América, enlazó la obra de Colón con la Virgen, recordando que la Madre del Señor asistió al Almirante en las dos fases del Descubrimiento: Preparación y travesía.

La historia nos dice que Colón y sus hombres desde un principio pusieron su empresa en manos de la Virgen María y América se llenó de lugares, santuarios, cofradías…, que conquistadores, misioneros y pobladores dedicaban a los misterios de mayor tradición hispana y a las advocaciones de sus propios lugares de origen.

Siglos más tarde, a propuesta unánime de las Cortes Generales Españolas, Carlos III solicitaba al Papa la declaración del patronazgo de la Inmaculada Concepción sobre España. Respondiendo a esta petición, Clemente XIII firmaba un Decreto el 8 de noviembre de 1760 proclamando a la Inmaculada como Patrona de España y el 25 de diciembre de 1760, la bula “Quantum Ornamenti” ratificaba de manera solemne esta proclamación. El 16 de enero de 1761, Carlos III firmaba un Decreto-Ley por el que proclamaba patrona de todos sus Reinos «a esta Señora en el misterio de su Inmaculada Concepción». Esta disposición de Ley lleva por título «Universal Patronato de Nuestra Señora en la Inmaculada Concepción en todos los Reinos de España e Indias». De esta manera alcanzaba reconocimiento oficial la veneración que durante siglos se ha dirigido en nuestra Patria a la Virgen Santísima bajo este Misterio. Y su protección se extiende a «todos los Reinos de España e Indias», es decir lo que entendemos hoy por España y las naciones de Hispanoamérica, donde recibe culto en numerosas advocaciones que, al igual que ocurría en la Península, jalonan la historia de los territorios situados entre el Atlántico y el Pacífico.

Reina de la Hispanidad

A comienzos de la década de los treinta del pasado siglo, la Cultural Isidoriana de Buenos Aires, anunció el propósito de proponer a todos los prelados hispanoamericanos que la Inmaculada Concepción, fuese proclamada solemnemente, Reina de la Hispanidad. Propondría, asimismo, que fuera el Rey de España, como sucesor de los Reyes Católicos quien presidiera la ofrenda y leyera el acto de consagración en presencia de todas las delegaciones y, por último pediría al Papa que enriqueciera con indulgencias la jaculatoria “Regina Hispanitatis, ora pro nobis” (Reina de la Hispanidad, ruega por nosotros), y a ser posible, fuese incluida en la Letanía Lauretana.

En 1946, el Consiliario Nacional de Acción Católica Española, Zacarías de Vizcarra (1880-1963), publico unas líneas elogiosas sobre la obra de Francisco Gutiérrez Lasanta titulada “La Virgen del Pilar, Reina y Patrona de la Hispanidad”. La tesis fundamental del libro quedaba a juicio de Monseñor de Vizcarra ampliamente demostrada: ninguna otra advocación de la Santísima Virgen puede alegar los mismos títulos que la del Pilar, para ser proclamada Reina y Patrona de la Hispanidad.

Recordaba también el autor como dieciséis años antes había enviado desde Buenos Aires al Congreso Mariano Hispano-Americano de 1929, en nombre del Clero Español de la República Argentina, una memoria impresa, con el título “Reina de la Hispanidad”, proponiendo que el Congreso pidiese a la Santa Sede que, tanto en España como en las demás naciones hispánicas, se pudiese añadir en la Letanía Lauretana la invocación “Regina Hispanitatis, ora pro nobis”, y fundamentando ampliamente las razones de esta petición.

Zacarías de Vizcarra relató ampliamente en “El Español” (7-octubre-1944) la ocasión que determinó el descubrimiento y promoción del vocablo “Hispanidad”, cuya creación le atribuían el propio Ramiro de Maeztu (autor de Defensa de la Hispanidad) y el cardenal Gomá (que pronunció un trascendental discurso sobre el tema):

«Por iniciativa del cónsul argentino D. Enrique Martínez Ituño, se celebró por primera vez, en la Casa Argentina de Palos, la fiesta del 12 de octubre, con el nombre de «Día de la Raza», en 1915. Esta iniciativa encontró eco simpático en América y, sobre todo, en Buenos Aires, donde tenía entonces mi residencia. En 1917, el Gobierno Argentino declaró fiesta nacional la fecha del 12 de octubre; y, aunque en el decreto no se le llamaba “Día de la Raza”, ni aparecía tampoco la palabra “raza” en todo el texto del mismo, los periódicos comenzaron a usar dicha denominación, que a mí y a otros muchos nos parecía “poco feliz y algo impropia”, como escribí en una revista de Buenos Aires. En efecto, España es la menos racista de todas las naciones. Ha sabido asociar a su familia étnica toda clase de razas blancas, negras, amarillas y cobrizas, en el Viejo y Nuevo Mundo, desde los aborígenes ibéricos, célticos, ligúricos, etc, hasta los semitas e indoeuropeos de Cartago, Arabia, Berbería, Grecia, Roma y Germania, y desde los negros o morenos de África hasta los cobrizos de América y los amarillos de Filipinas. Es ciertamente chocante que llamemos “raza” al mosaico hispánico de razas. No sé qué pensarán en sus adentros los filipinos auténticos, cuando los españoles les hablan de “nuestra raza” o lo que se imaginarán los españoles y americanos, cuando aquéllos a su vez aludan a la raza común.

Además, el artículo “la”, antepuesto a “raza”, hace pensar que no se trata de una raza cualquiera, sino de “la raza” por excelencia, la única que merece plenamente la denominación de “raza”.

Por todas estas razones busqué un nombre más simpático y exacto con que pudiera denominarse el conjunto de las veinte naciones hispánicas, para reemplazar a la palabra “raza” y designar con mayor propiedad el “Día de la Raza”.

Y encontré la palabra anticuada “HISPANIDAD”, inútil ya en el sentido que le daban los diccionarios y los autores antiguos, pero capaz de recibir dos significaciones nuevas que nos prestarían un gran servicio”.

En un artículo publicado en ABC (30-enero-1944), Eduardo Paradas ponía en relación la iniciativa que estamos glosando con la única posibilidad de una auténtica fundamentación de la Hispanidad, más allá de las comunes raíces culturales, recurriendo a sus raíces religiosas:

«Sólo la Religión podía servir de palanca de Arquímedes. Si los pueblos americanos aceptaron en otro tiempo los beneficios de la cultura hispánica, fue en tanto en cuanto los recibieron engarzados en el tesoro de la fe. Providencialmente, aun existía ese tesoro como fundamento primario y base principal del hispanoamericanismo, aunque por entonces no se le dio pábulo a causa de las vicisitudes de aquellos luctuosos tiempos […]

Aún abrigamos la firme confianza de que la nueva jaculatoria Regina Hispanitatis, ora pro nobis sea repetida diariamente en ambos mundos por más de cien millones de almas. Hay señales indelebles de que la Divina Providencia quiere perpetuar el milagro de un arco iris por encima del Atlántico»

El proyecto de proclamar a la Inmaculada como Patrona de la Hispanidad y de añadir la invocación Regina Hispanitatis a la Letanía Lauretana no salió adelante. No obstante, cuando Argentina se consagraba al Sagrado Corazón de Jesús, el 28 de octubre de 1945, Pío XII se refirió a España llamándola «gran madre de la Hispanidad»:

«Vosotros, dignos hijos de la República Argentina, habéis escrito toda vuestra historia bajo el signo de Jesucristo; pero hoy, en esta hora solemne, siguiendo principalmente el ejemplo de tantas naciones, hermanas vuestras de lengua y de sangre, —y de la misma gran madre de la Hispanidad— habéis decidido saltar a la vanguardia, al puesto de los que no se contentan con menos que con ofrecerlo todo.».

Y el 28 de abril de 1958, con motivo de la beatificación de la Madre Teresa Jornet, en el discurso pronunciado en tal ocasión el Papa calificó a la Virgen del Pilar de “Reina de la Hispanidad”. Muchos lo interpretaron como una especie de sanción solemne y reconocimiento oficial de este título glorioso.

El Pilar y Guadalupe

Tanto la Virgen del Pilar como la de Guadalupe han sido proclamadas como reinas de la Hispanidad. Para esto es En relación con la Virgen del Pilar subrayaba Zacarías de Vizcarra que, para atribuirle esta consideración era necesario que la advocación elegida recuerde no solamente a la Virgen María y a sus singulares privilegios de orden general, sino algún beneficio especial directamente relacionado con la entidad patrocinada. Concretamente, tratándose de la gran familia de naciones que se denomina Hispanidad, se necesitaba algún hecho especialmente relacionado con todos los miembros de ella, tanto los del Viejo Mundo como los del Nuevo.

«Ahora bien; el hecho especial directamente relacionado con todas las cristiandades hispánicas de ambos hemisferios es la maternidad originaria de su Fe y de sus Iglesias, maternidad que ostenta especialmente la Virgen Santísima bajo el título del Pilar, por el hecho de haber venido a España en carne mortal, como misionera de la fe de su Hijo y consoladora y alentadora del Apóstol Santiago y de sus discípulos, primer núcleo de la Iglesia Hispánica, de la cual tomó posesión al estilo romano, plantando en su suelo a modo de mojón posesorio, el Pilar de jaspe que por ministerio angélico, según antiquísima tradición aprobada por la Iglesia, trajo de Jerusalén y entregó a Santiago como base para edificar en su nombre el primer templo mariano del mundo» (Vizcarra, l.c.).

La vocación hispánica de la Basílica del Pilar es inseparable de la que late en el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, en Extremadura que estuvo íntimamente ligado tanto al descubrimiento de América como a su colonización y evangelización, con hechos tan significativos como el bautismo de los primeros indios traídos desde América. Guadalupe es también lugar en el que se hicieron presentes los Reyes Católicos, Cristóbal Colón o Hernán Cortés.

El 12 de octubre de 1928, la Patrona de Extremadura fue coronada como Reina de la Españas por el cardenal Segura. El término las Españas delimita con toda propiedad a los pueblos, extraordinariamente diversos y esparcidos, que en la Península y en América formaron la cristiandad hispánica, reserva y retaguardia en medio de la apostasía europea de la moderna civilización antropocéntrica, absolutista o revolucionaria.

«Históricamente, la tradición de las Españas es el haz unitario, el cálido crisol donde se integran y sintetizan los conjuntos de las tradiciones de cada uno de los pueblos componentes.

O sea, es la tradición única, pero variada y multiforme, en sus expresiones sociales e históricas a tenor de la idea de los fueros.

En la Península Ibérica comprende las tradiciones particulares de Asturias, Galicia, León y Portugal; de Castilla, Navarra y Vascongadas; de Cataluña, Aragón, Valencia y Baleares; de Extremadura, la Mancha y Murcia; de Jaén, Córdoba, Sevilla y Granada; de Canarias. En América comprende la de todos los pueblos que hay desde el Río Grande del Norte y las misiones de Florida, Tejas y California, hasta los estrechos descubiertos por Fernando de Magallanes. En Oceanía, la de Filipinas y otras más menudas. En Asia y África, las de las provincias portuguesas en ambos continentes. Y en Europa, la Europa geográfica, los pedazos que un tiempo fueron hispanos en plenitud de gestas, de ideas y de sentires, como Nápoles y el Franco-Condado, Cerdeña y Flandes, Sicilia y el Milanesado, Malta y el Finale. Todos ellos, pueblos partícipes en la empresa universal que capitaneó Castilla y sostuvo León, la soñadora de imperios.

Tal variedad era el aspecto interno de una solidísima unidad exterior, cimentada en la fuerza inquebrantable de la vigencia de la fe religiosa y de la pasión monárquica, del sentido católico misionero y e la lealtad al rey común de las Españas. La variedad foral fue posible porque cristalizaba en realidades de historia cuajada en culturas y en instituciones aquella ciclópea ilusión de servir mancomunadamente al mismo Dios y al mismo rey (Francisco Elías de Tejada y Spínola, Rafael Gambra Ciudad y Francisco Puy Muñoz, ¿Qué es el Carlismo?, nº 79, Madrid: Escelicer, 1971).

* Un año más, al celebrar la Fiesta de la Hispanidad hacemos votos para que se acoja la feliz iniciativa de dar cabida en las Letanías del Rosario a la invocación a la Reina de la Hispanidad que todos debemos hacer nuestra:



¡REGINA HISPANITATIS, ORA PRO NOBIS!
¡REINA DE LA HISPANIDAD, RUEGA POR NOSOTROS!

domingo, 5 de octubre de 2014

El Obispo de Segorbe-Castellón oficia la Coronación Canónica de la Virgen de la Paciencia

foto el7set.com
El Obispo de la Diócesis Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente, junto al párroco mosen José Aguilella, ha oficiado la solemne misa en la que se ha llevado a cabo la Coronación Canónica de la imagen de la Virgen de la Paciencia, dentro de los actos que se están celebrando para conmemorar el 50 aniversario de su regreso a Oropesa del Mar después de 345 años de ausencia.

Al acto religioso han acudido el alcalde de Oropesa del Mar, Rafael Albert; la corporación municipal; el senador, Juan José Ortiz; el Secretario Autonómico de Turismo y Comercio, Daniel Marco; la reina y damas del municipio, la cofradía de la Virgen de la Paciencia, y centenares de fieles que no han querido perderse el acto.

La celebración ha comenzado minutos antes del mediodía oficiada por el Obispo Casimiro López Llorente, quien ha recordado la historia de la Imagen y ha elogiado “la fe y la devoción de los fieles como seña de identidad de amor a la Virgen”.

Así mismo, también ha explicado que el acto de la coronación significa el hecho de “dar un reconocimiento por la fe popular que desde hace tantos años, los vecinos tienen a la Virgen”. Tras la coronación, María Rodrigo, reina de las fiestas, acompañada de sus damas, han obsequiado a la Virgen con la tradicional ofrenda.

La Coral Sant Jaume de Vila-real, ha amenizado la ceremonia religiosa, entonando la Salve como apertura a la celebración.

Esta tarde, los actos continúan con la novena de la Virgen, la subida en Procesión y Ofrenda a la Patrona con la participación de reinas y damas de todas la comisiones y la Cofradía de la Virgen de la Paciencia.

Fuente:el7set.com

sábado, 20 de septiembre de 2014

obispo de Segorbe-Castellón pide "una solución política efectiva para restaurar la convivencia y la paz en Irak"

El obispo de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente, titula su carta dominical de esta semana "La Exaltación de la Cruz". En ella se refiere a la situación que padecen las personas que viven en Irak.

La Exaltación dela Santa Cruz

Queridos diocesanos:

La tradición nos dice que alrededor del año 320, Santa Elena de Constantinopla, madre del emperador Constantino, encontró la Cruz en que fue crucificado Jesús. A raíz del hallazgo, ella y su hijo, el Emperador Constantino, hicieron construir en el sitio la Basílica del Santo Sepulcro, en donde se guardó la reliquia. Robada por el rey de Persia en el año 614 fue recuperada por el Emperador Heraclio en el 628, quien la trajo de vuelta a Jerusalén el 14 de septiembre de es mismo año. De ahí que la Fiesta de la Exaltación de la Cruz se celebre en este día.

Muchos se preguntan: ¿por qué exaltar la cruz, símbolo de tortura y muerte, cuando el cristianismo es un mensaje de amor? He ahí la “locura”, el “escándalo” de la cruz de que nos habla san Pablo (1 Cor 1,18). La contestación es sencilla, veneramos la Cruz de Cristo porque en ella Él quiso morir por nosotros, porque abrazándose a ella y muriendo en ella, en el acto de amor más sublime de la historia, derrotó la muerte liberándonos de ésta y del pecado. Así la Cruz se convirtió en el símbolo universal del amor, de la reconciliación y de la Vida.

Cristo en la Cruz es la manifestación suprema del amor de Dios hacia toda persona humana. “Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna” (Jn 3, 15). En la Cruz, Cristo nos manifiesta el verdadero rostro de Dios. Dios es Amor infinito, compasivo y misericordioso. Por puro amor, Dios nos llama a la existencia, nos crea a su imagen y semejanza, y nos invita a participar de su misma vida. Dios no es un competidor del ser humano, de su deseo de libertad o de su anhelo de felicidad. Al contrario: Dios quiere que el hombre viva, que sea verdaderamente libre y feliz. Tal es su amor, que Dios ni tan siquiera abandona al ser humano, cuando en uso de su libertad rechaza su amor: Dios mismo, en su amor compasivo y misericordioso, sale a nuestro encuentro para darnos el abrazo del perdón y de la reconciliación. Dios envía a su mismo Hijo, para recuperarnos del mundo de las tinieblas, de la esclavitud del pecado, del odio y de la muerte.

La Cruz de Jesús es la palabra con la que Dios ha respondido al mal en el mundo. A veces nos parece que Dios no responde al mal y se queda en silencio. En realidad, Dios ha hablado y respondido; y su respuesta es la Cruz de Cristo. Una palabra que es amor, misericordia, perdón. Y es también Juicio. Dios nos juzga amándonos, Dios nos juzga amándonos: si recibo su amor me salvo, si lo rechazo me condeno. No por Él sino por mí mismo, porque Dios no condena sino que ama y salva.

La palabra de la Cruz es la respuesta de los cristianos al mal, al odio, a la guerra. Los cristianos hemos de responder al mal con el bien tomando sobre nosotros mismos la Cruz como Jesús, llevando en el corazón esta palabra de amor, de perdón y de reconciliación. Este es el camino también ante las terribles noticias procedentes de Irak, donde miles de personas, entre ellos muchos cristianos, son expulsados de sus hogares de una manera brutal y muchos son asesinados. Todo esto ofende gravemente a Dios y a la humanidad. Oremos, pues, a Dios por la paz. Y en nombre de Dios y de la dignidad de toda persona humana urjamos una solución política efectiva a nivel local e internacional para detener estos crímenes y restaurar el derecho, la convivencia y la paz.

Con mi afecto y bendición,
Casimiro López Llorente
Obispo de Segorbe-Castellón

sábado, 30 de agosto de 2014

Adiós don Gil, adiós camarada...!!

Hemos recibido la triste noticia del fallecimiento del Don Gil, ex capellán de la parroquia de San Pedro y modelo insigne de formador espiritual. Don Gil ha partido y está ahora en manos del Creador, tras más de 30 años en Segorbe predicando el evangelio de Cristo y la doctrina cristiana íntegra.

Don Gil consiguió que hoy en nuestra localidad, muchos, podamos enorgullecernos de nuestra religión, nos enseñó a ser soldados de la fe, nos enseñó a rezar y cantar, pero sobre todo nos enseñó a reaccionar valientemente contra todo género de superficialidad y naturismo que forman la raíz de tantos males como hoy sufren la Iglesia y la sociedad humana.

Don Gil fue siempre un hombre pacífico, con inmensa caridad fraterna, con inmensa alma de justicia social y comprometido con los más pobres. Vivió con inmensa coherencia sus ideales, tanto religiosos como sociales o patrióticos,  con una personalidad arrolladora que no dejaba indiferente a nadie. Don Gil tuvo varios dones, entre ellos, su voz y una  facilidad de palabra que  hacian interesantísimos sus sermones, enormemente pedagógicos, que entendían niños y mayores.

Don Gil nos ha dejado, pero siempre quedarán en nuestra memoria, los momentos compartidos, largas conversaciones, consejos, testimonios, sabiduría, confesiones y oraciones.

Escuetamente… q.e.d. D. Antonio Gil Roger y que Dios en su inmensa bondad, le dé el premio de una vida eternamente en el cielo, adiós camarada, siempre estarás en nuestra memoria y en nuestras oraciones.

CAMPAMENTOS DEL PADRE ALBA 2014

lunes, 21 de abril de 2014

Cristo Reina

Deus, qui hodierna die per Unigenitum tuum aeternitatis nobis editum devicta morte reserasti: vota nostra, quae praeveniendo aspiras, etiam adjuvando prosequere.

 Per eundem Dominum nostrum Jesum Christum Filium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia saecula saeculorum.

¡¡Feliz Pascua de Resurrección...!!!

viernes, 27 de diciembre de 2013

Casimiro López: "La unión de personas del mismo sexo es "la base para la destrucción de la familia"

*El obispo de Segorbe-Castellón cree el matrimonio gay provoca el aumento de "hijos con graves perturbaciones" 

*El prelado arremete también contra el divorcio exprés

 El obispo de Segorbe-Castellón, Casimiro López, asegura que el matrimonio entre personas del mismo sexo es la base "para la destrucción de la familia" y tiene entre sus efectos "el notable aumento de hijos con graves perturbaciones de su personalidad" y la generación de un clima de violencia.

Así lo recoge en su último artículo del año, la carta pastoral correspondiente a este domingo 29 de diciembre y que lleva por título "La buena noticia del matrimonio y de la familia". En el texto facilitado por la Diócesis el prelado arremete también contra el "divorcio exprés" y las uniones de hecho.

 López asegura que la sociedad actual vive "tiempos poco favorables para el matrimonio por un cambio sustancial en nuestra legislación que afecta gravemente a la familia".

En este sentido, señala que en el Código Civil, "el matrimonio ha dejado de ser la institución de un consorcio de vida en común entre un hombre y una mujer", convirtiéndose solo "en la institución de convivencia afectiva entre dos personas".

"Con la exclusión de toda referencia a la diferencia entre el varón y la mujer, se da vía libre a las uniones entre personas del mismo sexo" y con ello, alerta, "se han puesto las bases para la destrucción del matrimonio y de la familia".


Para el obispo, entre los efectos que tiene este tipo de uniones están "el debilitamiento del amor duradero entre los esposos, del amor materno y paterno, del amor filial, el notable aumento de hijos con graves perturbaciones de su personalidad y el desarrollo de un clima que termina con frecuencia en la violencia".

Cuestiona además que el "divorcio exprés" o las uniones de hecho sean "un verdadero progreso humano".

También ha puesto en duda que la Iglesia deba adaptarse a los nuevos tiempos al añadir que no hay que olvidar que ésta "no es dueña, sino servidora, y que no puede abandonar su fidelidad al Evangelio ni su fidelidad al ser humano según el plan de Dios".

"Se acepta como algo probado que la Iglesia se opone al presunto 'progreso' de la sociedad. Pero ¿son de verdad un progreso humano el 'divorcio exprés', las uniones de hecho, el número creciente de familias rotas o el sufrimiento de los hijos que lo padecen?", se pregunta.

(RD/Agencias)

Mons. Reig Pla: “La pastoral familiar se lleva a efecto haciendo de la parroquia y de la comunidad cristiana una Familia de familias que se construye desde la Eucaristía”

Miles de familias volverán a reunirse en Madrid con motivo de la celebración de la Festividad de la Sagrada Familia en la multitudinaria Eucaristía que tendrá lugar en la Plaza de Colón de la capital. Otras muchas diócesis españolas se sumarán, desde sus lugares a esta celebración. La familia, núcleo fundamental del desarrollo de la vida social y cristianan centra esta entrevista que Mons. Juan Antonio Reig Pla, Obispo de Alcalá de Henares y presidente de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida, ha concedido a Agencia SIC en los días previos a esta celebración.


P.- El próximo 29 muchas ciudades españolas, y especialmente Madrid, celebrarán la festividad de la Sagrada Familia de Nazaret y, con este motivo, celebraciones eucarísticas y el gran encuentro de las Familias en Madrid ¿Cuál es el sentido de este encuentro?

R.- Nos congregamos en la Plaza Colón de Madrid para dar gracias a Dios por el gran don de las familias cristianas donde se nos ha transmitido la fe. Al mismo tiempo queremos recordar a toda Europa que la familia de fundación matrimonial entre un hombre y una mujer es la raíz de la sociedad y es el máximo bien social. Finalmente queremos mostrar la belleza del designio de Dios quien llama al amor conyugal y a la santidad en el sacramento del matrimonio. Fruto de este amor nacen los hijos, bendición de Dios y futuro de la humanidad. Donde falta la familia crece la marginación. Donde ella se hace presente florece una sociedad sana.

 P.- La fiesta de la Sagrada familia se enmarca litúrgicamente en el tiempo de Navidad; a pesar de la laicización de las fiestas, la Navidad sigue identificándose como las fiestas “familiares” por antonomasia ¿Cómo hacer realidad el compromiso de recuperar el sentido cristiano de la Navidad y por ende, el sentido cristiano de las familias y en las familias?

R.- La Navidad celebra la venida del Hijo de Dios al mundo. La Encarnación es el acontecimiento que ha cambiado el rumbo de la historia. Dios hecho carne nos acompaña y nos abre el camino de la salvación. Jesucristo, nacido de la Virgen María por obra del Espíritu Santo, ingresa en nuestra historia formando parte de una familia: la Sagrada Familia de Nazaret. Este hecho le da valor trascendental a la familia cristiana, santificada por Jesucristo y puesta al servicio del Evangelio. Mirando a la familia de Nazaret podemos recuperar el sentido cristiano y familiar de estas fiestas. Lo que ocurre en Nazaret es un espejo en el que deben mirarse todas las familias cristianas

 P.- La familia, Iglesia doméstica, es el núcleo donde germinan y crecen las vocaciones dentro de la Iglesia ¿Cómo recuperar el sentido familiar de la vida cristiana? En esta línea, dentro de las parroquias, movimientos, asociaciones… ¿Cómo realizar una pastoral familiar profunda y efectiva, tanto con matrimonios como con niños, jóvenes, etc?

R.- Hoy las familias cristianas están llamadas a convertirse en verdaderas comunidades de oración, de amor compartido y de servicio al hermano. En este sentido los padres han de ser conscientes de la misión que se les confía: custodiar el amor conyugal, promover la vida y educar a los hijos. Esta misión se verá reforzada en la medida en que, como familia, participen con otras familias en la comunidad más amplia de la parroquia y movimientos. La pastoral familiar se lleva a efecto haciendo de la parroquia y de la comunidad cristiana una Familia de familias que se construye desde la Eucaristía. Decisivo es en estos momentos recuperar el verdadero sentido de la iniciación cristiana de niños, jóvenes y adultos. Con verdaderos sujetos cristianos se puede desarrollar una auténtica preparación al matrimonio y un acompañamiento de las familias. Para ello hemos de promover los movimientos familiares, las escuelas de familias y los Centros de Orientación Familiar. Contar con las familias es afrontar de manera realista toda la pastoral de la Iglesia. El cristiano no deja en ningún momento de ser un ente familiar

 P.- Actualmente, en muchos ámbitos socioculturales, la institución familiar ha sufrido un evidente retroceso: se presenta como algo difuso, incluso opresivo…La crisis, no sólo económica sino sobre todo estructural, de muchas familias es evidente ¿Qué acciones, programas, apoyos presta la Iglesia en estas situaciones?

R.- La Iglesia recuerda en primer lugar a todos la vocación original al amor de toda persona creada a imagen y semejanza de Dios. Esta vocación al amor, que abarca toda la vida, se desarrolla mayoritariamente en la vocación conyugal matrimonial que supone la diferencia sexual varón-mujer. Reconocer la identidad de la persona humana y la identidad del matrimonio y de la familia es el primer servicio que presta la Iglesia. Esta recuerda que Dios es el autor del matrimonio que ha sido previsto para la comunión amorosa en la unidad varón-mujer que, por gracia de Dios, se convierte en una alianza indisoluble abierta a la procreación y educación de los hijos.

 Teniendo claro cuál es el designio de Dios, la Iglesia, con las familias, ha de prestar el servicio de la educación afectivo-sexual de adolescentes y jóvenes, itinerarios concienzudos de preparación próxima e inmediata de la celebración del sacramento del matrimonio, y desarrollar toda una red de servicio y acompañamiento de las familias.

La respuesta a la crisis es formar auténticas comunidades cristianas donde las familias se ayuden unas a otras como hermanos. Esto es lo que ocurría en los orígenes de la Iglesia y es lo que hemos de recuperar hoy. Gracias a Dios en estos últimos años se han desarrollado los Equipos de Pastoral Familiar en las parroquias que desarrollan una labor preventiva y terapéutica vinculada a los Centros de Orientación Familiar, una labor educativa y de promoción del espíritu familiar en las parroquias. Los movimientos familiares y las comunidades cristianas favorecen este acompañamiento de las familias y, juntos, deben favorecer en España el asociacionismo familiar.

P.- Hay quien piensa que la Iglesia, ante la situación actual de muchos matrimonios católicos, debería replantearse la situación de los católicos divorciados y vueltos a casar el acceso a los sacramentos, etc. En este sentido Mons. Müller publicó una elocuente contribución en L´Osservatore Romano ¿Cómo se realiza la acción pastoral con estas situaciones? ¿Cómo resolver el sincero deseo de acceso a los sacramentos de estas personas? Y sobre todo, ¿cómo conjugar la caridad con la firmeza en la doctrina?

R.- Como ya dejó muy claro el Beato Juan Pablo II en la Exhortación Familiaris Consortio, la comunidad cristiana debe prestar una acogida especial a los que viven en situación difícil o en situación irregular. Son hijos de la Iglesia y deben de hacerse presentes en las celebraciones de la Palabra y en las celebraciones eucarísticas. Quienes por su situación irregular no puedan participar de la comunión eucarística deben abrirse a la luz que Dios vaya haciendo presente en sus vidas. En este sentido, según mi experiencia, quienes pueden prestar un gran servicio de acogida son las pequeñas comunidades cristianas de carácter carismático o catecumenal. La verdadera pastoral une siempre la verdad con la caridad porque sólo la Verdad salva. Yo puedo dar testimonio de auténticos milagros en matrimonios rotos, en personas que han solventado su situación con recurso a las causas de nulidad y en personas que, viviendo una situación irregular, nunca han dejado de sentir el consuelo de Dios y la oración y la asistencia de los hermanos. Como ha anunciado el Papa Francisco todas estas cuestiones pastorales serán profundizadas en los próximos Sínodos sobre la familia.

 (Mª José Atienza-Agencia SIC) 
 Foto: Encuentro - peregrinación de las familias a la Tumba de San Pedro por el Año de la Fe 
Foto Reig Pla: El Mundo Cubero