domingo, 5 de febrero de 2012
domingo, 29 de enero de 2012
EL PATRONATO DE LA CUEVA SANTA PRESENTA EL PROYECTO DE REORDENACIÓN DEL SANTUARIO Y SU ENTORNO
El objetivo prioritario del Plan Director es remodelar el conjunto edificado y el entorno natural del área de la Cueva Santa para recoger necesidades actuales y futuras del Santuario y poder destinarlo a los usos definidos en la Pastoral de Santuario según los requerimientos técnicos y normativos actuales.
La primera etapa de recuperación del Santuario afectará a la Hospedería, recepción y accesos; la segunda a la ordenación del entorno, nuevos servicios generales e infraestructuras y creación de un centro de interpretación; la tercera fase incluirá la ordenación de los espacios exteriores de descanso; la cuarta construcción de edificios anexos al Santuario y adecuación de un gran espacios exterior para grandes celebraciones; y la quinta la construcción de un Casa de Acogida y un Centor de Estudios Marianos.
Portada del libro.
En él se recopila toda la información recopilada a lo largo de dos años y medio de investigaciones y estudios llevados a cabo por el Grupo de Espeleología La Senyera de Valencia, que tras penetrar en las entrañas del santuario, muestra ahora en este trabajo de 173 páginas, más de 150 fotografías y más de 30 planos y mapas, los diversos hallazgos encontrados en el interior, a través de tres capítulos:
-Capítulo 1: La Cavidad Subterránea; con una memoria de las diferentes actividades arqueológicas realizados en el pasado siglo.
-Capitulo 2: Estudios sobre el Santuario: Donde tiene cabida una representación del santuario a través de fotografías antiguas y planos, un estudio geológico, de fauna y flora subterránea, diferente información histórica sobre el origen del mismo y sobre su denominación, y la parte quizá más interesante, la exposición y estudio de los grafitis hallados en la denominada Sala de los Vicarios, entre otros apartados.
Este libro se encuentra a la venta en la Tienda de Recuerdos del Santuario, a un precio al público de 19 €.En definitiva, una jornada histórica que ojalá sea la primera de un corto periodo de tiempo en el cual se logrará colocar al Santuario de la Cueva Santa en un lugar mucho más destacado del que en la actualidad ocupa, como sin duda se merece, y más accesible a todas aquellas personas que vengan a visitar esa perla escondida en el Parque Natural de Sierra Calderona, y a su inquilina, la Virgen de la Cueva Santa.
Fuente: viveelaltopalancia.blogspot.com
lunes, 16 de enero de 2012
miércoles, 11 de enero de 2012
In memorian del Padre Alba, hace 10 años que nos dejó
Homilía del Padre José María Serra mCR el día 21 de enero de 2002 en la Misa funeral celebrada en Castellón de la Plana por el eterno descanso del padre José María Alba Cereceda S.J.Queridos hermanos:
Estamos celebrando la acción sacerdotal de Jesucristo, que hoy ofrecemos por el alma de nuestro Padre José María Alba, cuando hace diez días que fue llamado por Dios para reunirse con Él.
"Ángel", en hebreo, quiere decir mensajero. Es el nombre con que se designa al que es enviado como apóstol, a favor de los que se han de salvar. Además, Jesucristo dijo que nuestros ángeles están siempre en la presencia de Dios, viendo el rostro de Dios. Por otro lado, los ángeles son modelo insigne de humildad porque, trabajando por la salvación de los elegidos, lo hacen siempre desde la sombra, sin darse a conocer; inspirándonos, empujándonos al bien, pero sin aparecer visiblemente. Así, nos parece tantas veces que hemos tenido una feliz ocurrencia cuando no ha sido sino una inspiración angélica.
Hace veintisiete o veintiocho años que conocí al Padre Alba. Hace algunos menos que la Providencia se dignó llamarme a Su servicio, y el Padre Alba me acogió en la Escuela Apostólica de la Sociedad Misionera. Entonces, alguien de mi familia -que yo no sabía que conociese al Padre- (porque con el Padre Alba siempre ha pasado así: de pronto aparece alguien que inesperada e imprevisiblemente le conoce y te cuenta alguna cosa edificante sobre él) me dijo: "¡Ah! El Padre Alba es un ángel!"
Y tenía razón mi pariente. Porque el Padre Alba ha sido un apóstol; como los ángeles, enviados como mensajeros para completar el número de los elegidos. Un apóstol que trabajó en campos donde no podía esperar un lucimiento pastoral: en los barrios marginales de Barcelona, donde la revolución de unos incitaba al ateísmo, y donde la despreocupación pastoral de otros contribuía a que el pueblo se convirtiera en campo abonado para el crecimiento del odio marxista. Así nació la Asociación de la Inmaculada y San Luis Gonzaga.
Pero, con miras mucho más amplias, su apostolado se dirige no sólo a aquéllos a quienes el clero abandonaba, sino al clero mismo. Entonces se funda la Asociación de sacerdotes y religiosos de San Antonio María Claret y, después, la Hermandad Sacerdotal Española, para reconstruir aquello que eran las causas mismas que debían evitar la destrucción de la Iglesia. Por ello también, cultiva el apostolado intelectual de aquellos cuyos ángeles están en el cielo viendo el rostro de Dios; y se dedica a los jóvenes en el colegio. Primero, un colegio en Barcelona y después el colegio de Sentmenat. A menudo le oímos decir que el apostolado más importante es el científico; y ello porque evangeliza aquello más característico de la racionalidad humana: su inteligencia. Es entonces cuando el hombre, con razones iluminadas desde la Fe, se hace testigo de Cristo ante la sociedad y ante el mundo. Nuestro Padre manifestó la verdad ante todos, costara lo que costara; fue el hombre del consejo seguro, de la dirección espiritual recta.
Y fue, a semejanza de los ángeles, un hombre de humildad proverbial. Se ha dicho que el mundo necesita "secundadores". Porque no hacen falta tanto ideas grandes cuanto hombres que estén dispuestos a sostenerlas, sacrificarse por ellas, hacerlas crecer. Y, por no apuntarse a lo más, el Padre se mostraba a sí mismo como un secundador. Secundador del P. Piulachs, secundador de la obra del Colegio, secundador del obispo Guerra Campos,... Por su humildad. Porque todo lo que conozco -la Asociación, la Unión Seglar, el Colegio,...-, todo lo había fundado él. Todo era obra de él como inspirador y promotor y alma. Pero, por humildad, siempre lo atribuía a alguien otro.
Su gran obra fue la Sociedad Misionera de Cristo Rey, que recopila sus tres notas más personales: apostolado, ciencia y virtud. Porque es Sociedad Misionera, es decir, apostólica, en el apostolado más necesario, el de la misión. ¡Cuántas veces nos decía que no tenemos que ser tropas de ocupación, sino tropas de conquista! No conformarnos con mantener lo que nuestros antepasados consiguieron, sino conseguir nuevas conquistas para Cristo.
Sociedad Misionera, y de Cristo Rey. Se muestra aquí la luz de la Fe, la formación de las inteligencias bajo el Reinado de Cristo, el Señor. Hace muy poco, en una conferencia, Monseñor Darío Castrillón, prefecto de la Congregación para el Clero -con el cual, precisamente, se había entrevistado el Padre Alba recientemente- hablaba de la urgencia de recuperar la Doctrina sobre Cristo Rey. Y subrayaba, justamente, algo que el Padre Alba había destacado siempre: Cristo no es un Rey cósmico, en el sentido de que no es Rey del Universo, tal como reza el título castellano de la Misa. Cristo es Rex universorum. Ahora bien, Rex universorum significa justamente Rey de todas las cosas. Por eso, Monseñor Castrillón denuncia que un reinado cósmico es absolutamente ineficaz y falso. El sentido de la fiesta y del título de Cristo Rey es el Reinado Social: todas las instituciones y todas las asociaciones, que conforman y edifican una nación, una patria, tienen que estar bajo el dominio de Cristo Rey. Por eso, el mensaje más original y propio del Padre es hoy tan urgente y tan necesario; y es la verdadera herencia que tenemos que conservar y hacer crecer.
El Padre fue un ángel para muchos de nosotros; un verdadero ángel de la guarda que nos llevó al verdadero amor a la Iglesia y al verdadero conocimiento de aquello que la Esposa de Cristo enseña: al verdadero Magisterio de la Iglesia; más allá de las modas de los teólogos. Por eso le pedimos hoy todos nosotros -vosotros, que le conocisteis de modo particular llevados por vuestra devoción a la Cruz del Bartolo, que él siempre tanto animó y fomentó-, le pedimos que nos dé parte de la Caridad de su apostolado; de la Fe de su doctrina, de su pensamiento, de su fidelidad al Magisterio perenne de la Iglesia; y de su humildad, fundamentada en la Esperanza de que, como amigos de Cristo Rey, también un día, como él, todos nosotros participaremos en el gozo de nuestro Señor. Que así sea.
viernes, 6 de enero de 2012
TVE manipula de nuevo la historia con su miniserie sobre Tarancón
A pesar de su falta de rigor, muestra el interés del público por la religión. Fue la más vista del año, con un 17% y un 19% de cuota de pantalla.La miniserie de dos capítulos Tarancón, el quinto mandamiento, emitida a final de año por TVE, fue la enésima manipulación de la historia reciente en la cadena pública, que presentó una vez más una fábula de buenos y malos, donde estos están integrados por los nacionales, durante la guerra, y después por el régimen de Franco.
El éxito de público, con un 17,1% y 19,8% de cuota de pantalla, situó a la miniserie como la más vista del año entre las emitidas por TVE, con una media de tres millones de espectadores y un 18,2% de share. Ninguno de sus dos guionistas, Jorge Galeano y Antonio Hernández, destaca por su rigor histórico. Este, en particular, escribió y dirigió la serie Los Borgia (2006) y, de hecho, se estrenó cinematográficamente en 1979 criticando al franquismo en la película F.E.N.
El cardenal Vicente Enrique y Tarancón (1907-1994) aparece en todo momento como personaje impecable, siempre al lado de los desfavorecidos. Aunque la serie admite –pero no muestra– que en la guerra se mataba a los curas por el hecho de serlo, y de hecho, la enfermedad que lleva a la tumba al padre del entonces sacerdote se debe a que lo imagina asesinado, el que haya algunos clérigos buenos no quita para pintar en todo momento a los nacionales como los malos. Y estos sí aparecen matando a ancianos, mujeres y niños, con excusa de perseguir a un supuesto criminal anarquista al que, por cierto, Tarancón se proponía abastecer de alimentos y medicinas.
Franquismo criminal
El mismo tono se aplica a la posguerra, donde los poderosos “matan de hambre” a los desprotegidos, traficando con cartillas de racionamiento. Este tono malévolo marca a Carrero Blanco, antes de ser asesinado, envuelto en música patética, con gesto hosco y hasta calzándose lentamente unos guantes negros.
La pintura en blanco y negro se proyecta sobre la historia de la Iglesia en España, elevando prematuramente a los altares a Tarancón. Lo peor es que, por contraste, pintan como títeres de Franco a dignos pastores como José Guerra Campos, obispo de Cuenca, o Casimiro Morcillo, de Madrid.
Fuente: gaceta.es
domingo, 1 de enero de 2012
Los misioneros de la Diócesis de Segorbe-Castellón visitan al Sr. Obispo
Diversos misioneros que se encuentran en la actualidad en varios países del mundo y que han regresado temporalmente a la diócesis para celebrar la Navidad junto con sus familias mantuvieron en la mañana del jueves 30 de diciembre un encuentro con el Obispo de Segorbe-Castellón, monseñor Casimiro López, en el Palacio Episcopal.El testimonio que compartieron con el Sr. Obispo un sacerdote, una religiosa y una familia muestran la acción evangelizadora y misionera que la diócesis de Segorbe-Castellón está realizando en todo el mundo. Así el Rvdo. Juan Cárdenas, sacerdote diocesano, lleva 16 años anunciando el Evangelio en la diócesis de la San Juan de La Maguana en República Dominicana;
La hermana Magdalena Vicent, Misionera de Cristo Jesús y natural de Burriana, se trasladó hace 45 años a Japón donde ejerce su labor misionera en un colegio cerca de Fukushima; y la familia Piquer Sales, de la Segunda Comunidad del Camino Neocatecumenal de la Parroquia de la Santísima Trinidad de Castellón, misionera desde hace 17 años han estado evangelizando en Perú y en Rusia, mientras que en la actudalidad residen en Argentina, haciendo presente junto con sus nueve hijos la familia cristiana en aquellas sociedades más necesitadas y secularizadas.
En la actualidad la Diócesis cuenta con un centenar de misioneros entre sacerdotes, religiosos y seglares, repartidos entre varias diócesis de los cinco continentes.
Autor/Fuente:
MCS DIOCESIS DE CASTELLÓN
domingo, 18 de diciembre de 2011
Beatificación de 23 mártires de la persecución religiosa de 1936
El cardenal Angelo Amatoha presidido hoy, en la catedral de La Almudena, la beatificación del sacerdote de la Congreación de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, Francisco Esteban Lacal, y de veintiún compañeros religiosos, así como del seglar y padre de familia, Cándido Castán.Durante la ceremonia, el cardenal-arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco Varela, ha recordado que los veintidós religiosos y el seglar fueron fusilados entre el 24 de julio y el 28 de noviembre de 1936, algunos de ellos en Paracuellos del Jarama (Madrid).
Rouco Varela ha reconocido el heroico testimonio de fe de los veintitrés mártires, que “permanecieron firmes en la fe hasta el martirio, perdonando a sus perseguidores y orando por ellos”.
El delegado del Papa ha leído en latín y en castellano la carta apostólica que ha proclamado beatos a los veintitrés asesinados “por odio a la fe” durante las persecuciones religiosas en España.
Tras la lectura del decreto del Pontífice, se ha descubierto la pintura de los nuevos beatos, situada junto al altar mayor, mientras que familiares de los veintitrés ejecutados han recorrido la nave central en procesión, con palmas, símbolo del martirio, para depositarlas al pie del cuadro.
En la homilía, Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, ha recordado que la persecución religiosa en España alcanzó su punto culminante durante la Guerra Civil (1936-1939) y ha afirmado que en aquel periodo el “furor” contra la religión católica contaminó “gravemente” a la sociedad como “una lluvia corrosiva y ácida”.
Entre las miles de víctimas inocentes, el delegado de Benedicto XVI ha citado los nombres de los veintidós religiosos y el laico, padre de familia, que derramaron su sangre y dieron testimonio de su amor a Dios y a la Iglesia.
“No eran delincuentes, no habían hecho nada malo, sino que su único deseo era hacer el bien y anunciar a todos el Evangelio de Jesús, que es una noticia de paz, de gozo y de fraternidad”, ha señalado Amato.
Ha citado uno a uno a los beatos Esteban Lacal, Vicente Blanco, José Vega, Juan Antonio Pérez, Publio Rodríguez Moslares, Juan Pedro Cotillo, Cecilio Vega, José Guerra, Gregorio Escobar, Justo Gil, Juan José Caballero, Manuel Gutiérrez, Francisco Polvorinos, Justo González, Daniel Gómez, Serviliano Riaño, Ángel Bocos, Marcelino Sánchez, Eleuterio Prado, Clemente Rodríguez, Pascual Aláez, Justo Fernández y Cándido Castán.
A los cuatro días del estallido de la Guerra Civil, el odio anticatólico que había incendiado y destruido muchas iglesias en Madrid llegó a Pozuelo de Alarcón (Madrid), ensañándose en el colegio de los Oblatos con una crueldad inaudita, según Amato.
El instituto fue ocupado y todos los religiosos fueron detenidos sin interrogatorios, sin procesos, sin pruebas y sin posibilidad de defenderse, ha apuntado el delegado del Santo Padre.
De los veintitrés mártires, ocho fueron asesinados al día siguiente de la detención y los otros quince soportaron “un vía crucis de terror, refugio clandestino, riesgo de ser descubiertos, arresto, cárcel, burlas, humillaciones, mutilaciones y muerte”, ha precisado Amato.
“Es bueno no olvidar esta tragedia y la reacción de nuestros mártires, que a los gestos malvados de sus asesinos, respondieron con buenas palabras, rezando y perdonando a sus perseguidores”, ha subrayado.
Tras resaltar que “la sociedad no tiene necesidad de odio, de violencia y de división, sino de amor, de perdón y de fraternidad”, ha instado a los cristianos a imitar “la fortaleza de los mártires, la solidez de su fe, la inmensidad de su amor y la grandeza de su esperanza”.
El superior general de la Congregación de los Misioneros Oblatos, Louis Lougen, ha agradecido la celebración de la beatificación en el año jubilar oblato, en el que se conmemora la muerte de su fundador, San Eugenio de Mazenod, así como el de los doscientos años de su ordenación sacerdotal.
A la ceremonia han asistido el cardenal Antonio Cañizares, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos; el Nuncio del Papa en España, Renzo Fratini, así como arzobispos y obispos de las diócesis de origen de los mártires.
lunes, 12 de diciembre de 2011
jueves, 8 de diciembre de 2011
Para comprender el misterio de la Concepción Inmaculada

La devoción a la Inmaculada Concepción de María tiene sus orígenes en el XI Concilio de Toledo, del siglo IV, por el que el rey visigodo Wamba fue llamado “Defensor de la Purísima Concepción de María”. Pero el gran impulso lo recibió en el siglo XIV, con el nacimiento de varias cofradías en honor de la Inmaculada Concepción que lograron que en 1644 fuera proclamada patrona de España, y que el día 8 de diciembre de cada año se conmemorara su fiesta.Poco a poco esta devoción se fue expandiendo incluso al Nuevo Mundo, donde los misioneros evangelizaban con ella. La fecha más significativa es el 8 de diciembre de 1854, día en que el papa Pío IX presentó la bula Ineffabilis Deus, en donde promulga el dogma de la Inmaculada Concepción de María.
¿Qué es la Inmaculada Concepción?
La palabra “inmaculada” viene del griego y significa “sin mancha o sin pecado”; por otra parte, concepción remite al momento del inicio de la gestación de una nuevavida; por lo tanto, decir que María tuvo una Inmaculada Concepción significa que ella fue creada sin el pecado original, aquel pecado de Adán y Eva, que trastornó la naturaleza humana alejandonos de la gracia y los preceptos de Dios.
Inmaculada es pues un privilegio singularisimo de la Santísima Virgen María, por el que María, en previsión de los méritos de la Pasión y Muerte redentora de su Hijo Jesucristo, fue preservada de toda mancha de pecado original desde el primer instante de su Concepción. Esta verdad fue proclamada dogma de fe por el Papa Pío IX en 1854.
La doctrina católica de la Inmaculada Concepción no significa que María haya sido concebida en el mismo modo en que Jesús. No significa que sus padres no hubieran tenido relaciones sexuales. No hay nada especial en el modo en que sus padres la concibieron. Lo que enseña la doctrina de la Inmaculada es que, es que en María, el efecto de purificación que tiene el bautismo fue adelantado al momento de su concepción. De modo, que los efectos del pecado original nunca la afectaron. Fue en previsión de los méritos de Jesús lo que la limpió.
La Teología ha comparado a María, la Virgen (la Madre de los Vivientes) con Eva (la Madre de los muertos). El "Sí" de María al Arcángel Gabriel, deshizo el "sí" de Eva al arcángel caído, Satanás. La cooperación de Eva con Satanás llevó a Adán a introducir la muerte en el mundo; la cooperación de María con Dios introdujo a Jesús, la Vida, en el mundo.
Las Escrituras nos dicen que Eva fue concebida sin pecado. La Iglesia siempre ha creído que esto encaja con que la Nueva Eva (María) debiera nacer sin pecado también. Si ella hubiera sido concebida con pecado, Jesús que es inmaculado, hubiera sido enemigo de su madre desde el momento mismo de su concepción.
Cuando el Arcángel Gabriel dijo "Ave María, llena de Gracia" (Lc. 1,28) estaba diciendo algo acerca de la naturaleza de María [Caire, kecaritomene!]. María fue llamada por su ser, por su naturaleza limpia, pura, por su título.
Fuente: parroquia-stamaria.blogspot.com
jueves, 1 de diciembre de 2011
La crisis no da tregua a Castellón y se duplican las peticiones de ayuda a Cáritas

*La organización católica prepara el inicio de una nueva campaña aunque advierte de que la situación de las familias es cada vez más graveLas consecuencias de la crisis son cada vez más graves para las familias de Castellón, hasta el punto de que en los últimos años prácticamente se ha duplicado el número de personas que rozan el umbral de la pobreza en la provincia.
Así lo demuestran los datos que ayer ofreció ayer, desde la diócesis Segorbe-Castellón, el director de Caritas diocesana, Juan Manuel Aragonés, y que ponían de relieve que el número de personas en situación de pobreza en la actualidad es de alrededor de un seis por ciento, cuando las valoraciones de los primeros años de crisis apuntaban a un tres por ciento.
Un aumento que denota la gravedad de la situación económica de la provincia y que ha obligado a esta ONG católica a redoblar también sus esfuerzos para atender a la mayor parte de familias posibles. De modo que, a finales de año, tal y como señalaron desde la organización «se prevé que hayamos ayudado a 17.000 personas, un número bastante alto teniendo en cuenta que a finales del 2010 habían recibido ayuda unas 15.000 y, a finales de 2007 esta cifra estaba en 14.300 personas».
Iniciativas en marcha
Cáritas lanzó ayer una nueva fase de su campaña 'estrella' en la lucha contra la precaria situación económica, cuyo lema será 'Ante la crisis: ¡¡¡Ayudémonos!!!', y que surge como una demanda de los equipos de Cáritas por la imperiosa necesidad de recursos económicos con los que dar respuesta a las numerosas familias que acuden a sus oficinas.
El principal problema, advertía, ya no es que en los últimos tres años se haya duplicado el número de personas que esperan una ayuda, si no que sus situaciones son cada vez de mayor gravedad y de más difícil resolución. De momento, un primer paso, es reforzar esta campaña destinada a apoyar económicamente a las familias que peor lo están pasando, a través de unas ayudas que irán destinadas al pago de alquileres para evitar desahucios, pago de recibos para evitar cortes de luz y agua y pago de deudas con la administración que impedían el acceso a prestaciones asistenciales, el pago de material escolar y medicamentos que la familia no podía pagar, algunos retornos al país de origen y, en menor medida, alimentos básicos para la alimentación de una familia. «Desde Cáritas, eso sí, no se da el dinero en metálico a nadie -afirmaban desde Cáritas- nosotros estudiamos la situación de las familias y gestionamos los pagos pertinentes, ya sean alquileres o facturas, por ejemplo».
Desde el 2008, gracias a esta iniciativa, se han recaudado ya 601.254 euros provenientes de la comunidad cristiana, de donativos y entidades privadas que han querido colaborar, y gracias a ellos se ha podido paliar la situación desesperada de unas 2.525 familias.
Sólo en la última fase lograron recaudar 181.904 euros. Una cantidad algo inferior a la lograda en la anterior (240.512 euros), pero que esperan superar con este nuevo 'empujón' «ya que en Navidad la gente suele ser más solidaria y, además, el inicio de la campaña coincide también con el periodo de adviento, cuatro semanas en las que el sentimiento de esperanza se convierte en protagonista», explicaron ayer desde Cáritas diocesana, añadiendo que también se están preparando otras iniciativas destinadas a recaudar fondos, como una maratón que se celebrará en Castellón a principios de diciembre o la presentación, el próximo día 22 en la librería Argot, del libro 'Telegramas desde la radio. Reflexiones de un cura en las ondas' escrito por Héctor Gozalbo y cuyos beneficios íntegros de venta (15 euros) irán destinados a este fondo contra la crisis.
Por otro lado, y también con mirada puesta en la Navidad, el sábado 3 de diciembre se situará un punto solidario de recogida, a partir de las 10 de la mañana, frente a la puerta del mercado municipal de Almenara, donde las personas que así lo deseen pueden aportar tanto alimentos como juguetes que, posteriormente, serán donados a Cáritas. Este punto de recogida se ampliará del 12 al 20 de diciembre, a la sede local del PP que abrirá sus puertas todas las tardes para seguir recogiendo lo que los vecinos puedan aportar de forma voluntaria.
Así lo demuestran los datos que ayer ofreció ayer, desde la diócesis Segorbe-Castellón, el director de Caritas diocesana, Juan Manuel Aragonés, y que ponían de relieve que el número de personas en situación de pobreza en la actualidad es de alrededor de un seis por ciento, cuando las valoraciones de los primeros años de crisis apuntaban a un tres por ciento.
Un aumento que denota la gravedad de la situación económica de la provincia y que ha obligado a esta ONG católica a redoblar también sus esfuerzos para atender a la mayor parte de familias posibles. De modo que, a finales de año, tal y como señalaron desde la organización «se prevé que hayamos ayudado a 17.000 personas, un número bastante alto teniendo en cuenta que a finales del 2010 habían recibido ayuda unas 15.000 y, a finales de 2007 esta cifra estaba en 14.300 personas».
Iniciativas en marcha
Cáritas lanzó ayer una nueva fase de su campaña 'estrella' en la lucha contra la precaria situación económica, cuyo lema será 'Ante la crisis: ¡¡¡Ayudémonos!!!', y que surge como una demanda de los equipos de Cáritas por la imperiosa necesidad de recursos económicos con los que dar respuesta a las numerosas familias que acuden a sus oficinas.
El principal problema, advertía, ya no es que en los últimos tres años se haya duplicado el número de personas que esperan una ayuda, si no que sus situaciones son cada vez de mayor gravedad y de más difícil resolución. De momento, un primer paso, es reforzar esta campaña destinada a apoyar económicamente a las familias que peor lo están pasando, a través de unas ayudas que irán destinadas al pago de alquileres para evitar desahucios, pago de recibos para evitar cortes de luz y agua y pago de deudas con la administración que impedían el acceso a prestaciones asistenciales, el pago de material escolar y medicamentos que la familia no podía pagar, algunos retornos al país de origen y, en menor medida, alimentos básicos para la alimentación de una familia. «Desde Cáritas, eso sí, no se da el dinero en metálico a nadie -afirmaban desde Cáritas- nosotros estudiamos la situación de las familias y gestionamos los pagos pertinentes, ya sean alquileres o facturas, por ejemplo».
Desde el 2008, gracias a esta iniciativa, se han recaudado ya 601.254 euros provenientes de la comunidad cristiana, de donativos y entidades privadas que han querido colaborar, y gracias a ellos se ha podido paliar la situación desesperada de unas 2.525 familias.
Sólo en la última fase lograron recaudar 181.904 euros. Una cantidad algo inferior a la lograda en la anterior (240.512 euros), pero que esperan superar con este nuevo 'empujón' «ya que en Navidad la gente suele ser más solidaria y, además, el inicio de la campaña coincide también con el periodo de adviento, cuatro semanas en las que el sentimiento de esperanza se convierte en protagonista», explicaron ayer desde Cáritas diocesana, añadiendo que también se están preparando otras iniciativas destinadas a recaudar fondos, como una maratón que se celebrará en Castellón a principios de diciembre o la presentación, el próximo día 22 en la librería Argot, del libro 'Telegramas desde la radio. Reflexiones de un cura en las ondas' escrito por Héctor Gozalbo y cuyos beneficios íntegros de venta (15 euros) irán destinados a este fondo contra la crisis.
Por otro lado, y también con mirada puesta en la Navidad, el sábado 3 de diciembre se situará un punto solidario de recogida, a partir de las 10 de la mañana, frente a la puerta del mercado municipal de Almenara, donde las personas que así lo deseen pueden aportar tanto alimentos como juguetes que, posteriormente, serán donados a Cáritas. Este punto de recogida se ampliará del 12 al 20 de diciembre, a la sede local del PP que abrirá sus puertas todas las tardes para seguir recogiendo lo que los vecinos puedan aportar de forma voluntaria.
Fuente: Las Provincias de Castellón
viernes, 25 de noviembre de 2011
Carta de Adviento del obispo de Segorbe-Castellón: Tiempo para avivar la esperanza
Monseñor Casimiro López Llorente es el obispo de Segorbe-CastellónEste domingo comienza el tiempo litúrgico de Adviento. Señala el Catecismo de la Iglesia católica que “al celebrar anualmente la liturgia de Adviento, la Iglesia actualiza la espera del Mesías: participando en la larga preparación de la primera venida del Salvador, los fieles renuevan el ardiente deseo de su segunda Venida”. Nos preparamos para celebrar el nacimiento de Cristo, el Mesías, en quien se cumplieron las promesas del Antiguo Testamento. Y, a la vez, esperamos que se cumplirá todo lo que Jesús nos ha prometido. El Señor volverá y, entonces, quedará cumplido el tiempo de la historia y la Iglesia entrará en su plenitud.
Con Jesús, el Hijo de Dios, Dios ha entrado en nuestra historia y ha redimido a la humanidad. Por la encarnación del Hijo de Dios, por su muerte y resurrección, el reino de Dios ya está entre nosotros y a nuestro alcance, y avanza hacia la plenitud. El Adviento es el tiempo propicio para profundizar en nuestro deseo y en nuestra espera de que se realice en nosotros la redención que Cristo Jesús ya ha cumplido y nos ofrece en su Iglesia. Por ello oramos para que Dios nos ayude en nuestra necesidad de ver y sentir la promesa de salvación aquí y ahora.
Necesitamos avivar o reforzar la esperanza. Como nos dijo ya el beato Juan Pablo II, muchas personas están afectadas hoy por un oscurecimiento de la esperanza. Muchos hombres y mujeres parecen desorientados, inseguros, sin esperanza; y muchos cristianos están sumidos en este estado de ánimo. Se extiende el miedo a afrontar el futuro, a asumir compromisos duraderos, a adoptar decisiones de por vida, a abrirse al don de la vida. El vacío interior y la pérdida del sentido de la vida atenazan a muchas personas. En la raíz de la pérdida de la esperanza está el intento de excluir de la vida a Dios y a su Hijo, Jesucristo.
Sin embargo, el hombre no puede vivir sin esperanza: su vida, sin esperanza, se convertiría en insoportable. Con frecuencia, quien tiene necesidad de esperanza busca poder saciarla con realidades efímeras y frágiles. La esperanza queda así reducida al ámbito intramundano; es una esperanza cerrada a Dios; una esperanza que se contenta con el paraíso prometido por la ciencia y la técnica, con la felicidad de tipo hedonista, del disfrute del día a día y del consumismo, o la huida en el sexo, el alcohol o las drogas. Pero, al final, todo esto se demuestra al final ilusorio e incapaz de satisfacer la sed de felicidad infinita que el corazón del hombre continúa sintiendo dentro de sí.
Durante el Adviento, tiempo de deseo y de espera del Señor, estamos invitados a volver nuestra mirada y nuestro corazón a Dios, a escuchar su Palabra. Adviento nos recuerda que tenemos que estar listos para encontrar al Señor en todo momento de nuestra vida. Adviento quiere despertar a los cristianos ante el riesgo de dormirse en la vida diaria, de entretenerse en el momento presente y de olvidar que estamos de camino hacia la casa del Padre, hacia la consumación de todo al final de los tiempos.
Pero, ¿qué esperamos de la vida o a quién esperamos? ¡Dime qué esperas y te diré quién eres! En medio de nuestras oscuridades, de nuestras tristezas y secretos, de nuestras dificultades y enfermedades, abramos los ojos y tomemos conciencia de la presencia de Dios en el mundo y en nuestras vidas. Él es la esperanza que no defrauda.
Fuente: ecclesia.com
viernes, 18 de noviembre de 2011
La impagable labor de la Iglesia en España
Son siempre muchos los debates que se generan sobre el sostenimiento económico de la Iglesia, lugar en el que se enfrentan extremos que proclaman que la Iglesia es una gran privilegiada y extremos que lanzan dardos envenedados contra los primeros y para quienes cualquier tiempo pasado fue mejor. Más allá de lo que digan y reclamen asociaciones como Europa Laica, cuya masa social es más bien escasa, o Izquierda Unida, o añoren otros, lo cierto es que la labor de la Iglesia es algo a valorar, y mucho. Lo dicen las cifras, reflejadas en la Memoria Anual de Actividades que presentó recientemente la Conferencia Episcopal Española (CEE) a los periodistas, y lo dicen también aquellos que se gastan por los demás día a día: sacerdotes, catequistas, voluntarios, laicos, religiosas…El testimonio siempre ha estado ahí, quizás oculto; no así la Memoria, de pocos años atrás. Precisamente, este trabajo es el resultado de un esfuerzo por mejorar las cuentas de la Iglesia en claridad, transparencia y pedagogía social. Se trata de que los ciudadanos conozcan mejor qué recursos tiene la Iglesia, de dónde proceden y qué hace con ellos, algo que no está muy claro para muchos ciudadanos.
Así, en 2009, de los cerca de 225 millones de euros que conformaban el Fondo Común Interdiocesano –donde están incluidas la compensación del IVA y una liquidación anterior–, 32 millones se destinaron a Aplicaciones generales (Seguridad Social de los sacerdotes y obispos, centros de formación, Conferencia de Religiosos…), mientras que los 191 millones restantes se enviaron a las diócesis para cubrir gastos generales, la sustentación del clero, las actividades pastorales y el mantenimiento de los seminarios.
Este es el reparto que se realizó y cuyo monto total, según afirman desde la Conferencia Episcopal, solamente cubre una cuarta parte de las necesidades. El resto, lo ponen los fieles.
Actividad sacramental
De vuelta a los datos, y con llos en la mano, ya se justifica de por sí lo recibido solo con la práctica sacramental, porque se produjeron cerca de 315.000 bautismos, 250.000 primeras comuniones, 90.000 bodas y más de cinco millones de eucaristías.
También, dentro de la actividad pastoral, las más de 43 millones de horas de dedicación a los demás por parte de sacerdotes, religiosos y religiosas y agentes de pastoral. Unas horas que, si tuviesen que ser contratadas a precio de mercado, supondrían un importe de cerca de 1.900 millones de euros.
“Esto indica que la gratuidad de los recursos y la eficiencia de su uso supone que cada euro que se invierte en la Iglesia rinde más de dos veces y media en su servicio equivalente en el mercado”, defiendió en rueda de prensa Fernando Giménez Barriocanal, vicesecretario para Asuntos Económicos de la CEE.
Sacerdote joven en el mundo rural
Pero las cifras, siempre frías, tienen rostro, nombre y apellidos. Uno de ellos es Juan Carlos Martínez Mariño, párroco y administrador de siete parroquias en Oza dos Ríos, en la provincia de La Coruña. Este joven sacerdote cuenta que son muchas las dificultades que existen en el medio rural, donde trabaja: dispersión, despoblación, falta de recursos económicos y de infraestructuras.Su labor, como reconoce, se concentra en el fin de semana con la administración de los sacramentos, aunque siempre hay algo que resolver y preparar: “Desde montar catequesis, cáritas parroquiales, a escuchar los problemas de los feligreses… En algunos lugares, además de parroquias, somos un centro de atención social”, añade.
Reivindica que los sacerdotes “son los que se mantienen en las aldeas yendo al encuentro de los que allí habitan, porque, para el resto de cosas, tienen que trasladarse”. Por eso, ve lógico que la Iglesia reciba de los contribuyentes una asignación, que, deja claro, “es voluntaria”.
Son muchos los que, cada día, trabajan sin descanso en este tipo de parroquias. Otro sacerdote que lleva la presencia de la Iglesia al campo, y que prefiere mantener el anonimato, explica que, básicamente, “la sustentación de las parrroquias rurales depende de la aportación personal de los fieles en cada celebración comunitaria”.
Cree que es justo que cada ciudadano pueda elegir si asignar o no a la Iglesia en la declaración de la renta, aunque afirma rotundamente que, “si la Iglesia volviese a los orígenes, no haría falta la crucecita”.
Fuente: vidanueva.es
domingo, 13 de noviembre de 2011
viernes, 11 de noviembre de 2011
LOS 61 AÑOS DEL OBISPO CASIMIRO

El obispo de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente, celebró ayer su 61 cumpleaños en el Palacio Episcopal, rodeado de sus sacerdotes y de la curia, con tarta incluida.Fuente: elperiodicomediterraneo.com
sábado, 29 de octubre de 2011
Llamados a la santidad, carta del obispo de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente
En la Solemnidad de todos los Santos, la Iglesia nos invita a celebrar el gozo celestial de todos los santos. Son una muchedumbre innumerable: son los santos reconocidos de forma oficial, pero también los innumerables santos anónimos de todo tiempo y lugar, que han acogido a Dios y su amor, su amistad y su vida, y se han esforzado por cumplir con amor y fidelidad la voluntad divina en su vida terrenal.
San Bernardo, en una homilía sobre el Día de todos los santos, dice: "Nuestros santos no necesitan nuestros honores y no ganan nada con nuestro culto. Por mi parte, confieso que, cuando pienso en los santos, siento arder en mí grandes deseos". El significado de la fiesta de todos los santos consiste, pues, en que, al contemplar su ejemplo, se suscite en nosotros el gran deseo de ser como ellos: felices por vivir en Dios, en su amistad y en la gran familia de los amigos de Dios. Ser santo significa vivir en Dios y con Dios, es decir vivir en su amistad y en su familia.
Todos estamos llamados a la santidad. No es cosa para unos pocos elegidos. Nos lo ha dicho muchas veces la Iglesia. De una manera especial lo recalcó el concilio Vaticano II. Pero, ¿cómo podemos llegar a ser santos, amigos de Dios? Para ser santos no es preciso realizar acciones y obras extraordinarias, ni poseer carismas excepcionales. Para ser santo es necesario, ante todo, recuperar a Dios en nuestra vida, creyendo y confiando plenamente en Él; es necesario dejar a Dios el lugar que le corresponde para que en cada ser humano, creado 'a imagen de Dios', brille la imagen divina. Los cristianos, por el bautismo, somos hijos suyos, participamos ya de su misma vida, de su amor, de su gracia y de su amistad. Es una vida nueva que pide ser acogida, y madurar y crecer en el encuentro personal con Cristo Jesús, la adhesión a Él, la acogida de su Palabra y de sus Sacramentos, el seguimiento de Jesús en el seno de la Iglesia y el vivir en el día a día el mandamiento nuevo del amor a Dios y al prójimo y el sendero de las bienaventuranzas, sin desalentarse ante la dificultad.
La experiencia de la Iglesia demuestra que toda forma de santidad, aun siguiendo sendas diferentes, pasa siempre por el camino de la cruz, el camino de la renuncia a sí mismo. Quien quiere guardar su vida para sí mismo la pierde, y quien se entrega, quien se pierde, encuentra la vida (cf. Jn 12, 24-25). Benedicto XVI ha dicho que la santidad consiste en dejar que Dios lleve nuestra carga. Es una forma de expresar la primacía de la gracia, pero también muestra la confianza de quien se sabe totalmente en manos de Dios. Los santos, dóciles a los designios divinos, han afrontado pruebas y sufrimientos, persecuciones y martirio. Han perseverado en su entrega, vienen de la gran tribulación y sus nombres están escritos en el libro de la Vida (cf. Ap 20, 12); su morada eterna es el Paraíso, la unión eterna y feliz con Dios.
Los santos son un estímulo a seguir el mismo camino y experimentar la alegría de quien se fía de Dios. Porque la única verdadera causa de tristeza e infelicidad para el hombre es vivir lejos de Dios. La santidad exige un esfuerzo constante, pero es posible a todos, porque, más que obra del hombre, es ante todo don de Dios. Dios nos ha amado primero y en Jesús nos ha hecho sus hijos adoptivos. Respondamos al amor del Padre celestial con una vida de hijos agradecidos. Acojamos su vida, su gracia y su amor con amor. Seamos santos. Y esto nos impulsará a amar también a nuestros hermanos.
Con mi afecto y bendición,
XCasimiro López Llorente
Obispo de Segorbe-Castellón
San Bernardo, en una homilía sobre el Día de todos los santos, dice: "Nuestros santos no necesitan nuestros honores y no ganan nada con nuestro culto. Por mi parte, confieso que, cuando pienso en los santos, siento arder en mí grandes deseos". El significado de la fiesta de todos los santos consiste, pues, en que, al contemplar su ejemplo, se suscite en nosotros el gran deseo de ser como ellos: felices por vivir en Dios, en su amistad y en la gran familia de los amigos de Dios. Ser santo significa vivir en Dios y con Dios, es decir vivir en su amistad y en su familia.
Todos estamos llamados a la santidad. No es cosa para unos pocos elegidos. Nos lo ha dicho muchas veces la Iglesia. De una manera especial lo recalcó el concilio Vaticano II. Pero, ¿cómo podemos llegar a ser santos, amigos de Dios? Para ser santos no es preciso realizar acciones y obras extraordinarias, ni poseer carismas excepcionales. Para ser santo es necesario, ante todo, recuperar a Dios en nuestra vida, creyendo y confiando plenamente en Él; es necesario dejar a Dios el lugar que le corresponde para que en cada ser humano, creado 'a imagen de Dios', brille la imagen divina. Los cristianos, por el bautismo, somos hijos suyos, participamos ya de su misma vida, de su amor, de su gracia y de su amistad. Es una vida nueva que pide ser acogida, y madurar y crecer en el encuentro personal con Cristo Jesús, la adhesión a Él, la acogida de su Palabra y de sus Sacramentos, el seguimiento de Jesús en el seno de la Iglesia y el vivir en el día a día el mandamiento nuevo del amor a Dios y al prójimo y el sendero de las bienaventuranzas, sin desalentarse ante la dificultad.
La experiencia de la Iglesia demuestra que toda forma de santidad, aun siguiendo sendas diferentes, pasa siempre por el camino de la cruz, el camino de la renuncia a sí mismo. Quien quiere guardar su vida para sí mismo la pierde, y quien se entrega, quien se pierde, encuentra la vida (cf. Jn 12, 24-25). Benedicto XVI ha dicho que la santidad consiste en dejar que Dios lleve nuestra carga. Es una forma de expresar la primacía de la gracia, pero también muestra la confianza de quien se sabe totalmente en manos de Dios. Los santos, dóciles a los designios divinos, han afrontado pruebas y sufrimientos, persecuciones y martirio. Han perseverado en su entrega, vienen de la gran tribulación y sus nombres están escritos en el libro de la Vida (cf. Ap 20, 12); su morada eterna es el Paraíso, la unión eterna y feliz con Dios.
Los santos son un estímulo a seguir el mismo camino y experimentar la alegría de quien se fía de Dios. Porque la única verdadera causa de tristeza e infelicidad para el hombre es vivir lejos de Dios. La santidad exige un esfuerzo constante, pero es posible a todos, porque, más que obra del hombre, es ante todo don de Dios. Dios nos ha amado primero y en Jesús nos ha hecho sus hijos adoptivos. Respondamos al amor del Padre celestial con una vida de hijos agradecidos. Acojamos su vida, su gracia y su amor con amor. Seamos santos. Y esto nos impulsará a amar también a nuestros hermanos.
Con mi afecto y bendición,
XCasimiro López Llorente
Obispo de Segorbe-Castellón
miércoles, 19 de octubre de 2011
Las cifras que nadie nos da sobre la Iglesia católica
La Iglesia está sufriendo un enorme ataque desde el Ejecutivo y las organizaciones que rodean al PSOE. Pero nos ocultan algunas cifras que son dignas de conocer y tener en cuenta. La Iglesia católica tiene en España:5.141 centros de enseñanza; 990.774 alumnos. (Ahorran al Estado 3 millones de euros por centro al año).
107 hospitales. (Ahorran al Estado 50 millones de euros por hospital al año).
1.004 centros diversos, entre ambulatorios, dispensarios, asilos, centros de minusválidos, de transeúntes y de enfermos terminales de SIDA; un total de 51.312 camas. (Ahorran al Estado 4 millones de euros por centro al año).
Gasto de Cáritas al año: 155 millones de euros (salidos del bolsillo de los cristianos españoles).
Gasto de Manos Unidas contra el Hambre: 43 millones de euros (del mismo bolsillo).
Gasto de las Obras Misionales (Domund). Ayuda al Tercer Mundo: 21 millones de euros. (¿Imaginan de dónde sale?).
365 Centros de reeducación para marginados sociales: ex-prostitutas, ex-presidiarios y ex-toxicómanos; 53.140 personas. (Ahorran al Estado, medio millón de euros por centro).
937 orfanatos; 10.835 niños abandonados. (Ahorran al Estado 100.000 euros por centro).
El 80 % del gasto de conservación y mantenimiento del Patrimonio histórico-artístico. (Se ha calculado un ahorro aproximado al Estado de entre 32.000 y 36.000 millones de euros al año).
La presión de la diócesis logra que las Capuchinas devuelvan los restos de sor Isabel
Los restos mortales de la única beata de Castellón, sor Isabel Calduch, volverán a la capital de la Plana, concretamente a la capilla de Núñez de Arce, en la próxima semana, después de que las monjas Capuchinas que se trasladaron desde la capital de la Plana hasta el convento de las Clarisas Capuchinas de Barbastro (Huesca), llevándose los huesos con ellas, hayan dado marcha atrás en sus intenciones.
De este modo, las religiosas han cedido a la presión procedente tanto de la diócesis de Segorbe-Castellón como del Ayuntamiento de la ciudad, que denunciaban que el traslado de los restos mortales de sor Isabel tenía que ser autorizado por el Vaticano.
El portavoz de la diócesis, Miguel Simón, transmitió el profunfo malestar del organismo al que representa por la acción emprendida por las Capuchinas. «Desconocíamos este hecho. Nos hemos enterado por la prensa», denunciaba el portavoz del Obispado, quien a renglón seguido recordaba que «una vez iniciado el proceso de fusión entre los monasterios de Castellón y Barbastro, y hasta que la Santa Sede dé su visto bueno, se debe observar lo establecido en el Código de Derecho Canónico».
De este modo, las religiosas han cedido a la presión procedente tanto de la diócesis de Segorbe-Castellón como del Ayuntamiento de la ciudad, que denunciaban que el traslado de los restos mortales de sor Isabel tenía que ser autorizado por el Vaticano.
El portavoz de la diócesis, Miguel Simón, transmitió el profunfo malestar del organismo al que representa por la acción emprendida por las Capuchinas. «Desconocíamos este hecho. Nos hemos enterado por la prensa», denunciaba el portavoz del Obispado, quien a renglón seguido recordaba que «una vez iniciado el proceso de fusión entre los monasterios de Castellón y Barbastro, y hasta que la Santa Sede dé su visto bueno, se debe observar lo establecido en el Código de Derecho Canónico».
Fuente: periodistadigital.com
martes, 27 de septiembre de 2011
El obispo de Segorbe-Castellón destaca la catequesis de Confirmación
En breve comenzarán las catequesis. En pocas parroquias se ha implantado ya el proceso continuado de la iniciación cristiana para niños y adolecentes; son excepción las que ofrecen catequesis infantil. En la mayoría de los casos se ofrece la catequesis preparatoria para la primera Comunión y Confesión y la catequesis preparatoria para la Confirmación. Centrándonos en la Confirmación, la mayoría de los adolescentes y jóvenes que se acercan a recibirla han estado distanciados de la práctica habitual en la comunidad cristiana, en muchos casos desde su primera Comunión.
Si queremos realmente que los adolescentes o jóvenes se preparen para que la acción del Espíritu Santo caiga en tierra buena, el primer objetivo de la catequesis de Confirmación será ayudarles a avivar y madurar su fe en Cristo, es decir, a descubrir y conocer a Aquel que es el Salvador del mundo, a seguir a Jesucristo resucitado que les da su Espíritu en la Iglesia viva, y a madurar en su vida cristiana. Hacia esto, que es lo principal, ha dirigirse la pastoral de la confirmación.
Pero, ¿cómo provocar el deseo de Jesucristo en aquellos que, habiendo sido bautizados de niños y recibido la primera Comunión, no han tenido formación permanente en la fe y están distanciados de la comunidad eclesial? ¿Cómo lograr que chavales de 13 a 16 años se sientan atraídos de lleno hacia la persona de Jesús, el Señor Resucitado, hacia su Evangelio como norma de vida, y hacerles ver esto les concierne plenamente, les pide conversión y transformación de mente, corazón y vida, para seguir a Cristo en el seno de la comunidad eclesial?
Contando siempre con la ayuda de la gracia, en el proceso catecumenal de preparación a la Confirmación hay algunos criterios que son básicos. El primero es personal: que cada joven llegue a la convicción personal de querer ser cristiano, es decir, creer en Cristo, seguirle en el seno de la Iglesia y ser su testigo en la Iglesia y en el mundo; para ello es muy aconsejable dedicar un tiempo -antes de comenzar con el programa de catequesis- al anuncio del kerigma que suscite y avive el encuentro personal con el Señor y la fe en Él, el deseo de conocerle, amarle y seguirle; antes de nada hay que aclarar y depurar, en su caso, con cada uno el motivo por el que desea recibir la confirmación; si el motivo no fuera recto habrá que decirle que lo deje para más adelante. En segundo lugar es necesario que el proceso sea personalizado, lo que no excluye la reuniones y actos catequéticos en grupo; pero cada uno ha de ser acompañado personalmente en su proceso de crecimiento en la fe, y en la vida cristiana (escucha de la Palabra, oración personal y comunitaria, participación en la Eucaristía dominical y en la Penitencia) y en la vida moral. Es un proceso evolutivo y evangélico, realizado con ellos, no sólo para ellos. Y, finalmente, este proceso ha de llevarse a cabo dentro de la comunidad cristiana; y no sólo porque han de participar en la vida de la comunidad sino también porque la comunidad está aludida ante este acontecimiento de Pentecostés, sin el cual se apagaría la Iglesia.
La preparación para la confirmación implica, pues, que el joven desee de forma consciente y responsable orientar su vida centrada en Jesucristo Resucitado que nos reúne en Iglesia. Esto requiere de su parte interés, motivación recta, seriedad en el proceso y maduración en su fe y vida cristiana, y compromiso eclesial.
Con mi afecto y bendición,
Casimiro López Llorente
Obispo de Segorbe-Castellón
Si queremos realmente que los adolescentes o jóvenes se preparen para que la acción del Espíritu Santo caiga en tierra buena, el primer objetivo de la catequesis de Confirmación será ayudarles a avivar y madurar su fe en Cristo, es decir, a descubrir y conocer a Aquel que es el Salvador del mundo, a seguir a Jesucristo resucitado que les da su Espíritu en la Iglesia viva, y a madurar en su vida cristiana. Hacia esto, que es lo principal, ha dirigirse la pastoral de la confirmación.
Pero, ¿cómo provocar el deseo de Jesucristo en aquellos que, habiendo sido bautizados de niños y recibido la primera Comunión, no han tenido formación permanente en la fe y están distanciados de la comunidad eclesial? ¿Cómo lograr que chavales de 13 a 16 años se sientan atraídos de lleno hacia la persona de Jesús, el Señor Resucitado, hacia su Evangelio como norma de vida, y hacerles ver esto les concierne plenamente, les pide conversión y transformación de mente, corazón y vida, para seguir a Cristo en el seno de la comunidad eclesial?
Contando siempre con la ayuda de la gracia, en el proceso catecumenal de preparación a la Confirmación hay algunos criterios que son básicos. El primero es personal: que cada joven llegue a la convicción personal de querer ser cristiano, es decir, creer en Cristo, seguirle en el seno de la Iglesia y ser su testigo en la Iglesia y en el mundo; para ello es muy aconsejable dedicar un tiempo -antes de comenzar con el programa de catequesis- al anuncio del kerigma que suscite y avive el encuentro personal con el Señor y la fe en Él, el deseo de conocerle, amarle y seguirle; antes de nada hay que aclarar y depurar, en su caso, con cada uno el motivo por el que desea recibir la confirmación; si el motivo no fuera recto habrá que decirle que lo deje para más adelante. En segundo lugar es necesario que el proceso sea personalizado, lo que no excluye la reuniones y actos catequéticos en grupo; pero cada uno ha de ser acompañado personalmente en su proceso de crecimiento en la fe, y en la vida cristiana (escucha de la Palabra, oración personal y comunitaria, participación en la Eucaristía dominical y en la Penitencia) y en la vida moral. Es un proceso evolutivo y evangélico, realizado con ellos, no sólo para ellos. Y, finalmente, este proceso ha de llevarse a cabo dentro de la comunidad cristiana; y no sólo porque han de participar en la vida de la comunidad sino también porque la comunidad está aludida ante este acontecimiento de Pentecostés, sin el cual se apagaría la Iglesia.
La preparación para la confirmación implica, pues, que el joven desee de forma consciente y responsable orientar su vida centrada en Jesucristo Resucitado que nos reúne en Iglesia. Esto requiere de su parte interés, motivación recta, seriedad en el proceso y maduración en su fe y vida cristiana, y compromiso eclesial.
Con mi afecto y bendición,
Casimiro López Llorente
Obispo de Segorbe-Castellón
sábado, 17 de septiembre de 2011
Más de 15.000 izquierdistas radicales protestarán contra visita del Papa a Alemania
Entre 15.000 y 20.000 personas se darán cita la semana que viene en Berlín para participar en una manifestación contra la visita del Papa y en contra el discurso que tiene previsto pronunciar ante el Parlamento.Werner Schulz es de la Federación Humanista de Alemania y ha declarado que: "Nosotros no tenemos absolutamente nada en contra de que el Papa venga a Alemania, se reúna con los fieles y celebre misas. Todo lo contrario. Pero Alemania es un país laico y Benedicto XVI no tiene nada que buscar en el Parlamento" refugiándose en que: "Hasta ahora, ningún Papa habló ante el hemiciclo".
Benedicto XVI hablará ante la Cámara baja del Parlamento o Bundestag como mandatario en el marco de una visita de Estado que tendrá lugar del 22 al 25 de este mes. La "izquierda retrasada" en el tiempo ya está organizando el boicot a dicho acto.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
martes, 23 de agosto de 2011
domingo, 21 de agosto de 2011
sábado, 20 de agosto de 2011
jueves, 18 de agosto de 2011
"No os avergoncéis del Señor"
Tras el habitual besamanos con las autoridades y el discurso del Rey, el Papa pronunció unas sentidas palabras de bienvenida. Comenzó agradeciendo las "inolvidables muestras de simpatía recibidas en mis vistas apostólicas a España" y rememoró las visitas a "Santiago de Compostela y Barcelona" del pasado año. Quiso también agradecer su paciencia a los 2.000 peregrinos que lo llevaban esperando horas en el aeropuerto: "Saludo muy cordialmente a los que estáis aquí reunidos".
Esto hizo estallar en aplausos a todos los asistentes, que comenzaron a corear "Esta es, la juventud del Papa", obligando al Pontífice a interrumpir su discurso y sonreírles. Cuando retomó la palabra, el Papa hizo extensivo su agradecimiento a la "hospitalidad de familias parroquias, y colegios que ha acogido a los peregrinos" en Madrid, que caracterizó como una "ciudad cosmopolita y siempre con las puertas abiertas".
El Papa se refirió a la persecución que padece el catolicismo en "determinados países" y dijo que a los católicos "se les acosa privándoles" de sus símbolos y silenciando a Dios. "Vuelvo a decir a los jóvenes que nada ni nadie os quite la paz, no os avergoncéis del Señor. Él no ha tenido reparo en hacerse como uno de nosotros, experimentar nuestras angustias y llevarlas a Dios". El Papa pidió el "debido respeto" a los católicos así como a "otras legítimas opciones".
La juventud, protagonista de este encuentro, ha sido otro de los asuntos más mencionados por el Santo Padre en su discurso. "Con Dios a su lado, los jóvenes tendrán luz para caminar y razones para la esperanza" dijo, aludiendo a la "difícil situación económica".
Así mismo, dio las gracias por la calurosa acogida del Rey y manifestó su aprecio por los diferentes pueblos de España.
Los Reyes, los primeros en recibir al Papa
Los Reyes han recibido al Papa a pie de pista en el aeropuerto de Barajas, junto a la escalerilla del avión. El Rey Don Juan Carlos fue el primero en saludar al Santo Padre, con el que se mostró muy cercano, al igual que la Reina Doña Sofía. Tras el saludo, sonó el himno de España, y estallaron los aplausos de los asistentes, que coreaban: "Esta es, la juventud del Papa", que ya se perfila como cántico oficial de las JMJ. El himno del Vaticano también se escuchó en el Pabellón oficial.
Después, el Sumo Pontífice saludó a José Luis Rodríguez Zapatero, así como a varios representantes del Gobierno como José Bono, Ramón Jaúregui o Trinidad Jiménez. Una amplia delegación del Ejecutivo acudió al aeropuerto, a diferencia de la última visita del Pontífice.
En el acto de Recepción oficial, también la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre estrechó la mano del Papa, y tras ella, acudieron Mariano Rajoy y Soraya Saénz de Santamaría y Alberto Ruiz Gallardón.
Un viaje de 1.348 kilómetros
Benedicto XVI ha salido a las 09:31 horas del aeropuerto de Ciampino de Roma rumbo a Madrid para participar en la Jornada Mundial de la Juventud, a bordo en un avión Airbus 320 de la compañía italiana 'Alitalia'.
El avión del Papa ha recorrido 1.348 kilómetros y el vuelo ha durado alrededor de dos horas y media. El Papa sobrevoló Italia y Francia hasta llegar a Madrid y, como es habitual, envió sendos telegramas a los jefes de Estado de varios países.
Benedicto XVI ha llegado acompañado por los tres cardenales españoles que forman parte de la Curia Romana, el cardenal Antonio Cañizares, el cardenal Julián Herranz y el cardenal emérito Eduardo Martínez Somalo, además del Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone. También le acompaña su secretario personal Georg Gaenswein y el portavoz de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi.
Telegrama del Papa
Benedicto XVI ha enviado un telegrama al Presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, a su salida del aeropuerto de Ciampino de Roma hacia Madrid para participar en la Jornada Mundial de la Juventud y ha asegurado que este evento es "un significativo y extraordinario encuentro eclesial".
Además, el Pontífice ha expresado su "vivo deseo" de encontrarse con los jóvenes "provenientes de todo el mundo" y ha pedido "paz y prosperidad" para los italianos.
También ha enviado otro telegrama al presidente de la República de Francia, Nicolás Sarkozy, en el que ha enviado un "saludo cordial" y ha pedido que Dios "bendiga Francia y dé a todos los habitantes paz y prosperidad".
Fuente: libertaddigital.com
martes, 9 de agosto de 2011
La JMJ, gran fiesta de la fe cristiana, por el obispo de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente
Después de meses de intensa preparación, nos disponemos ya a celebrar la Jornada Mundial de la Juventud, en torno al Papa Benedicto XVI. En el camino hacia la JMJ hemos tenido la dicha de vivir momentos de verdadera gracia de Dios: están todavía muy vivas en nuestra memoria e impresas en nuestro corazón las imágenes de los días de la presencia de la Cruz y del Icono de las Jornadas en nuestra diócesis al igual que las vigilias mensuales de oración con los jóvenes.
La numerosa y entusiasta acogida de la Cruz y el Icono por los jóvenes y mayores, y la buena participación en las vigilias, presagian que la JMJ en Madrid será una gran fiesta joven de la fe cristiana.
Porque de eso y no de otra cosa se trata: de un encuentro para celebrar y compartir con miles y miles de jóvenes de todo el mundo la alegría de creer con la misma fe en Cristo Jesús, vida y esperanza para el mundo. En el centro de esta fiesta estará Jesucristo, el Señor resucitado: Él es el que en verdad nos convoca, nos une y nos reúne alrededor de su Vicario en la tierra. Centrados en Cristo, dejándonos encontrar, vivificar, convertir y transformar por Él, deseamos arraigar y edificar nuestras personas y nuestras vidas en Él, la roca firme, para así mantenernos firmes en la fe cristiana.
El encuentro de Madrid con el sucesor de Pedro será como un nuevo Pentecostés: un acontecimiento de gracia, de gozo, de ánimo y de esperanza, y de luz en la oscuridad del momento presente; en definitiva, un grandísimo don de la misericordia de Dios. Esta gran fiesta de la fe cristiana es como una gran mesa a la que están invitados a sentarse, junto con el papa Benedicto XVI, todos los jóvenes del mundo. Unos lo podrán hacer con una presencia más inmediata; otros unidos por vínculos muy diversos desde cualquier rincón del planeta. Ningún joven puede sentirse no invitado; todos pueden, de un modo u otro, participar de este gran acontecimiento universal para escuchar a Cristo, alimentarse de su palabra y dejarse interpelar por Él. Como al joven rico del evangelio, que quiere saber cómo alcanzar la ‘vida eterna’, la felicidad plena, la verdad y la libertad auténtica, Jesús mirará a cada joven en su corazón y les dirá: ‘ven y sígueme’: ‘yo soy el camino, la verdad y la vida’.
Cierto que los jóvenes son los que más padecen por la gran crisis que nos envuelve. Pero, entre los jóvenes, no todo es desánimo, ni resignación inactiva, ni menos relativismo o vacío de gente que no espera nada. Los miles de jóvenes que se reunirán con el Papa en Madrid nos trasmiten ya el mensaje claro de una juventud que expresa un deseo profundo de los valores auténticos que tienen su plenitud en Cristo. Cristo es el secreto de la verdadera libertad y de la alegría profunda del corazón.
Con el papa Benedicto XVI yo también os invito a este evento tan importante para la Iglesia universal. Además, quisiera que todos los jóvenes, tanto los que comparten nuestra fe, como los que vacilan, dudan o no creen, puedan vivir esta experiencia, que puede ser decisiva para la vida: la experiencia del Señor Jesús resucitado y vivo, y de su amor por cada uno de nosotros. Y con las palabras de Jesús os digo. “Venid y veréis”.
Casimiro López
La numerosa y entusiasta acogida de la Cruz y el Icono por los jóvenes y mayores, y la buena participación en las vigilias, presagian que la JMJ en Madrid será una gran fiesta joven de la fe cristiana.
Porque de eso y no de otra cosa se trata: de un encuentro para celebrar y compartir con miles y miles de jóvenes de todo el mundo la alegría de creer con la misma fe en Cristo Jesús, vida y esperanza para el mundo. En el centro de esta fiesta estará Jesucristo, el Señor resucitado: Él es el que en verdad nos convoca, nos une y nos reúne alrededor de su Vicario en la tierra. Centrados en Cristo, dejándonos encontrar, vivificar, convertir y transformar por Él, deseamos arraigar y edificar nuestras personas y nuestras vidas en Él, la roca firme, para así mantenernos firmes en la fe cristiana.
El encuentro de Madrid con el sucesor de Pedro será como un nuevo Pentecostés: un acontecimiento de gracia, de gozo, de ánimo y de esperanza, y de luz en la oscuridad del momento presente; en definitiva, un grandísimo don de la misericordia de Dios. Esta gran fiesta de la fe cristiana es como una gran mesa a la que están invitados a sentarse, junto con el papa Benedicto XVI, todos los jóvenes del mundo. Unos lo podrán hacer con una presencia más inmediata; otros unidos por vínculos muy diversos desde cualquier rincón del planeta. Ningún joven puede sentirse no invitado; todos pueden, de un modo u otro, participar de este gran acontecimiento universal para escuchar a Cristo, alimentarse de su palabra y dejarse interpelar por Él. Como al joven rico del evangelio, que quiere saber cómo alcanzar la ‘vida eterna’, la felicidad plena, la verdad y la libertad auténtica, Jesús mirará a cada joven en su corazón y les dirá: ‘ven y sígueme’: ‘yo soy el camino, la verdad y la vida’.
Cierto que los jóvenes son los que más padecen por la gran crisis que nos envuelve. Pero, entre los jóvenes, no todo es desánimo, ni resignación inactiva, ni menos relativismo o vacío de gente que no espera nada. Los miles de jóvenes que se reunirán con el Papa en Madrid nos trasmiten ya el mensaje claro de una juventud que expresa un deseo profundo de los valores auténticos que tienen su plenitud en Cristo. Cristo es el secreto de la verdadera libertad y de la alegría profunda del corazón.
Con el papa Benedicto XVI yo también os invito a este evento tan importante para la Iglesia universal. Además, quisiera que todos los jóvenes, tanto los que comparten nuestra fe, como los que vacilan, dudan o no creen, puedan vivir esta experiencia, que puede ser decisiva para la vida: la experiencia del Señor Jesús resucitado y vivo, y de su amor por cada uno de nosotros. Y con las palabras de Jesús os digo. “Venid y veréis”.
Casimiro López
Segorbe-Castellón: Ana Mª Silva y Claire-Marie Passot, misioneras de Anuncio
Claire-Marie (Bourgoin-Jailleu, Francia, 1988) y Ana María Silva (Bogotá, 1985) forman parte del equipo de diez jóvenes de diversas nacionalidades que han dado un año de su vida para la evangelización en ocasión de la JMJ de Madrid, desde el movimiento Anuncio.
Esta realidad nació en Francia en 2008, y el año pasado el delegado de juventud del Consejo Pontificio para los Laicos, Eric Jaquinet, les propuso implicarse en la JMJ. Sesenta jóvenes misioneros de Anuncio estarán en la Diócesis en agosto durante los días previos al encuentro de Madrid.
- ¿Qué presencia tendrá Anuncio durante la JMJ?
- AM. Anuncio participará en el festival de la juventud desde la Plaza de España donde es instalará un polo de evangelización con conciertos, adoración y formación para los jóvenes que quieran salir a evangelizar. Estas catequesis estarán impartidas por el P. Raniero Cantalamesa o el P. Daniel Ange. La idea es que los jóvenes puedan hacer una experiencia de evangelización directa.
- ¿Cómo lo preparáis?
- CM. En la casa de Madrid estamos diez jóvenes que trabajamos conjuntamente con el equipo de París en temas de comunicación, contactos con la gente y lugares de misión durante los Días en la Diócesis (DED). Además también tenemos tiempos de oración y formación por las mañanas y un día a la semana colaboramos con la sede de la JMJ.
- ¿En qué consistirán las misiones durante los DED?
- CM. Estaremos en nueve diócesis organizando un festival de evangelización según el modelo de Anuncio: formación y oración por la mañana, evangelización por la tarde, y vigilias de oración por la noche. El objetivo es ponernos al servicio de la Iglesia local, contactando con personas del lugar de modo que ellos mismos puedan evangelizar después. Ante todo la evangelización es un encuentro entre personas, no es proselitismo.
- Una de esas diócesis es Segorbe-Castellón.
- AN. Aquí estaremos presentes junto con la Comunidad de las Bienaventuranzas, habrán, y vendrán unos 300 jóvenes que se implicarán en dos misiones, una en Castellón mismo desde la parroquia de Santo Tomás de Villanueva, y otra en la parroquia de Santo Tomás de Villanueva de Benicássim. Queremos invitar a los jóvenes de aquí que se quieran unir con nosotros para compartir momentos de oración, formación o evangelización.
- ¿Qué representa para vosotras esta experiencia?
- AM. Más allá de un servicio para la JMJ, es un año para Dios. Y también de crecimiento espiritual por medio de la vida comunitaria y la formación.
- CM. Al evangelizar te das cuenta de la sed que tiene la gente: es muy fácil hablar de Dios y ves que la gente está abierta. Personalmente esto me ayuda mucho en mi fe, me da ganas de crecer y aprender más, y también de rezar más para ser capaz de dar lo que tengo.
Fuente: ecclesia digital
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


